Ciudades y Recuerdos – de Richard Gwyn

Richard Gwyn (Pontypool, Gales, 1956) es poeta, narrador, ensayista y traductor. Profesor de literatura en la Universidad de Cardiff, estudió Antropología en la London School of Economics y se doctoró en Lingüística. Ha escrito dos novelas, seis libros de poesía y un diario personal, Desayuno con un vagabundo, reconocido en 2012 por la Academia de Gales como el libro del año, en la categoría de no ficción. Su primera novela, The Colour of a Dog Running Away, situado en Barcelona ha sido traducido a varios idiomas, entre ellos español, italiano, chino y ruso. Su segunda novela, Hanging Out, situado en Creta durante las etapas finales de la guerra fría, se publicó en 2007. Entre sus libros de poesía están Walking on bones (2000); Being in water (2001), y Sad Giraffe Café (2010). Una selección de poemas fue editada en Argentina por el sello Gog y Magog, con el título de Abrir una caja, en traducción de Jorge Fondebrider. Estos poemas pertenecen a Ciudades y Recuerdos (una antología de poemas), incluidos en la colección Tristán Lecoq (Trilce Ediciones, México).

El Poeta en Samos

Éstas son las cosas que dejaste atrás:
un boleto viejo de bus para un lugar con nombre ilegible,
un montón de archivos gubernamentales de distintos regímenes,
una pila de rocas, un ejemplar de Cavafis, muy usado.
No sé cuántas veces comiste aquí,
al lado de la ventana que da al mar. No sé
si el postigo te mantuvo despierto a la noche
cuando golpeaba ignorado contra la pared, o si,
como dijiste, fue una especie de consuelo.
Leyendo Paréntesis vuelvo a ver de qué manera
el mundo se convirtió en un apéndice de tus poemas,
tus poemas en un apéndice del mundo.

Éstas son las cosas que inventaste, aun
cuando, a su vez, te inventaron a ti. Nada era inanimado.
Convertiste cada movimiento de la cabeza,
cada hoja caída o bicicleta en fragmento de un relato.
Nos dijiste que estabas escondido detrás de cosas sencillas
y que si no podíamos hallarte, en vez de a ti hallaríamos
las cosas.

The Poet in Samos

Here are the things you left behind:
an old bus ticket to a place with an illegible name,
a stack of government files from distinct regimes,
a pile of rocks, a copy of Cavafy, well-thumbed.
I don´t know how many meals you ate here,
by the seaward window. I don´t know
whether the shutter kept you awake at night
as it banged unheeded on the wall, or whether
as you claimed, it was a kind of comfort.
Reading Parentheses, I see once more how
the world became an adjunct to your poems,
your poems an adjunct to the world.

Here are the things that you invented, even
as they, in turn, invented you. Nothing was inanimate.
You turned each movement of the head,
each falling leaf or bicycle into the fragment of a story.
You told us that you hid behind simple things
and if we could not find you, we´d find the things instead.

De Naxos a Paros

Del viaje desde Naxos a Paros
lo único que puedo recordar
eran las luces de un puerto
que desaparecía en un mar negro
y las luces de otro
que emergía del mismo mar negro
y por un momento pensó
que todos los viajes son como ése
pero muchos eran más largos.

From Naxos to Paros

Of the journey from Naxos to Paros
all he could remember
were the lights of one harbour
disappearing into the black sea
and the lights of another
emerging from the same black sea
and he thought for a moment
that all journeys were like this
but that many were longer.

Extraído de Ciudades y Recuerdos (una antología de poemas), incluidos en la colección Tristán Lecoq (Trilce Ediciones, México). Traducción de Jorge Fondebrider.