Febrero | James Schuyler

James Schuyler | Extraído de The center for programs in contemporany writing (University of Pennsylvania) | Traducción deA | Buenos Aires Poetry, 2020.

Febrero

Una chimenea, respirando un poco de humo.
El sol, no puedo ver
haciendo una pizca de rosado
que no puedo ver en el azul.
El rosado de cinco tulipanes
a las cinco de la tarde en el día anterior al primero de marzo.
El verde del tulipán tronco y hojas
como algo que no puedo recordar ,
buscando un nabo indio
hace mucho tiempo y lejos de aquí,
porque era diciembre entonces
y el sol estaba sobre el mar
por los templos que habíamos ido a ver.
Una ola verde se movió en el mar violeta
como el edificio de la ONU en los grandes atardeceres,
verdes y húmedos
mientras el cielo se torna violeta.
Algunos almendros
tenían unas pocas flores, como pocos copos
desde el azul que se ve rosado en la luz.
Un silencio gris
en el cual las camionetas ruedan por la Segunda Avenida
hacia el cielo. Sólo están yendo
sobre la colina.
Las hojas verdes de los tulipanes en mi escritorio
como hierba ligera sobre la piel,
y una torre de cobre verde
y manchas de nubes que empiezan a brillar.
Yo no puedo aceptar
todo funcionando al mismo tiempo
como una mujer que acaba de llegar a su ventana
y está de pié llenándola
meciendo a su bebé en brazos.
Está ella tan lejos. Es la luz
la que hace rosado al bebé?
Puedo ver los puñitos
Y el movimiento de caballito sobre sus pechos.
Se está poniendo más gris y dorado y frío.
Dos leones del tamaño de un perro se enfrentan
en las esquinas del techo.
Es el polvo amarillo dentro de los tulipanes.
Es la forma del tulipán.
Es el agua del vaso donde los tulipanes están.
Es un día como cualquier otro.

February

A chimney, breathing a little smoke.
The sun, I can’t see
making a bit of pink
I can’t quite see in the blue.
The pink of five tulips
at five p.m. on the day before March first.
The green of the tulip stems and leaves
like something I can’t remember,
finding a jack-in-the-pulpit
a long time ago and far away.
Why it was December then
and the sun was on the sea
by the temples we’d gone to see.
One green wave moved in the violet sea
like the UN Building on big evenings,
green and wet
while the sky turns violet.
A few almond trees
had a few flowers, like a few snowflakes
out of the blue looking pink in the light.
A gray hush
in which the boxy trucks roll up Second Avenue
into the sky. They’re just
going over the hill.
The green leaves of the tulips on my desk
like grass light on flesh,
and a green-copper steeple
and streaks of cloud beginning to glow.
I can’t get over
how it all works in together
like a woman who just came to her window
and stands there filling it
jogging her baby in her arms.
She’s so far off. Is it the light
that makes the baby pink?
I can see the little fists
and the rocking-horse motion of her breasts.
It’s getting grayer and gold and chilly.
Two dog-size lions face each other
at the corners of a roof.
It’s the yellow dust inside the tulips.
It’s the shape of a tulip.
It’s the water in the drinking glass the tulips are in.
It’s a day like any other.

 

Extraído de The center for programs in contemporany writing (University of Pennsylvania| Traducción de Judah Rubin & Róger Santiváñez | Buenos Aires Poetry, 2020.