Poesía Argentina – Eugenia Cabral

Eugenia Cabral nació en Córdoba, Argentina, el 29 de noviembre de 1954, donde ha desarrollado la mayor parte de su labor literaria. Entre 1981 y 1986 formó parte del Grupo literario Raíz y PalabraDirigió Ediciones Mediterráneas (1988-1992) y revista Imagin Era – La Creación Literaria (1991-1993). Publicó: El Buscador de Soles. Editorial Municipal de Córdoba. 1986; Poesía Actual de Córdoba- Los años ’80 Prólogo y antología. Ediciones Mediterráneas. 1988; Iras y Fuegos – Al margen de los tiempos. Ediciones Último Reino. Buenos Aires, 1996; La Almohada que no duerme. Ediciones Del Boulevard, Córdoba, 1999;  Cielos y barbaries. Alción Editora. Córdoba, 2004; Un Golpe de Dadospoema de Stéphane Mallarmé, versión en español de Agustín Oscar Larrauriestudio preliminar por Eugenia Cabral. Editorial Babel, Córdoba, 2008; Tabaco, Editorial Babel, Córdoba, 2009; En este nombre y en este cuerpo. Editorial Babel, Córdoba, 2012; La voz más distante. Pan Comido Ediciones, Córdoba, 2016. En prensa: Vigilia de un sueño. Apuntes sobre Juan Larrea en Córdoba, Argentina (1956-1980). Eduvim (Editorial de la Universidad de Villa María, provincia de Córdoba).

Top secret

Me perturban esos hombres con aspecto de poderosos que se apartan para permitirme entrar en el ascensor. Usan traje, discreto perfume, reloj de marca.

Me perturban. Son como reloj de arena. Sólo hay que ponerlos patas para arriba y reiteran exactamente su caída en el tiempo. Cómo harán para ser tan exactos.

Me perturban esos hombres. En sus maletines, parecieran llevar un expediente donde constan todos mis secretos.

De Iras y Fuegos – Al margen de los tiempos. Ediciones Último Reino. Buenos Aires, 1996.

F r a g m e n t o s

1.

Luna oval que con su palidez enfría
la incandescente luna del espejo
y la imagen idéntica al rostro
mas no a la imagen que de sí mismo
se formara quien pertenece al rostro
como a una patria misteriosa,
y, luego, ¿qué patria no lo sería?

2.

Hay una grieta por donde espiar el baldío.
La discordancia e íntima condonación
de una habitación a otra -todo como avergonzado-,
gestadas en el vértigo y la paciencia de los días;
la pena de la estructura al desnudo donde alguna
desteñida flor de empapelado exhibe el rosa de la tristeza
-todo como vencido por una luz amarilla
y por las hebras protoplasmáticas del gris- ;
el viento, atravesado de aprehensión al rozar
la huella que imprimiera la sombra de las columnas
sobre la galería, como si algo se hubiera resguardado
de excesos, mantenido reservas
con las que recomenzar la vida o seguir
sosteniéndola, reivindicando un antiguo acto de amor.

El tronco hachado a ras del suelo y deshidratado,
sin redención posible.

Imágenes postrimeras. Aptas para excelente fotografía.
Desvalidas ante el dictamen de insanía. Viejas y locas.

De Tabaco. Editorial Babel, Córdoba, 2009.

Salitre

La sed no tiene voz.

La sedienta mudez implora
un aullido de ángeles al cielo,
una monodia oscura al infierno,
un arrullo de paloma a la cornisa,
una oración temerosa al canalla,
una diatriba memorable al ministro,
una cáscara de sustantivo,
el hollejo de un verbo,
el hueso de un adjetivo,
la médula de un poema.

Algo que diga algo del deseo
y del silencio.

No es preciso que suene sublime,
ni tan siquiera bien dicho,
sólo algo conque tapar la boca,
la gruta cuaternaria de la boca.

De La voz más distante. Pan Comido Ediciones, Córdoba, 2016.

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Poesía Argentina / Buenos Aires Poetry