La danza del destino | Hanane Aad

HANANE AAD es una poeta libanesa, periodista (medios impresos, radio y televisión), crítica literaria y traductora. Ha vivido en Viena, Austria, desde 2009. Estudios: Diploma de Altos Estudios en Periodismo y Comunicación de la Universidad de Líbano y París 2.
Ha publicado siete libros: ¿Quién me podrá dar seguridad?, Abril 2015 (Mumbai, India); Dueto de flores (Japonés e inglés; en adición a 5 libros publicados en árabe en Beirut, Líbano: Llevo la libertad en mi boca, 2010; Perlas del alma cabalgando virtud, 2005; Como un grano de trigo, 1998; El eco de la nostalgia, 1992; Diálogo de culturas y amor del lenguaje, 2001.
Ganó el Premio a la excelencia en poesía en el Festival literario Tudor Arguezi en 2014 en Targu Jiu in Gorj, Rumania, y recibió el Premio a la excelencia en poesía extranjera en el festival de poesía de Satu Mare, Rumania, en 2011. Ha leído su poesía con regularidad en eventos poéticos y festivales de poesía en Europa, Asia y Latinoamérica. Entre los festivales del mundo a los que ha asistido están: Struga Poetry Evenings, Macedonia, Printemps des Poètes, Bucharest, Palabra en El Mondo, Venecia, Festival Internacional de Poesía de Granada, Nicaragua, Festival Internacional de Poesía Luna de Locos, Pereira, Colombia. Parte de su poesía ha sido publicada en muchas antologías y revistas en diferentes países y lenguas: alemán, francés, español, holandés, italiano, ruso, japonés, estonio, turco, hindi, bosnio, búlgaro y portugués.
Entre otras distinciones recibió el Premio Internacional por la Excelencia en Periodismo de la Unión Católica Internacional de la Prensa, en 2011 y el Premio del Ministerio de Cultura del Líbano, en 2000.

BANQUETE DE PIEDAD POR EL UNIVERSO (BANQUET OF MERCY FOR THE UNIVERSE)

Mañana me llenaré de coraje y huiré,
desde ahora, el dolor no molestará más mis latidos.
Cúbreme suavemente con tierra, muy suavemente
¡pero por favor mantén la pala lejos de mi corazón!
Tras mi partida, nada habrá que temer,
sólo que mi corazón pueda ser herido.
Hoy me estoy yendo,
no hay preocupación en el mundo para mi cuerpo.
Es en mi corazón que cargo
a todos los que amo,
a todos los que me han amado.
Así que ten piedad, pero sólo con mi corazón,
en él, mis últimos tesoros,
en él, la levadura de mi vida eclipsada,
en él, todas mis lunas tan tranquilas y dulces,
en él, la fortuna del precioso amor.

Soy aquella entre cuyos huesos anida la clemencia,
y donde el desafío de la delicadeza reside,
soy aquella cuyas lágrimas corren al arroyo.
Cuando me cubras con tierra,
por favor retorna el cetro y la corona al Reino,
prepara un banquete de piedad al universo,
desata una melodiosa canción
para los ciegos de corazón.

UNA BUFANDA PARA EL ALMA (A SCARF FOR THE SOUL)

Tengo una pasión por las bufandas,
por la suavidad danzando en pliegues.
Tengo una pasión por las bufandas,
las adoro como a un enigma.
Con amor les ofrezco mi cuello,
les acepto su presión sobre él.
Ondeando sobre mi pecho
mi bufanda es algo de mi alma
flotando sobre la frente
del universo.

CARPA DE LA LUZ (TENT OF THE LIGHT)

Cruzando calles coronadas por luces,
mis ojos brillan con la promesa del Reino,
veo la sombra de Dios fluyendo hacia mí,
siento su ternura entre mis costillas,
abrazo el aire alrededor de su rostro transfigurado.
Luces en miniatura cuelgan generosamente,
semejan para mí su cálido y amoroso murmullo.
Camino bajo la carpa de la luz
y me imagino deleitándome en la dicha.

EL NIÑO DEL TIEMPO (THE CHILD OF TIME)

El tiempo nunca se cansa de escuchar,
siempre esperando saciarse de nosotros,
para que él, también, pueda ser.
El tiempo siempre me llama:
“¡Mi niñita!”
y me dice, nada soy sino un vacío
sin mi danza mágica,
a las puertas del momento.
Murmura en mi oído que su sangre
se refresca en mis venas.

Soy la niña del Tiempo, digo:
El tiempo cata el vino más delicioso,
lo bebemos, y él nos bebe,
nosotros y el tiempo esperamos
nuestra embriaguez juntos,
hasta que el ángel de la indulgencia,
totalmente sin vergüenza,
cruza nuestras frentes melancólicas.

LA DANZA DEL DESTINO (THE DANCE OF DESTINY)

Arrojé mi memoria al planeta
y su grito volvió lentamente
a mis oídos como silencio,
resonando hasta dolerme.
Mi memoria,
yo misma suicidada con la luz,
Mi memoria,
mi vida, huyendo en rápidas pisadas.
Mi memoria,
te recordaré,
oro por ti,
recreo tu imagen,
y la cuelgo de mis pestañas,
cara a cara frente al destino
que baila valses sobre mis párpados.

TERNURA DE LA NATURALEZA (NATURE’S TENDERNESS)

Tras algunos momentos
tenemos que abandonar el lugar.
El árbol nos mira.
Vamos ambos
con rocío sobre nuestro cabello.
Las hojas lloran
al despedirse.


Traducciones de Arturo Fuentes