Fidele (Graveyard Poets), de William Collins

William COLLINS (1824-1889) se educó en Winchester y en Oxford. Algunos de sus poemas, entre ellos la Oda a la música de Teatro griego y La campana de Aragón, se perdieron. Murió demente, en casa de su hermana, en Chichester.
La estructura general del poema aquí presentado representa el progreso del dolor por la muerte de Fidele.
A partir de la colocación tradicional de las flores en la primera estrofa, el poeta se mueve —a partir del segundo hemistiquio en adelante— por los temores hacia los espíritus inquietos, asociados a los cementerios. Más adelante se insiste en el recuerdo del difunto, para posteriormente converger en una dialéctica experiencial: las afirmaciones del correspondido amor hacia la vida y la piedad por los muertos. Finalmente el duelo sigue su curso.

J. A.

***

Sobre la herbosa tumba de Fidelia
llevarán criadas y doncellas de la aldea,
cada abertura de la dulce floración primera,
y saquearán la respiración de primavera.

Ningún fantasma se atreverá a salir
y molestar con gritos sobre la calma arboleda;
más los jóvenes pastores ahí tendrán su asamblea,
y a su amado encontrarán las vírgenes primeras.

No encontrarás allí ni una bruja marchita,
ni duendes llevando su equipaje nocturno
frecuentarán las hadas sobre la verde pradera,
adornando con perlados rocíos tu sepulto.

El petirrojo, cuando la tarde ya declina,
prestará su ayuda dulcemente,
con cándido musgo, y flores recogidas,
para adornar la tierra de un cuerpo, sin vida.

Cuando los vientos aúllen, y golpee la lluvia,
y tempestades agiten la silvestre armadura;
o en medio de la cacería, en cada llanura,
el pensamiento tierno llegará a tu tumba.

Cada solitario paisaje traerá tu memoria,
y por ti verteremos las lágrimas, querida nuestra;
hasta que la vida no pueda hechizarnos más;
llorada hasta el día en que la Piedad esté muerta.

***

Fidele

TO fair Fidele’s grassy tomb
Soft maids and village hinds shall bring
Each opening sweet of earliest bloom,
And rifle all the breathing Spring.

No wailing ghost shall dare appear 
To vex with shrieks this quiet grove;
But shepherd lads assemble here,
And melting virgins own their love.

No wither’d witch shall here be seen,
No goblins lead their nightly crew; 
The female fays shall haunt the green,
And dress thy grave with pearly dew.

The redbreast oft at evening hours
Shall kindly lend his little aid,
With hoary moss, and gather’d flowers, 
To deck the ground where thou art laid.

When howling winds, and beating rain,
In tempests shake the sylvan cell;
Or ‘midst the chase, on every plain,
The tender thought on thee shall dwell; 

Each lonely scene shall thee restore,
For thee the tear be duly shed;
Beloved, till life can charm no more;
And mourn’d till Pity’s self be dead.

 

∇ Extraído de Arthur Quiller-Couch, ed. 1919. The Oxford Book of English Verse: 1250–1900. Traducción y nota de ©Juan Arabia, 2016.
Para un estudio más extenso de la obra de William COLLINS, es recomendable la lectura de A POETRY OF INVOCATION: A STUDY OF THE POEMS OF WILLIAM COLLINS AND THEIR TRADITION By PHILIP D. MARION A DISSERTATION PRESENTED TO THE GRADUATE COUNCIL OF THE UNIVERSITY OF FLORIDA:

http://ufdcimages.uflib.ufl.edu/UF/00/09/88/68/00001/poetryofinvocati00mari.pdf