Paranoia | Leonardo de León

Leonardo de León nació en Minas en 1983. Profesor de literatura. Fue colaborador de las revistas Iscariote, La letra Breve, y columnista de libros en la revista Megafón de Bs. As. Ha escrito para los suplementos culturales de Brecha y Caras y Caretas. Estudió cine. En narrativa publicó el libro de cuentos No vi la luna (Premio Narradores de la Banda Oriental 2009). En poesía es autor de Confirmación del aliento (Paréntesis, Premio Pablo Neruda 2011), La selva en la semilla (haikus, Trópico Sur, 2012), El nirvana de Apolo (Premio Casa de los Escritores 2012), Detrás del murallón de los rituales (Premio Casa de los escritores 2013), Pequeñas Catedrales (2014, editado en librillos de hojillas Atala), y Otra piedra de Sol (Lady J Ediciones, Mención de honor Premio Juan Carlos Onetti 2015). Participó del libro colectivo para niños El libro uruguayo de los colores. En el 2016 la Academia Nacional de Letras le otorgó el Premio Ariel por El hacha del bufón (Lady J Ediciones, 2018). Su novela La vida intrusa acaba de recibir la 1era Mención del Premio Juan Carlos Onetti.

Llueve
podría decir está lloviendo
y sin embargo digo llueve
mientras fumo y me espera
la perfección de una hija
para dormir y arrojarse al río quebrado
de los sueños

(los sueños llueven hacia arriba como las hebras
del cigarrillo)

llueve
o está lloviendo
qué más da

la hija espera como un recuerdo
y dudo mientras tanto entre llover y estar
y pienso en el poema que ahora escribo
y sigo escuchando la lluvia sobre el zinc de la página
muda y vacilante como un párpado

una niña perfecta que se duerme mientras cesa la lluvia
y los pasos tambaleantes después de la caricia
rumbo al verso
………………………..eso
eso ocurre ahora
……………………………hace un rato
ayer:
……….miércoles 10 de mayo

y la lluvia resucita
y ya la niña ha despertado
ha comido
ha reído a carcajadas
y ha cabalgado el lomo de su tierno padre
antes de entrar en su rutina

y mientras tanto
ha llovido en tantos lugares
que el poema se ha rendido.

Paranoia

El vuelo de los pájaros dibuja
un nítido presagio que recobra
lo anónimo y fugaz de esta zozobra:
el hilo de las horas por mi aguja.

¿Yo soy quien borda el día o la obra
de un mismo deja vú que nos estruja?
¿Qué pájaro en los pájaros me embruja?
¿Qué fuerza ordena el caos de su maniobra?

¿Mi mente es la que impone los sentidos
la mano que baraja mis temores
o acaso estoy mirando los rumores

de dios que me regala sus descuidos?
Tal vez igual el pájaro en la altura
presiente una amenaza en mi figura.

Haikus

El libro duerme
despierta cuando el ojo
se abre a su sueño.

Cerezos blancos
florecen en Japón
y yo tan lejos.

Las ramas hablan
idiomas de raíces
odian el aire.

El sol dibuja
Su rostro sobre el agua
Le tiembla el pulso.

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