Hicimos que este país | Chary Gumeta

Chary Gumeta (María del Rosario Velázquez Gumeta) 1962 Villaflores, Chiapas, México. Hizo estudios de Letras Latinoamericanas, Licenciatura y Maestría enfocados a la Educación, Promotora Cultural de arte y Literatura. Ha publicado en diversos medios de difusión, Libros de investigación histórica regional y Libros de poesía entre los que podemos mencionar: VENENO PARA LA AUSENCIA (1ª. Edic. Public Pervert 2012, 2ª. Edición Argot Ediciones, Guatemala C.A. 2016); PERLAS DE OBSIDIANA (Espantapájaros Edit. 2014, México); POEMAS MUY VIOLETAS (Metáfora Editores 2015, Guatemala, C. A.); COMO QUIEN MIRA POR PRIMERA VEZ UN UNICORNIO (Edit. La Chifurnia, 2015, El Salvador, C.A.); COMO PLUMAS DE PAJAROS (CONECULTA-CHIAPAS, SC., 2016, México); POEMAS PARA DOMAR PULPOS CALLEJEROS (Con traducción a la lengua materna Zoque, México, 1ª. Edición 2014 y 2ª. Edición 2017 Espantapájaros Editorial, México); TAMBIEN EN EL SUR SE MATAN PALOMAS (1ª. Edición CONECULTA-CHIAPAS, SC., 2016) (Edición con traducción a la lengua materna Kaqchiquel de Guatemala, La tinta del Silencio 2018, México); TAMBIEN EN EL SUR SE MATAN PALOMAS (1ª. Edición Editorial LA RAÍZ INVERTIDA, Colombia 2019); DESPATRIADOS (Metáfora Editorial 2018, Guatemala); CÓMO UNA LÁGRIMA EN LA LLUVIA (Editorial Andesgraund 2019, Chile) y LLORAR COMO LA LLUVIA (1ª. Edición Editorial LITERATELIA, México 2019)

*

EL ZUMBIDO DE LA MUERTE

Fumo un cigarro frente a la ventana
veo pasar los automóviles
la velocidad que llevan
es paralela a mis pensamientos.
Llega la oscuridad, aspiro lentamente
recuesto la cabeza sobre la cama
mi mente se ocupa de mil formas.
¿Hasta cuándo la espera?
El reloj devora las horas
vagas por la habitación
te desliza por las paredes blancas
imagino tu sonrisa perlada
iluminas el instante en que te escapas
por las rendijas de la puerta.
Suena el timbre del teléfono
“Señora la hemos encontrado
venga a la comisaria”
el zumbido de la muerte
ensordece mis oídos.

*

BAJO ESTA LLUVIA MÁS INVERNAL QUE DE VERANO

rompen el silencio las ranas con su canto;
en la penumbra,
los grillos entonan una sinfonía luctuosa
la desmoralización se prende a las plegarias
con la intención de que se obre un milagro.
Están huérfanos de justicia
las suplicas tantas veces pronunciadas
en gran variedad de espacios
con diferentes personas, son ignoradas.
La impotencia mata lentamente
los ánimos que alentaron la búsqueda
permanecen estacionados en la mente,
la voz que camina con un nombre, queda ausente
como una cicatriz marcada en la memoria.

*

MUERDE EL FRIO

la piel del vagabundo.
En esa soledad
se respira silencio
no hay ruido
ni risas que interrumpan el canto del viento.
He descendido por los senderos del alba
con el amanecer
la traigo entre los brazos
para lanzarla al aire
y vuele igual que los pájaros.

*

HICIMOS QUE ESTE PAÍS

brillara de una forma diferente
con un resplandor rojísimo
como las mismas llamas del infierno.
Hicimos que este país
se inundara de lágrimas
para que tuviera un mar
donde nadaran los muertos.
Hicimos que este país
se tapizara de cadáveres
porque aquí la ejecución
construye los días.
Y eso, tristemente,
nos puso en los ojos del mundo.


Extraído de CHARY GUMETA, Llorar como la lluvia, Literatelia, Asociación Civil, octubre de 2019 | Buenos Aires Poetry, 2019.