El Albatros (tras Baudelaire) & otros poemas | Roy Campbell

Roy Campbell (Durban, 1901 – Setúbal, 1957) fue un poeta sudafricano en lengua inglesa. Obtuvo el éxito con el poema épico-satírico titulado La tortuga en llamas, 1924. Durante la Guerra Civil española trabajó como corresponsal del periódico londinense The Tablet en la zona nacional, de cuya causa hizo asiduamente apología. Fue autor de múltiples poemarios como Adamastor (1930) y El fusil florecido (1933), consecuencia de su experiencia bélica en España, y tradujo al inglés obras de San Juan de la Cruz y de Federico García Lorca.

WRITTEN ON THE HORSE-TRUCK

Full of adieus as this late train
The World’s great Autumn blows at last
And far and shrill across the plain
Whistles the engine of the Past.
Stitching the night with threads of fire,
A stream of fire-flies lit with pain,
Though Life should prove a shunting train
That rumbles on the wheels of ire,
With contraband I’ve lit my pipe
The strong tobacco of my Luck,
There are few tears for us to wipe
Who travel in the cheapest truck
Whose lamp swings like an orange, ripe
And ready for the Muse to pluck.

ESCRITO EN EL CAMIÓN DE CABALLOS

Lleno de adieus mientras este tren tardío
sopla al fin el gran otoño del mundo
y lejano y agudo cruzando el llano
silba el motor del pasado.
Cosiendo la noche con hilos de fuego,
un torrente de luciérnagas prendido con dolor,
aunque la vida debiera resultarnos un tren
que retumba sobre las ruedas de la ira,
con contrabando he prendido mi pipa
el fuerte tabaco de mi suerte,
hay pocas lágrimas que limpiar
nosotros que vamos en el camión más barato
cuya lámpara se balancea como una naranja, madura
y lista para que la arranque la musa.

THE RAVEN I

The flesh-devouring bird of time
sails overhead; of his dark flight
the streamers of immortal rhyme
illume the Scandinavian Night:
all joys on which our lives are flown
in those great wings of darkness flare—
the blue flame that my lover’s hair
trawls like the moonrise on the Rhône:
the red flame that the circling wine
swivels around these sombre walls
when friendship is the most divine
and far too soon the morning falls—
are fuel that his flight consumes
to burnish those unageing plumes

EL CUERVO I

El pájaro del tiempo devorador de carne
navega arriba; de su vuelo oscuro
las estelas de su rima inmortal
iluminan la noche escandinava:
las alegrías en que vuelan nuestras vidas
fulguran en esas grandes alas de negrura—
la llama azul que el cabello de mi amada
pesca como la luna al salir en el Ródano:
la llama roja que el giro del vino
lanza sobre estos muros sombríos
cuando la amistad es la más divina
y demasiado pronto cae la mañana—
son combustible que su vuelo consume
para lustrar esos penachos eternos.

THE ALBATROSS
(after Baudelaire)

Sometimes, for sport, the men of loafing crews
Snare the great albatrosses of the spray
That, indolent companions of their cruise,
Pursue the gliding vessels on their way.

Scarce have they fished aboard these airy kings
When, helpless on such unaccustomed floors,
They piteously droop their vast white wings
And trail them at their sides like drifting oars.

How comical, how ugly, and how meek
Appears this soarer of celestial snows:
One with his pipe teases the golden beak,
One, limping, mocks the cripple as he goes.

Like him the shining poet sunward steers,
Whose rushing plumes the hurricanes inflate,
But stranded on the earth to rabble jeers
The great wings of the giant baulk his gait.

EL ALBATROS
(tras Baudelaire)

A veces, por deporte, las tripulaciones errantes
bajan a los grandes albatros de la niebla
que, indolentes compañeros del crucero,
persiguen a los buques en su camino.

Poco han cazado a bordo de estos reyes ligeros
cuando, indefensos en tablas extrañas,
bajan patéticos sus vastas alas blancas
y las arrastran a su lado como remos a la deriva.

Qué cómico, qué feo, y qué manso
aparece este piloto de nieves celestiales:
uno con su pipa provoca su pico dorado,
uno, rengueando, mientras anda se burla del lisiado.

Como él navega el poeta hacia el sol,
cuyos precipitados penachos inflaman los huracanes,
pero varado en la tierra entre la chusma irónica
las grandes alas del gigante obstaculizan su paso.


Extraído de Roy Campbell, The collected poems of Roy Campbell, 1949, The Bodley Head: Londres | Buenos Aires Poetry, 2021