Los trabajos de Hércules | Marianne Moore

Marianne Moore (Kirkwood, 1887 – New York, 1972) Poeta modernista, crítica, traductora y editora, ganó el Pulitzer Prize y el National Book Award por sus “Poemas reunidos” (1951). 

 

Los trabajos de Hércules

Popularizar la mula, cuyo exterior neto
expresa el principio de adaptación reducido a un mínimo:
para persuadir a aquél de gusto austero, orgulloso de su casa, y músico:
de que el piano es un campo libre para el grabado; de que sus “encantadoras notas de renacuajo”
pertenecen al pasado cuando uno tenía tiempo para tocarlas:
convencer a esos Midas autodidactas del intelecto
cuya ignorancia de catorce quilates aspira a incrementar su valor, presagia desengaño,
que uno no debe pedir una blanca y larga barba prestada y colgársela
y amenazar al curioso casual con la guadaña de tiempo:
enseñar al bardo de selectividad demasiado elástica
que uno detecta el poder creativo por su capacidad para conquistar la propia objetividad,
que mientras tenga más elasticidad que lógica;
volará en línea recta como la electricidad,
evacuando áreas que se jactan de remotas,
para demostrar a los sumos sacerdotes de la casta
que el esnobismo es estupidez,
el mejor costado de la vieja adulación,
besa los pies del hombre superior,
patea la cara del hombre inferior;
para enseñar a los santos patronos de los ateos
que estaban hartos de la tierra,
hartos del chiquero, los gansos salvajes y los hombres salvajes;
para convencer a los controvertidos encantadores de serpientes
que uno todavía sabe
“que el Negro no es bruto,
que el judío no es codicioso,
que el oriental no es inmoral,
que el alemán no es un huno.”

The labors of Hercules To popularize the mule, its neat exterior/expressing the principle of accommodation reduced to a minimun:/to persuade one of austere taste, proud in the possession of home, and a musician—/that the piano is a free field for etching; that his “charming tadpole notes”/belong to the past when one had time to play them:/to persuade those self-wrought Midases of brains/whose fourteen-carat ignorance aspires to rise in value, augurs disappointment,/that one must not borrow a long white beard and tie it on/and threaten with the scythe of time the casually curious:/to teach the bard with too elastic a selectiveness/that one detects creative power by its /capacity to conquer one’s detachment,/that while it may have more elasticity than logic;/it flies along in a straight line like electricity,/depopulating areas that boast of their remoteness, /to prove to the high priests of caste/that snobbishness is a stupidity,/the best side out, of age-old toadysim,/kissing the feet of the man above,/kicking the face of the man below;/to teach the patron-saints-to-atheists/that were sick of the earth,/sick of the pig-sty, wild geese and wild men;/to convince snake-charming controversialists/that one keeps on knowing/“that the Negro is not brutal,/that the Jew is not greedy,/that the Oriental is not immoral,/that the German is not a Hun.”


Extraído de La Grosse Fugue de Silvia Camerotto