Lamidas en el subte | Joaquín Gianuzzi

Hijo de inmigrantes italianos, nació en Buenos Aires en 1924, ciudad en la que falleció ocho décadas después. Fue poeta, periodista y crítico literario . En 1986, en una entrevista por Jorge Fondebrider, Gianuzzi decía: “Mis poemas, generalmente, parten de una situación objetiva. Quiero decir que parten de un hecho universal, un hecho que puede corroborarse a través de todos los sentidos: hay un amanecer, un atardecer, hay un día que termina, hay hombres que caminan por la calle. Partiendo de estas descripciones concluyo en lo especulativo”.

Lamidas en el subte

Los jóvenes amantes se lamían
las caras y las manos, desnudando
en la pública luz
la energía de la creación, la mutua
penetración de la materia viva.
Entonces los señores y tristes pasajeros
se irguieron esperando que el incendio
estallara hacia todas direcciones y destinos:
dejando que esa fuerza
se filtrara en ellos y cavara
en ropas, carnes, metales y maderas
hasta un liberado resplandor.

Aeropuerto

En la partida
el último tema de tu cabeza
en mi costado soñador.
El mundo
que se dispone a dividirse en dos:
y el avión
que suavemente se desprende
de estas consistencias
amarradas entre sí.
Y el azul que te alza y te devora
mientras yo desciendo
a la mitad sombría del planeta.

Belle Epoque

Todo el mundo bajo el pudor
de sombreros, gorras, bastoneas, bigotes,
tules, corsets, amontonamiento
de porcelanas, mármoles y máscaras.
La piel espesa
soslayando el escándalo
de la oscura fisiología de la conciencia.
Valses en los salones,
en las calles garrotazos
y los últimos caballos.
Alegres ejércitos
almacenando sangre.
Convicciones retóricas
y los primeros síntomas mortales
en relaciones de producción.
La historia que se inclina
hacia un horizonte funerario.
Y Rubén Darío
dilapidando su lenguaje
y alcoholizándose a fondo
porque algo no funcionaba en el tumulto.

Poemas inéditos de Joaquín GIANUZZI, extraídos de Diario de Poesía, Invierno de 1994.