Estación de Chilpancingo & otros poemas | Paul Forsyth Tessey

Paul Forsyth Tessey (Lima, 1979). Poeta, ensayista, editor, traductor y profesor. Ha publicado Laberinto (2006), El Oscuro Pasajero (2012), Anatomía de Terpsícore (2014), Autorretrato del Piloto (2015), Bajo este cielo de cabeza (2016) y El sendero del irivenir (2017). Actualmente, prepara para su publicación los poemas Hermes Psicopompo y Medea. Entre 2014 y 2018 co-dirigió el sello editorial Celacanto y actualmente dirige la editorial PanÓptico, sello del Centro Peruano de Estudios Culturales, del cual es Director General. Poemas suyos han aparecido en diversas revistas, tanto impresas (Buen salvaje, Lucerna y Di(solvencias)) como digitales (Molok yViajera blog), y en las antologías Divina metalengua que pronuncio (El Lamparero Alucinado, 2017), Poemas del hambre (Unidiversidad de Puebla, 2018), Poesía al filo del sol (Golem Editores, 2019), Volteando el siglo. 25 poetas peruanos (Casa de las Américas, 2020) y Antología Épica. Fuego cruzado (EE.UU., 2020); asimismo, publicó «Tánta casa la entrecasa: el oikos peruano de Manuel Morales» en el libro de ensayos sobre poesía peruana Golpe, furia, Perú. Poesía y nación (Editorial Horizonte, 2021). Como recitador y músico amateur, dirigió la compañía poético-musical La Materia Gris (2015-2020) y el proyecto Matte Kudasai (2019-2020). Vive en Taray, pueblo del Valle Sagrado de los Incas, en el Cusco.



Estación de Chilpancingo

Su cuerpecito refulgiendo sus manos sus brazos vibrando
el zapateo el meneo la excitación repentina el asomo del futuro
los pelos volando los pómulos brillantes
los huesos los dedos los meollos interiores bailando todos
………………………………su iluminación en lo irrepetible
el instante que se pierde mientras ocurre pero queda grabado
en hd en nuestras pupilas espirituales
sus ojos chinos su boca abierta el saludo el gritito la emoción
toda ella resplandeciendo como un olivo en el andén
es el fuego es el asombro me digo y son el fuego y el asombro
los que fluyen por ella como un rubor indetenible
……………………en sus rizos en sus labios en sus ojos seminales
mientras pega brincos da disfuerzos remilgos besos
y se dobla de risas salta se agita cantando abre las manos
………………………………y más grititos la dejan
mientras tu corazón y el mío se encogen como duendes
mirando al dios de mirar a nuestra hija descubrir a dios
en la velocidad del metro que llega
…………………………………………abriéndose paso en la oscuridad
y en el viento que pone movimiento
en las partículas de los efectos ante las causas que los hacen
como una enorme serpiente de metal que deja repentina
la invisibilidad ante tus ojos
……………………y convierte su encadenamiento de vagones
y gentes en un áspid lleno de vida y renovación
algo que es un momento y es un dios recién aparecido bajo tierra
ahora y en México en la Estación de Chilpancingo
mientras tu corazón y el mío se encogen en el amor humano
………pero el suyo se ensaliva en la divinidad.

Chapultepec

Los árboles copiándose uno tras otro en ambas caras del camino
……despidiendo hojas y cortezas y semillas cuyas ácidas esencias
……carcomen el asfalto mientras penetran en sus células.
La extraña humedad que persiste como una lámina mientras escampa
……el panorama y el agua habita el contorno de las pequeñas cosas
……que han sido tocadas por la lluvia y hoy florecen en sus materias.
El patrón en los saltos de los pájaros a lo largo de la frágil hojarasca
……persiguiendo el apenas saboreado mendrugo que sus pichones
……han dejado caer para festín de ávidos gusanos y sabandijas.
El viento que silba a través de lo que envuelve durante la noche
……mientras despiertan en su punto el fuego en la ceniza y el humo
……en esta fosforescencia que quema alrededor del eclipse en el espejo.
El resplandor en el trueno que viaja desde lejos y alumbra el vacío
……que inevitablemente recorremos en el círculo que la muerte
……ha creado entre una y otra margen del camino celebrando la vida.
Las nubes mientras dejan el conglomerado del vapor y asumen
……esta forma de masa paridera que se contiene y es contenida
……a lo largo del encaje añil y desmedido del cielo donde cambian.
El río de aire y ecos que durante años ha viajado por estas vías
……y hoy regresa como una respuesta para el pétalo que pregunta
……a su quimera si al botón en su contorno o si al éter pertenece.
Las sombras que se apresuran a la tierra y la impregnan para siempre
……con el hielo de su viscosa oscuridad a la misma hora en el mismo
……punto del camino donde la luz que alumbra en el fondo ensombrece.
El silencio que no existe pero que pareciera que sí y en verdad hay
……pero está debajo de cada cosa de cada piedra de cada fibra
……no tan viva que regresa a tierra y se deshace en el cielo del vacío.
Los rayos del sol abriéndose camino entre los ahuehuetes del milenario
……bosque de Chapultepec donde con seguridad los antiguos mexicanos
……hicieron pendejadas y hablaron de tú-a-tú con el espíritu del agua.
Más que la ilusión la transparencia de un instante en este momento
……que ocurre poderoso y somos tú y yo y el cochecito que empujamos
……por todo el Distrito Federal llevando un olivo hacia el futuro.
Todo esto es el zumbido de nuestra felicidad hacia el mediodía
……de nuestras vidas esto que mi corazón retiene esto que mi alma lame
……y yo exudo profusamente al interior de mi cuerpo como si esta última
……fuera en realidad nuestra primera vez en el Cielo.

Prospectiva

Hacia el fin las cosas se mezclan en el aroma
que desde el lugar donde no te encuentras
surgen para llamarte & teñir este cielo anegado
bajo el cual lo que ha pasado es cosecha pura
& aparece en el rocío que se dirige
hacia la nube cósmica que hubo de alargarse
ahora y en México para que tú la bebe & yo
llevemos al aire anticipado estas partículas
bullentes este perpetuo momento al fuero espiritual
—donde los tres nos alimentamos con el sustento
esencial de una fábula familiar que se vive
por igual en este cielo & por igual en esta tierra—
de modo que coman nuestras almas sus bocados
imaginarios el sedoso maná del día a día
en el exacto momento en que se precipitan
las nostalgias que serán y se mezclan con aquellas
que no tenemos cómo suponer en el camino
hacia este movimiento lleno de agua espiritual
mientras nuestras células responden en silencio
y preparan la materia para su ineludible traslación
en el fin del círculo que parece cerrarse
como una ola ante nosotros mientras nosotros
nos disponemos al recojo & a la síntesis
como aves que siguen de cerca su propio mapa
migratorio y saben que el aire caliente ha empezado
a empozarse entre sus alas y otros vientos
corresponden a sus pechos en el borde del vacío
dejando ver el camino que se abre hacia adelante
y el camino que hacia atrás conjuga lo pasado
como un sueño recién sembrado en este campo florido
donde el mundo conocido deja de serlo
y a cambio surgen estas cosas que no sabemos aún
cómo ni dónde colocar en el registro del tejido
para mejor entender la naturaleza del movimiento
la síncopa febril que de este modo empieza a perderse
en una irrecuperable disolución & en lo difuso
y cuando todo esto se hace evidente a las pupilas
uno advierte que el mundo es esta poza
imperturbable esta tensión en cuyo rayo liminal
se establece una incierta plenitud acallada
entre las cosas que no son & pueden serlo
y aquellas que habiéndolo sido pierden
la forma que tuvieron al ser puestas de manifiesto
—el punto en que la noche recoge sus tinieblas
& el calor viaja hacia el pellejo en forma de luz—
así pues cuando esto se mira con los ojos
con el estómago con la lengua con este caos
conjugado que resulta ser el único camino recurrible
en esta tierra irreal que son ahora y en México
estos aromas y sonidos y estas aves que anuncian
mientras truenan las campanas alrededor de la molécula
que las puertas no existen y los umbrales son
marcos abiertos al recorrido: espacios de pulsión:
anillos a través de los cuales solo el aire corre:
ondas que anuncian por igual el comienzo del fin
que el fin en el principio de permanencia
ahí donde todo cambia & entonces resulta irremediable
partir hacia la vida cantar al pie de nuestros pilches
acercar nuestras manos a una manija cuyo bronce
habremos de correr al cierre en para siempre
esperando un ascensor hacia el camino continuo
que ahora y en México parece abrirse ante nosotros
para que un hombre una mujer & un olivo
desciendan por la pendiente del presente disímil
y no olviden estos aires con aromas decisivos
y no olviden su propia forma en el fuego
y no olviden sus ojos en este mar colmapupilas
ni la seda atemperada al designio de la compulsión
—aunque todo sea estrabismo y andar suponga este
segundo imaginario— para que olviden todo siempre
y se entreguen al vacío ahora y en México
en este punto sin asideros pero lleno de acantos lisos
en este lugar donde se han hecho visibles la esencias
de todo cuanto está vivo y resulta ser la Madre
que bulle hacia nosotros llamando nuestros nombres
………………en el idioma de la energía.


Extraído de Paul Forsyth Tessey, Bajo este cielo de cabeza, Centro Peruano de Estudios Culturales, Los Negocios 149, Surquillo, 2016 | Buenos Aires Poetry, 2021