Torres de alta tensión | Stephen Spender

Se llamó Thirties (también War Generation) a un conjunto de poetas ingleses de la década del 30 (W. H. Auden, Louis MacNeice, Cecil Day-Lewis, Stephen Spender, Christopher Isherwood), que asumió un rol activo frente a la contingencia de una sociedad en crisis, con variables colectivas dramáticas y urgentes. Este grupo era, por un lado, epígono de la Primera Guerra Mundial, con su rémora de cerca de diez millones de muertos; por el otro, antesala de la Segunda, con sus siguientes millones de vidas por cobrar.
“Los Thirties”: autores que hicieron propaganda de una poesía al servicio del socialismo [¡La burguesía tiene que esperar un poco de dolor, una penitencia!].
A. T. Tolley, en THE POETRY OF THE THIRTIES, sencillamente decía hacia 1975: “Un cambio que está asociado en los nuevos poetas de los años treinta: la aparición de una preocupación por temas políticos”.

Stephen Spender (Londres, 1909-1995) fue un poeta, crítico literario y editor inglés. Cursó estudios en la Universidad de Oxford, donde entabló relaciones con literatos como W. H. Auden (al que dedico un poema tras su muerte titulado “Auden´s Funeral”), Christopher Isherwood, C. Day Lewis y Louis MacNeice, entre otros.
Profesor en varias instituciones estadounidenses, aceptó la cátedra Elliston Chair de poesía de la Universidad de Cincinnati en 1953. En 1970 fue nombrado catedrático de inglés de la Universidad de Londres. En 1983 recibió el título de sir.
Entre sus libros se destacan: Twenty Poems (1930); Vienna (1934); Poems of Dedication (1936); Collected Poems, 1928-1953 (1955); The Generous Days (1971); Selected Poems (1974) y Collected Poems 1928-1985 (1986), entre otros.

Torres de alta tensión

La piedra era el secreto de estas colinas, y cabañas
hechas de esa piedra,
y caminos en ruina
repentinamente convertidos en pueblos fantasmas.
Ahora, en estas colinas, se levanta el cemento
que sigue el rastro de cables negros,
Torres de alta tensión, diáfanas columnas
desnudas como chicas voluptuosas sin secretos.

El valle con su aspecto nocturno
y el castaño verde
de raíz familiar
quedan atrás como el lecho reseco de un arroyo.

Pero bien arriba, tanto como la vista alcanza,
como azotes furibundos
y con el peligro de un rayo
destella la veloz perspectiva del futuro.

Tan lleno de augurios, con su paso contrae
nuestra tierra esmeralda,
soñando ciudades
donde a menudo las nubes posarán blancos cuellos de cisnes.

The Pylons

The secret of these hills was stone, and cottages
Of that stone made,
And crumbling roads
That turned on sudden hidden villages

Now over these small hills, they have built the concrete
That trails black wire
Pylons, those pillars
Bare like nude giant girls that have no secret.

The valley with its gilt and evening look
And the green chestnut
Of customary root,
Are mocked dry like the parched bed of a brook.

But far above and far as sight endures
Like whips of anger
With lightning’s danger
There runs the quick perspective of the future.

This dwarfs our emerald country by its trek
So tall with prophecy
Dreaming of cities
Where often clouds shall lean their swan-white neck.

Extraído de The Guardian | Traducción de Rodrigo Arriagada Zubieta para Buenos Aires Poetry, 2020.