Verónica Volkow | CANCION DEL AGUA & OTROS POEMAS

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Verónica Volkow es poeta, escritora y académica. Tiene maestría en literatura comparada en Columbia University,  doctorado en literatura comparada en la UNAM,  y maestría en Historia del Arte en la UNAM. Ha sido becaria del Sistema Nacional de Creadores y actualmente es miembro del SNI y se encuentra adscrita como investigadora titular definitiva al Seminario de Hermenéutica del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.

Recibió en 2004 el Premio Pellicer por obra publicada y en 2005 el premio José Revueltas de Ensayo literario por El Retrato de Jorge Cuesta, libro que publicó,  en 2009, Siglo XXI Editores.

Escribió una crónica sobre la vida cotidiana en el apartheid: Sudáfrica, diario de un viaje, México, Siglo XXI, 1988. En 2009 apreció Los gladiadores demónicos, Editorial Renacimiento, Sevilla. En 2010 aparecieron: Camino de vida; ensayos de poesía mexicana del siglo XX ,  BUAP, y Miradas a la plástica mexicana del siglo XX. Universidad Veracruzana. En eternos malabares 2014 apareció De la demonización al análogo. El Fondo de Cultura Económica reeditó en 2015 La mordedura de la risa un estudio sobre la obra gráfica de Francisco Toledo.  En el IIFL, UNAM apareció recientemente: Dos cielos dos soles, imágenes de la totalidad del cosmos a finales del XVII novohispano.

Como poeta ha publicado: La Sibila de Cumas, 1974; Litoral de tinta, 1979; El inicio, 1983; Los caminos, México, 1989. Arcanos, 1996; Oro del viento, 2003; Litoral de tinta y otros poemas, Sevilla, Editorial Renacimiento, 2006; Arcana, United Kindom, Shearsman Books, 2009. Tiene también un libro de narrativa, La noche viuda, FCE, 2004.

Su trabajo como investigadora se centra en trabajos comparativos entre la literatura y las artes plásticas, particularmente durante el barroco novohispano. 

Incorpora para ello los importantes desarrollos teóricos de la hermenéutica simbólica contemporánea. 

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CANCIÓN DEL AGUA

Agua que en tu pureza
un cuerpo eres de luz.
Tu corazón es ángel
que nos lleva por adentro
eslabón transparente
con Dios de la creación.

Renuevas el recuerdo
del paraíso aun diáfano
desnudando en la tierra
el cielo en tu interior.

Espejo eres intacto
de hondura para el alma
que ensimismada afirma
caminos del amor.

¡Ay, agua que en lo denso
das luz a un corazón!

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EL CANTO DE LA BELLEZA

Belleza que es cobijo a humana precariedad,
y aunque amarga sea a veces, infiel en las rodillas,
prometiéndonos brilla lo divino.
Apócope del sino, la belleza seduce
si arrastra en tierra falsa, su cielo verdadero.

Casi eres la gracia
y no es para estos ojos tu luz,
ni se comprende;
de más hondo ha ascendido,
tu hermoso jeroglífico de amor.

Y es que el amor es siempre
el más hundido enigma,
raíz para la tierra de toda encarnación.

Gracia que otorgas danza, entre los muros, brisa
y en volátiles fórmulas: eterna libertad.

Ojos muy profundos alcanzan la belleza
mas ojos más profundos: silencios del amor.

El enigma captura una luz anudada
Una luz que es promesa de fuente de verdad.

Belleza que apareces susurrando el origen;
ángel de voz sin fondo,
recordando lo eterno, adormeces la muerte.

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ESCALERA

Dios nos da la noche para amar
y el día para ver y trabajar;
nos ha dado luz para saber
misterio quizá para volar.

Dios en la carencia es humildad,
y al mostrarse, imán,
si desasida y sola sube el alma,
suelta a su confianza andar.

Escalera a Dios es la verdad,
del interno poder para mirar.
Esfuerzo de ascenso lento
y silencio a su Promesa.
Arduo sin sombra el mundo, cual desierto.
en luz espiritual al descubierto.
A piedra ata el miedo; a llamas, la ira;
al aire, vanidad.

Hasta que ya sol de transparencia, el alma
de regreso a su fuente,
en Dios despierta a su sustancia.

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ROSAGRAMA PARA NADIA BORISLOVA

Tu mano en la guitarra es una rosa
de dedos que persiguen la otra rosa
puntual y musical entre sus órbitas,
que hilas ágilmente entre las cuerdas:

sonora rosa exacta en las secuencias
que es huella aún de una otra: eterna y pura.
Perfecta profusión y urdido centro
profiere la creación que nos ensambla.

¿Tejido es la guitarra o añoranza
de estrellas en su músico ovillar?
Rosa tu huella digital que entona,

del rito sideral, soñada aún rosa
y en su cosmos perfecto, voz primera
de aquel perdido prístino concierto.

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©Verónica Volkow | POESÍA MEXICO | BUENOS AIRES POETRY, 2019 | Colaboración enviada por Víctor Toledo.