Piezas | Francis Ponge


Francis Ponge (Montpellier, 1899 – Le Bar-sur-Loup, 1988) publicó Douze petits écrits (1926), Le Parti pris de choses (1942), Proemes (1948), La Seine (1950), La Rage de l´expression (1952), Le savon (1967), La Fabrique du Pré (1971) y dos grandes antologías que reúnen su obra, además de un tomo de entrevistas entre el poeta y Phillipe Sollers. Los poemas aquí presentados corresponden al volumen Piéces, inicialmente incluido en Le Gran Recueil (1961).

El de Ponge quizá haya sido el intento más ambicioso por lograr una poesía puramente —una de las utopías más fecundas de la lírica contemporánea— y para ello se ha validado de las palabras en su dimensión de objetos. Por eso en él las palabras son utilizadas en todas sus acepciones para que, forzando los límites de la semántica, den cuenta de las cualidades ocultas de los seres y las cosas. “El choque de unas palabras con otras —escribe Ponge—, las analogías verbales son uno de los medios de escrutar el objeto”. Así, la forma poética es apenas un recurso más entre otros “porque dispone de un juego de espejos” que permite arrojar luz sobre los aspectos más oscuros del lenguaje.

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Lo insignificante

….“Qué hay más incitante que el celeste, si no una nube, de dócil claridad?
….Por eso me gusta más que el silencio una teoría cualquiera, y todavía más una página blanca un escrito cuando parece insignificante.
….Ese es mi ejercicio, y mi suspiro higiénico”.

(1924)

La adolescente

….Como un carro bien enganchado tienes las rodillas lisas, el talle fino; el busto hacia atrás como el cochero del cab.
….Te transportas, te conduces; tu espíritu no está para nada separado de tu cuerpo.
….¿Por qué te detuviste de repente?
Las dos amapolas de un reloj de arena poco a poco se comprenden.

….Se goza en el escote de las mujeres de la redondez y de la firmeza de un fruto; más abajo, del sabor y de lo jugoso de éste.

(1925)

Claro en invierno

….El azul renace del gris, como la pulpa eyectada de una uva negra.
….Toda la atmósfera es como un ojo demasiado húmedo, en el que razones y ganas de llover desaparecieron momentáneamente.
….Pero el chaparrón dejó en todas partes recuerdos que le sirve al buen tiempo de espejos.

….Hay algo enternecedor en este vínculo entre dos estados de humor diferente. Algo que desarma en ese desahogo terminado.

….Cada charco es entonces como un ala de mariposa puesta bajo vidrio.
….Pero hay una rueda de paso para hacer que del charco brote barro.

(1932)

Traducción y presentación de de Jorge Fondebrider.