Annie Mae Pictou & otros poemas | Patricio J. Gómez Garcés 

Patricio J. Gómez Garcés (Ciudad de México, 1995). Escritor, editor, traductor y exlocutor de radio egresado de la Escuela de Escritores de la SOGEM. Ha colaborado con cuentos, poemas, ensayos y reseñas en La Pluma del Ganso, Punto en Línea, Literal Magazine, Letras de Chile, Cardenal Revista Literaria, Penumbria y Pez Banana, entre otras revistas electrónicas e impresas. Obtuvo el XIV Concurso Nacional de Cuento Preuniversitario Juan Rulfo en 2013. Escribió el guion de los cortometrajes animados Ex Libris y Nené and Her Yellow Boots, seleccionados para la muestra nacional de Shorts México 2017 y 2020, respectivamente.

1. ANNIE MAE PICTOU

La muerte es un cambio de palabras.

Apareció mi cuerpo en una cuneta
de la Ruta Estatal 73
en la Pine Ridge lakota, en Dakota del Sur,
el 24 de febrero de 1976;
………….pero no morí allí.

Ya estaba congelada cuando llegaron
el forense dijo que llevaba diez días
así
que me mató la hielera que es el cielo a veces;
pero la sangre que la hipotermia
debió haber lanzado por mi boca
encontró la pólvora en mi nuca.

Pero eso
la bala
la dijeron después.

Quienes me conocieron viva
se negaron a reconocerme muerta
y me enterraron
así
sin nombre
otra cruz en el mirador de la ruta
otra cruz para detener la
inundación
que nos depreda.

Porque dijeron que no estaban seguros
de que yo fuera Annie Mae
el Efe Be I sugirió examinar mis huellas digitales
en otro lado

¿para qué tomarse el tiempo de plantar mi cuerpo
si solo necesitaban el follaje?

II. LAS MANOS DE ANNIE MAE PICTOU

Entre m a n o y m a n c o
cabe
la curva de un cuchillo.

Qué desgastante
cortar las manos; qué
agotador trabajo para las manos
este trabajo de cortarnos.

Una vez decapitamos
a un conejo que un blanco iba a comerse
y nos agotamos

para decir blanco decimos Wa’sicu:
aquél que se come lo que iba a comerse alguien más
el inmerecido pedazo más grande de la carne,
el inmisericorde rellano más grande de la luz,
el cuarto más grande de la casa.

Se agota la piel
sangre a borbotones
grasa
cartílagos
venas a borbotones
huesos
se agota la grasa
puro hueso
y al encontrar el hueso blanco
se regocijan.

Qué cansado escindirnos de un cuerpo congelado
por la nieve blanca
apuntalado por la muerte
blanca
solo para obtener un nombre.

Speak, hands, for me canta Casca cuando apuñala a Julio César
y desde eso nos temen
y por eso nos cercenan
no quieren saber lo que las manos pueden hablar:
nuestro nombre verdadero
………..nuestra lengua que danza
………..………..el uranio en la montaña
………..………..………..la retroexcavadora en el patio
………..………..………..los tratados estancados
………..………..el asesinato político
………..el asesinato por la tierra
el asesinato por los genitales

el asesinato por el miedo que seguimos sin tenerles.

Al final,
la cáscara justifica el cuchillo.

Nos cortan las manos porque le temen
también
a las manos que podamos contener
y a lo que no sea mano
que encuentren nuestras manos.

La mano de Ira Hayes
………..ahí la tienen en las fotos de Iwo-Jima
es nuestra mano toda
las mismas ampollas por
tocar el fuego
mano que aunque deje de acunar el embarazo
de la botella
seguirá sin alcanzar el mástil
de la bandera.

Son estas manos las de Ira Hayes:
siempre a punto de tomar
pero sin tomar del todo
lo que era suyo desde el principio.

El miedo:
qué agotador trabajo.

Qué desgaste tener que atravesarnos
así.

III. ANNIE MAE PICTOU

Pero hundí los puños en la tierra
cuando me mataron:

se necesitan muchas manos
muchas palas y evangelios
para rebanar a quienes habitamos la Gólgota
muchos antes de reconocernos
en las cruces.

Long Distance Call
Transmitido el 31 de marzo de 1961.

hoy
una vecina que está por mudarse
me preguntó por ti.

¿Cómo está tu papi? Hace mucho que no lo veo

le conté que hace mucho que yo tampoco te veo

se llevó una mano al pecho
empujando el corazón a su cavidad
para que no saliera disparado:
mácula de fresa en la pared.

sé que ella perdió a su madre hace poco;
lo sé porque las promesas que hace se las deja a ella
Lo juro por mi madre, en paz descanse
………..dice
y es breve la mirada que lleva al cielo
que somos dados a imaginar claraboya
enmarcando el rostro de nuestros muertos:
………..tan desocupados
………..que ponen en pausa los Edenes
………..para asomarse acá y ver en qué andamos,
………..si merecemos que intervengan
………..si los recordamos a la hora de hacer juramentos
………..perecederos.

Lo siento, no sabía
dijo
Siempre me cayó muy bien tu papi
Siempre muy amable
Muy cariñoso
Siempre que lo veía nos saludábamos
A todo dar era
Siempre me acuerdo de él
Bueno, no a cada rato
Pero de repente sí
Y pienso en preguntarte por qué ya no viene a recogerte los fines de semana
Pero bueno
Seguro se estará saludando ahorita con mi mami
Lo siento, no sabía,
dijo.

lo siento, no sé dónde se pone esta sonrisa.

después volvimos
a hablar de la mudanza
que es de lo que hemos estado hablando desde el principio.

Dust
Transmitido el 6 de enero de 1960.

a mi padre le emocionaban los temblores.

………..………..cuando la tierra rabiaba en sacudidas, él
………..de inmediato se tumbaba
………..oreja contra el suelo, auscultando,
………..igual que si el centro estuviese lleno
………..de engranajes y él
………..pudiera intuir la colitis del mundo funcionando
………..chillando, gruñendo,
………..un tic tac de
………..dinosaurios trémulos en lava

después emergía, miraba
a su familia acolumnada a las columnas de la casa
y preguntaba
¿ustedes qué le quieren preguntar?


Poesía México | Buenos Aires Poetry, 2021