La Canción del Sacerdote Demente – de John Berryman

John Berryman (McAlester, Oklahoma, 1914 – Minneapolis, 1972) se suicidó el 7 de enero de 1972 arrojándose de un puente en Missisipi. Es una de las mayores figuras de la poesía estadounidense de la segunda mitad del siglo XX. Junto a Robert Lowell, Sylvia Plath, Anne Sexton y W. D. Snodgrass, es considerado un poeta de la denominada “poesía confesional”. En cuanto al público y la crítica, fueron sus Dream Songs las que mayor acogida obtuvieron. El primer volumen de esta serie, titulada 77 Dream Songs, le permitió ganar el Premio Pulitzer de poesía. El segundo volumen apareció en 1968, titulado His Toy, His Dream, His Rest. Un año más tarde, los dos volúmenes fueron publicados en un sólo libro, The Dream Songs.

La Canción del Sacerdote Demente

Reúno esas cosas ahí. Míralas consumirse.
El esmeralda, el azur y el oro
sisean y se agrietan , los verdes y azules del mundo,
como si yo estuviera cansado. Alguien se entromete
conmigo por doquier. Las nubes, las nubes están desgarradas
y adoptan formas que no entiendo ni amo.

Lamiéndome los labios busqué a Dios,
quien resplandeció y se mostró más acogedor
de lo que tú eras: lo veía pequeño. Me mostró
serpientes y flores escuálidas y frías.
Su señorío ondeaba y resplandecía como una gran antorcha
alzándose desde el hielo bajo un sol escaso. Qué asombro.

Después los ceremoniosos y violentos
danzarines emergieron, sacudiendo sus cabezas vacías;
los habría instruido, pero no pude,
en razón de los elementos. Se agolpaban y se movían;
a un guiño mío bailaron, bailaron bajo la lluvia
junto a mi manto rojo. Yo soy el rey de los muertos.

The Song of the Demented Priest

I put those things there.—See them burn.
The emerald the azure and the gold
Hiss and crack, the blues & greens of the world
As if I were tired. Someone interferes
Everywhere with me. The clouds, the clouds are torn
In ways I do not understand or love.

Licking my long lips, I looked upon God
And he flamed and he was friendlier
Than you were, and he was small. Showing me
Serpents and thin flowers; these were cold.
Dominion waved & glittered like the flare
From ice under a small sun. I wonder.

Afterward the violent and formal dancers
Came out, shaking their pithless heads.
I would instruct them but I cannot now,—
Because of the elements. They rise and move,
I nod a dance and they dance in the rain
In my red coat. I am the king of the dead.

Extraído de John Berryman, “The Song of the Demented Priest”, de Collected Poems, 1937-1971, Farrar, Straus & Giroux, LLC. Traducción de Armando Roa Vial para El Navegante, Revista de Humanidades (Año VIII, Número 8, 2016), Universidad del Desarrollo, Santiago de Chile.