Los necios, los pederastas y los bardajes aumentan demasiado | Aimeric de Peguilhan

Aimeric de Peguilhan (1175-1221) fue de Tolosa, hijo de un burgués que era mercader y tenía paños para vender. Aprendió canciones y sirventeses, pero cantaba muy mal. Y se enamoró de una burguesa, vecina suya. Y aquel amor le enseño a trovar. E hizo sobre ella muchas buenas canciones. Y se peleó con él el marido de la dama y le hizo deshonor. Y Aimeric se vengó y lo hirió con una espada en la cabeza. Por lo que tuvo que salir de Tolosa y desterrarse. Y se fue a Cataluña, donde Guillem de Bergueda lo acogió, y prosperó a él en el trovar, en la primera canción que había hecho. Y lo hizo juglar, le dio su palafrén y sus vestidos. Y lo presentó al rey Alfonso de Castilla, quien lo acreció en arnés y en honor. Y estuvo en aquellas comarcas largo tiempo. Luego se fue a Lombardia, donde todos los hombres buenos le hicieron gran honor. Y en Lombardía murió.

Li fol e·il put e·il filol

Violento sirventés contra los juglares de nuevo estilo que van proliferando en las cortes del norte de Italia. El mismo esquema métrico y las mismas rimas aparecen en otras cuatro composiciones. El creador fue, sin duda, Peire Vidal y la imitó Bertran de Born.

I

Li fol e·il put e·il filol
creison trop, e no m’es bel,
e·il croi joglaret novel
enojos e mal parlan
corron un pauc trop enan;
e son ja li mordedor
per un de nos dos de lor,
e non es qui los n’esqerna.

(Los necios, los pederastas y los bardajes aumentan demasiado, y no me gusta, y los viles juglarcillos nuevos, fastidiosos y mal hablados, corren poco demasiado adelante; y los mordedores ya son dos de ellos por uno de nosotros, y no hay quien los escarnezca.)

II

Greu m’es car hom lor o col
e non lor en fai revel.
Non o dic contra·N Sordel,
q’el non es d’aital semblan
ni no·is vai ges percassan
si co·ill cavallier doctor,
mas qan faillon prestador,
C: mas quan falho·l prestador,
non pot far cinc ni sieis terna.

(Me pesa que ello se les permita y no se les oponga resistencia. No lo digo contra Sordel, que él no es de tal índole y en modo alguno va pretendiendo como los caballeros doctores, pero cuando le fallan los prestamistas no puede hacer cinco, senas, terna.)

III

Lo marques part Pinairol,
que ten Salus e Revel,
non vuoill ges que desclavel
de sa cort ni an loignan
Persaval, que sap d’enfan
esser maestre e tutor,
ni un autre tirador,
qu’eu no vuoil dir, de Luserna.

(No quiero que el marqués que, más allá de Pinerolo, posee Saluzzo y Revello arranque de su corte ni vaya alejando a Perceval, que sabe ser maestro y tutor de muchachos, ni al otro cicatero de Luserna, que no quiero mencionar.)

IV

Aitals los a cum los vel
lo marques, d’E Cantarel,
Nicholet e Trufarel,
que venon ab lui e van
e non del tot pel lor dan.
Be·is son trobat d’un color:
aitals vassals, tal seignor!
a tals vassals, tal senhor!
Dieus lor done vita eterna.

(El marqués los tiene como los desea en Chantarel, Nicolet y el Trufarel, que con él van y vienen, y no precisamente para el daño de ellos. Bien se han reunido de la misma especie: a tal vasallo, tal señor. ¡Dios les dé vida eterna!)

V

Ar veiretz venir l’estol
vas Malespina e·l tropel,
don an la carn e la pel.
don an la carn e la pelh.
Et ades on pieitz lor fan
e meins de merce lor an,
trop son li combatedor
e pauc li defendedor:
mort son si Dieus no·ls governa.

(Ahora verás venir la escuadra y la tropa hacia Malaspina, donde tienen la carne y la piel; y siempre donde peor se los trata y menos piedad se les tiene, son demasiados los combatientes y pocos los defensores: muertos están, si Dios no los protege.)

VI

Estampidas e romor
sai que faran entre lor,
menassan en la taberna.

(Sé que harán entre ellos estampidas y ruido amenazando en la taberna.)

Extraído de MARTÍN DE RIQUER, LOS TROVADORES. HISTORIA LITERARIA Y TEXTOS, EDITORIAL ARIEL, BARCELONA, 2011,  pp- 980-982 | Buenos Aires Poetry, 2021.