Continuación del sueño de John Donne | Víctor Toledo

Víctor Toledo es un poeta y traductor que nació el 22 de noviembre de 1957 en Córdoba, Veracruz, México. Doctor en Filología Rusa U. Lomonosov de Moscú, 1991. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Premio Nacional de Poesía Joven 1983. Becario del Centro Mexicano de Escritores (84-85), INBA (86-86), De Traducción CONACULTA, 2003 Creadores con Trayectoria, Puebla, 2011. Veracruzano Distinguido 2004. Medalla de Honor Presidencial Pablo Neruda, Chile, 2004. Entre sus publicaciones se destacan: Poemas del Didxazá (ilustraciones de Francisco Toledo, epílogo de Andrés Henestrosa), Universidad Veracruzana, 1985; Gusilayú: La Casa, Letras Nuevas, Secretaría de Educación Pública, Méx., 1989; El águila en las venas (Neruda en México, México en Neruda), Secretaría de Cultura, Puebla, 1994 y BUAP, 2005; La casa de la nube, Margen de poesía, 51, Universidad Autónoma Metropolitana, Méx., 1996; La zorra azul, El ala del tigre, Universidad Nacional Autónoma de Méx., 1996; Del mínimo infinito (poemas 1977-1998), Atarazanas, Instituto Veracruzano de Cultura, 1998; Borís Pasternak, Poemas. Pavesas. Hojas de poesía, xiii, Segovia, 1999; Retrato de familia con algunas hojas (Antología Mítica), Los Cincuenta, CONACULTA, México, 1999; Poética mexicana contemporánea, FyL, BUAP, 2000; Tres poetas rusos (Pushkin, Pasternak, Brodsky), Instituto Politécnico Nacional, 2000; Abla o nadA, Asteriscos, BUAP, 2002; Piedra, Tristia y otros poemas, Osip Mandelshtam, Hotel Ambosmundos, BUAP, Lunarena, 2005; Poética de la Sincronicidad. La lengua de Adán y Eva, BUAP, 2006; Ronda de hadas en la noche de San Juan, Pen Press, Nueva York, 2007; El retorno órfico. Aportaciones al análisis métrico-musical, BUAP, 2008.; La mariposa en la estrella (Pushkin, Mandelshtam, Pasternak, Brodsky y otros), Leviatán, Argentina, 2001 y Educación y Cultura, Puebla-México, 2008 y Des-varios. Ensayos de un diario cultural, Colección La abeja de Perséfone, BUAP-El Errante editor; entre otros.

Continuación del sueño de John Donne

Iosiv Brodsky se ha dormido, se ha dormido su John Donne
y su Pushkin, su Platonov, se han dormido
y su Shestov.
Duermen sus amigos, las campanas cristalinas del invierno
en el enojo de su maestra Ahmátova y el corzo en el soto nervioso de su mano.
Duermen sus largos versos de halcón y el divertimiento mexicano para Octavio Paz.
Los “versitos de Pasternak”, su amigo Derek y el Reino del Caimito
y al descordado corazón de Mandelshtam
no despierta el tambor de Mayakovsky.
El todo sueña con la nada, el agua sueña con el fuego
el sueño sueña (sólo Ulises dobla el arco del tiempo)
su tonta asíntota triunfar: sí hay regreso
Y la flecha emprende eterno vuelo, detenida.
Duerme el latido de la púrpura en su lecho cardiovascular
el rítmico látigo del padecimiento: su puño azul cansado fuma
y sueña el humo de su cigarro-pluma, sueña la realidad
y el mundo despierta en este sueño.
Duerme el mínimo polvo de las alas de las mariposas
el oro de la punta de las estrellas y el polvoriento polvo de las olas
el polvo del universo duerme
en su color azul.
Iosiv Brodsky sueña que el orbe duerme al fin
la esfera se ha dormido y sueña que el bardo arrulla el fin
Iosiv por fin despierta y ve:
vigila el sueño de sus padres con los que ya se reencontró
(se posaron convertidos en cornejas
en el hilo destensado del teléfono (su cordón de plata umbilical).
Y el cajón de cuarto y medio de Leningrado también sueña
en la caja infinita de los versos.
Sólo la selva espesa del blanco de la nieve
mantiene su vigilia escandalosa y grita su insomnio: todo duerme.
La nieve sueña el sueño del poeta, el afilado brillo del diamante del norte.
Los traductores y reseñistas sueñan volando sus versiones
hacia los suplementos del domingo
y tallan epitafios para estar con él, talan bosques, talan tumbas
tallan-talan las durísimas caras del tiempo
pues todo sueña pero la nieve de la oscuridad no había caído tan seca
y tan espesa.
Toda la época descansa con su último poeta.
El sueño comunista y el camino americano duermen juntos
Y la odiada profusa pro-rusa prosa rusa
…………………………………………………………………..es la almohada pedestre del ligero inglés
“y cada verso hermana a otro, aunque en sueños se musiten:
‘hazte a un lado’” sueñan
suenan las cadenas de mentiras: Don, Don
y los tirajes, los señuelos de las señas
…………………………………………………………………..duermen
eslavos eslabones y esclavas del color
las levas en las naves que se elevan.
Y más allá del Nieva o del Mississippi
donde silban sus sueños sinuosos las serpientes
más allá del Volga o del Colorado
………………………………………………………………ladran los ladrillos
de largometrajes y los acetatos
de la industria del sueño -las paredes de agua- se revientan.
Nadie los perturba, el cielo -no la nada- enturbia y los masturba.
Un diluvio de estrellas una cauda de cometa
una herida de luz abierta en el oscuro velo
una mandarina derramando estrellas
una roja boca estandarte y la negrazul bandera sangrienta y estrellada
vagina blanca, se abren para recibir tu sueño.
Sueña la larga venida de la lluvia de Tarkovsky en la pared
y el grito cristalino de la mar
azur azoro del azor
que “cae” como el poeta: cuando asciende.
Cae para elevarse en un sueño de plumas
cobijando al mundo:
“nieva, Neva”

Extraído de Víctor TOLEDO, UNI-VERSO. Antología Personal, Floricanto Editores, México D. F., 2017, pp. 47-48.