El río Deben | Stevie Smith

Stevie Smith, seudónimo de Florence Margaret Smith, (nacida el 20 de septiembre de 1902 en Hull, Yorkshire, Inglaterra—fallecida el 7 de marzo de 1971 en Londres), fue una poeta británica que expresó una personalidad original y visionaria en su obra, combinando un ingenio vivo con penetrante honestidad y ausencia de sentimiento.

Smith se destacó en el campo de la literatura inglesa por su poesía, la cual tiene pocos rasgos en común con la de sus contemporáneos.En ocasiones puede reconocerse la influencia de William Blake y Edward Lear en sus verbos. El lenguaje de Smith oscilaba entre la simplicidad y la poesía arcaica, que usaba tanto las formas tradicionales como las formas libres. Varios de sus poemas fueron publicados junto con dibujos, que ilustran la originalidad de sus obras líricas. El tono lúdico y humorístico de muchos poemas recuerdan las rimas para niños, pero a menudo con melancolía sutil. Tenía una preferencia temática por la muerte y el suicidio.

EL RÍO DEBEN

Todas las aguas del río Deben
pasan sobre mi cabeza hasta la última ola incluso
semejante muerte fue dulce para siete veces siete.

La muerte se sienta en el bote conmigo
su rostro envuelto pero sonríe lo veo
no es el tiempo aun, no va a venir tan pronto.

Pero sonríe y yo sonrío está agradable en el bote de noche
no se alza la luna pero desde el este una luz
brilla en el cielo, es el alba o el crepúsculo del alba?

Por aquí las aguas están oscuras como un profundo abismo
ensombrecido por acantilados de espasmo volcánico
tan oscura tan oscura es la manera de las olas.

Pero las tablas se hunden yo remo se hunden y dispersan
la fosforescencia en un salpicado súbito
de luz que es más real que un pedazo de materia.

Subiendo el Deben remamos yo remo hacia Waldfringfield
es un largo camino aún, mis brazos duelen pero no voy a ceder
en este cansancio físico hay un escudo feliz.

Oh alegre Deben, oh noche alegre, y Muerte compañera de la noche,
qué exultación qué éxtasis hay en tu aliento
es tan sal como el fondo de sal que yace debajo.

Fluye río de marea fluye, toma el viento del este,
sonríe Muerte placentera, sonríe bendita en oscuridad,
pero atrasa al día al romper del alba. Vienes sin ser llamada.

THE RIVER DEBEN

All the waters of the river Deben
Go over my head to the las wave even
Such a death were sweet to seven times seven.

Death sits in the boat with me
His face is shrouded but he smiles I see
The time is not yet, he will not come so readily.

But he smiles and I smile it is pleasant in the boat at night
There is no moon rising but from the east a light
Shines in the sky, is it dawn or dawn’s twilight?

Over here the waters are dark as a deep chasm
Shadowed by cliffs of volcanic spasm,
So dark so dark is the waves’ fashion.

But the oars dip I am rowing they dip and scatter
The phosphorescence in a sudden spatter
Of light that is more actual than a piece of matter.

Up the Deben we row I row towards Waldringfield
It is a long way yet, my arms ache but will not yield
In this physical tiredness there is a happy shield

Oh happy Deben, oh happy night, and night’s companion Death,
What exultation what ecstasy is in thy breath
It is as salt as the salt silt that lies beneath.

Flow tidal river flow, draw wind from the east,
Smile pleasant Death, smile Death in darkness blessed,
But tarry day upon the crack of dawn. Thou comest unwished.


Extraído de Selected poems of Stevie Smith, 1978, Penguin Books: Inglaterra | Traducción de Ignacio Oliden | Buenos Aires Poetry 2022 | Imagen: The poet Stevie Smith, in a photograph originally published in 1954. PHOTOGRAPH BY CARL SUTTON / GETTY