Para Malcom X | Margaret Walker

La poeta y novelista Margaret Walker (1915–1998) nació en Birmingham, Alabama. Su familia se mudó a Nueva Orleans cuando Walker era una niña pequeña. Ministro metodista que había nacido cerca de Buff Bay, Jamaica, el padre de Walker era un erudito que legó a su hija su amor por la literatura: los clásicos, la Biblia, Benedict de Spinoza, Arthur Schopenhauer, los clásicos ingleses y la poesía. De manera similar, la madre música de Walker tocaba ragtime y le leía poesía, eligiendo entre autores y obras tan variados como Paul Laurence Dunbar, «Snowbound» de John Greenleaf Whittier, la Biblia y Shakespeare. A los once años, Walker comenzó a leer poesía de Langston Hughes y Countee Cullen.
Su primera colección de poesía de Walker, For My People (1942), ganó el premio Yale Series of Younger Poets. Walker fue la primera mujer negra en recibir el prestigioso premio. Su primera novela, Jubilee (1966), es considerada como “la primera novela afroestadounidense verdaderamente histórica».
La poesía recopilada de Walker, This Is My Century (1989)y sus últimos volúmenes de ensayos, How I Wrote Jubilee and Other Essays on Life and Literature (1990) y On Being Female, Black, and Free (1997), consolidaron su lugar en letras americanas.

Robert Stepto¹, que ha abierto y polemizado respecto al canon del Renacimiento de Harlem, decía sobre Walker: “El canon parece incluir a varios hombres, principalmente Claude McKayCountee Cullen, Jean Toomer y Langston Hughes, y una mujer, Zora Neale Hurston. No obstante, tan pronto como nos centramos en autores que estén escribiendo, el canon se ensancha, no por razones arbitrarias, sino porque más autores y más textos amplían nuestro conocimiento. He defendido la inclusión de Dunbar, Johnson y Brown, así como la de Margaret Walker temprana, Richard Wright y Gwendolyn Brooks. Aunque pueda parecer que estos escritores pertenecen a otros periodos, fueron de hecho presencias fuertes en la época de entreguerras: en algunos casos sus escritores inspiran logros literarios de importancia (…). Quizá sea controvertido incluir a Walker en su primera etapa y a Brooks entre las principales escritoras de la época y excluir a Jassie Fauset, Nella Larsen, Georgia Douglas Johnson y otras. Pero cuando uno examina aquellas escritoras que exploran el juego entre formas ‘recibidas’ e ‘indígenas’, Walker, Brooks y Hurston surgen como las principales escritoras del periodo». Dudley Randall, por otro lado, incluyó el nombre de Brooks en la sección de «Post-Renaissance» (The Black Poets, Dudley Randall (Editor), Bantam Books, NY, 1985).

¹ Emory Elliot (Ed.), Historia de la literatura norteamericana, Madrid, Cátedra, 2001, p. 726.

Para Malcom X

Todos ustedes atentaron a los de corazones tiernos;
ustedes, violentos soñadores cuyos gritos exclaman desamor,
cuyas voces hacen eco de los clamores de nuestras frescas travesuras,
y cuyos rostros negros tienen hoyos huecos por ojos.
Todos ustedes, hijos del juego, niños adictos y vagabundos
odiando a los diablos blancos y a la negra burguesía,
Tocándose las narices ante sus ardientes soles rojos,
reúnanse alrededor de este ataúd y lloren a su cisne moribundo.

¡Musulmán blanco como la nieve alrededor de un rostro negro caído!
¡Hermosas eran tus palabras, como papel de lija contra nuestras pieles!
Nuestra sangre y agua brotan de tus heridas que fluyen.
Nos has abiertos los pechos y clavado cuchillos en nuestras mentes.
¿Cuándo y dónde vendrá otro a ocupar tu santo lugar?
Viejo murmurando en su decrepitud, niño llorando, aún no nacido.

For Malcolm X

All you violated ones with gentle hearts;
You violent dreamers whose cries shout heartbreak;
Whose voices echo clamors of our cool capers,
And whose black faces have hollowed pits for eyes.
All you gambling sons and hooked children and bowery bums
Hating white devils and black bourgeoisie,
Thumbing your noses at your burning red suns,
Gather round this coffin and mourn your dying swan.

Snow-white moslem head-dress around a dead black face!
Beautiful were your sand-papering words against our skins!
Our blood and water pour from your flowing wounds.
You have cut open our breasts and dug scalpels in our brains.
When and Where will another come to take your holy place?
Old man mumbling in his dotage, crying child, unborn?


Extraído de Margert Walker, This is My Century: New and Collected Poems, University of Georgia Press, 1989 | Traducción de Juan Arabia | Buenos Aires Poetry 2022



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