Zubieta | Rodrigo Arriagada-Zubieta

Rodrigo Arriagada-Zubieta (Viña del Mar, Chile, 1982) es un poeta, crítico literario y académico chileno. Ha cursado estudios de letras en las universidades Adolfo Ibáñez (CL), Del Desarrollo (CL), De Barcelona (ESP) y Complutense (ESP). Su actividad artística se centra en temáticas propias de la modernidad estética: la ciudad, el paseante, la mirada, la memoria, el extrañamiento y la crisis de la experiencia. Es miembro del Comité Editorial de la revista y editorial Buenos Aires Poetry (ARG) donde ejerce crítica literaria. Como poeta ha publicado Extrañeza (Buenos Aires Poetry, ARG, 2017), Hotel Sitges (Buenos Aires Poetry, ARG, 2018) y Una temporada en la cabeza (Santiago Inédito, CL, 2019). Sus poemas han sido traducidos al italiano y al inglés, y publicados en medios de Chile, Argentina, Venezuela, Colombia, Perú, México, Estados Unidos, Italia y España. 


COSTANERA TOWER

We built a tower…
I mean,
construimos una torre.
Nos rompimos la cara
para falsificar un ídolo de piedra
que recordara el triunfo
ante las tribus vecinas.
No usamos mezcla
de cal y barro
ni fue necesario
verter cráneos sobre un altar.
Apenas el semen rancio
de una raza
de hombres mal constituida.
Esos que sentaron la belleza en sus rodillas
y dijeron
cada chileno será exitoso
cada exitoso será chileno.

Ahora miramos al cielo
sin ninguna creencia,
hablamos distintas lenguas
que cambian de frecuencia
los mensajes de la resaca
y por las noches la sed malsana
oscurece las venas.
No recordamos pasión litúrgica,
adoramos el orgasmo
……………………………………la fiesta.
Desde Wall Street la mañana se filtra
por las vigas
hasta las grandes avenidas
y vemos caer desde lo alto de la torre
hogueras pálidas,
el hombre libre
revolviéndose en charcos membranosos
a plena luz del vidrio.

Se suponía que debíamos quebrar
el cuello de los enemigos
a la vista del Dios Sol
que fortalecería la musculatura,
pero el ascensor más alto
del fin del mundo
deja caer hombres debilitados
como el zumbido tenue
de las moscas sucias.

Así logramos todo, Señor
inmolamos nuestra estirpe
a fuerza de azotar la cabeza contra el piso.

Era más fácil de lo que decías,
y este es sólo el comienzo de las obras.

El sacrificio de los anestesiados suicidas
garantiza el orden
con mayor seguridad que un despertador.

¡Créenos¡
apenas manchas de sangre sobre el asfalto
y ninguno de nosotros
se dispersará sobre otra tierra.

NIGHTS

Todo el aire furiosamente
desordenado de tu vida arrastra
toneles alquitranados
como si el amanecer fuera una plaza sitiada.
Advierto que no vives en la calle
pero el sol
………………..que hiere en la cara
se mezcla con tus fermentaciones
abriendo abanicos de fuego.
Algo se va a quemar:
la ciudad, los comercios, las ventanas
de los clubes nocturnos que ocultan
muslos y vulvas inmortales
en los que hace una hora te ejercitabas
con tus miembros acendrados
ofreciendo alabanzas a esa mujer
que ya no es la misma que fornicaste
y espera un taxi en que se perderá para siempre
en una acera entre tu mundo y otro.
Ya no te devuelven la mirada sus ojos de fuego
oscurecidos como los sorbos finitos
de un veneno derramado.
Esa virgen y hada
que quizás nunca duerme
ahuyenta el miedo de los edificios pétreos
……………………………………………………………rodeados de espanto
y en las poblaciones -en las que no puedes entrar-
despierta los odios y las rosas,
evapora la injustica hacia el cielo,
derrama inocencia en cada uno de sus senos
………………………………………………………………..saturados de miel
como el sabor de la venganza.
Es ella la Virgen María que al volver a los suburbios
torna festivo a un borracho cesante,
borra los años de su madre
que agoniza entre aromas de lechos clínicos,
y a sus niños ordena plantar
en las entrañas del polvo y las piedras
un florido altar de juegos
que los usureros ordenarían demoler con odio.
Ella es una máquina ciega fecunda en crueldades
como un dispensador de riquezas
y utiliza, como tú, con arrogancia
el poder que le concede el dinero
sin conocer jamás las leyes de la Belleza.
El día de hoy es ruina
y ayer un mero espasmo.
Levántate y anda Lázaro,
tú que viniste por un torrente de orgías
y te niegas a ir a casa
con los bolsillos vacíos y desvencijados.
Este es el destino de la ciencia de la locura,
volver como un Ulises ardiendo
en la multitud de sus harapos,
penetrar cual rey sin séquito ni pompa
susurrando encantamientos lunares
como un loco agita lirios muertos
que una esposa fiel no tomaría nunca
como la fría y dolorosa dádiva
de una primavera estéril.

La cama está abierta
y todos los olores nocturnos
cruzan por tu cabeza
en habitaciones de ventanas cerradas.
Sácate la ropa, duerme,
prepárate para el nuevo día,
ya has pagado de sobra
el pecado original de tu clase
con los últimos estertores de un corazón
enfermo, seco y acuchillado
por una desigualdad milenaria.

Tú eres el desorden de las familias,
la secreción de las basuras en las alfombras
de hogares de perfectas fachadas.
Entre el espasmo y la sombra
tuyo es el reino de Santiago
y esta es la forma en que acaba
una noche cualquiera,
con el silencio de una caída mortal
y el perfume florido de las estrellas
de un cuerpo femenino en cuartos ajenos,
con tus monedas de oro amarillo
fundidas en fríos esteros de magma.

Has visto tu riqueza vacilar
y en pocas palabras tienes miedo.


Rodrigo Arriagada Zubieta
Zubieta, BUENOS AIRES POETRY, 2019.
64P. ; 21×15 CM.
ISBN 9789874197603
1. POESÍA CHILE

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