Preguntas a John Koethe, por Buenos Aires Poetry

Autor de varios libros de poesía y premiado con THE Kingsley Tufts Award, The Frank O´Hara Award y el Lifetime achievement award, entre otros… John Koethe (San Diego, California — 1969) comenzó a escribir poesía cuando era un joven estudiante en la Universidad de Princenton.
Su reflexiva labor poética, complejizada por una específica formación (Koethe se doctoró en Harvard en filosofía), dialoga con la tradición y herencia literaria de Wallace Stevens, Elizabeth Bishop y John Ashbery.
Entre sus trabajos se destacan North Point North: New and Selected (2002), Ninety-fifth Street (2009) y ROTC Kills (2012).

J. A.: En On the Methaphysical Subject of John Ashbery, usted escribió “Los extremos… dislocaciones… que hacen que sea imposible leer (sus poemas) como un registro autobiográfico de experiencias limitadas… ”
En ese sentido, me gustaría saber: ¿Qué papel tiene su propia experiencia en su trabajo poético, por ejemplo, en poemas como Sally´s Hair?

J. K.: Mis tres primeros libros publicados, hasta The Late Winsconsin Spring, contienen muy pocos poemas autobiográficos. En ellos siempre hubo una preocupación por el tiempo (tratado, por cierto, de una forma un tanto teórica, abstracta). En 1997 escribí el extenso poema “Falling Water” (Agua que cae), que me llevó un año, y que es explícitamente autobiográfico en toda su extensión. Continué escribiendo de esa forma, así como también de un modo más teorético… Como en mis primeros trabajos. Pero “Sally´s Hair” (El cabello de Sally), escrito en el 2003, es uno de los poemas más importantes que haya escrito en relación al tema del tiempo, temática que —y como dije anteriormente— siempre me preocupó. “Proustian recollection” se refiere a la estimulación involuntaria de la memoria de un recuerdo (o experiencia olvidada) a partir de una sensación del presente. Un día de verano, el intenso cielo azul y la cálida luz del sol sobre el césped… Estimuló en mí un efecto proustiano involuntario, del recuerdo del vestido azul y pelo rubio de una mujer que conocía en 1966, cuando era un estudiante del instituto terciario (college)… Y el poema es simplemente una descripción literal de esa experiencia y de otros recuerdos que llegaron juntos. Lo que hizo a este poema muy importante para mí fue el hecho de que mientras el incidente recordado no era particularmente significante, la experiencia del pasado (hecho presente) trajo consigo la concreta prueba de la flexibilidad del tiempo, algo que sólo había podido presentar de una forma generalmente abstracta hasta ese momento. Desde “Sally´s Hair” continué escribiendo poemas inspirados en el recuerdo involuntario de algún incidente trivial del pasado, incluidos en el final del libro Sally´s Hair (2006), así como también en muchos de los poemas de mis posteriores libros: Ninenty-fifth Street (2009), ROTC kills (2012) y en The Swimmer, próximo a ser publicado.

J. A.: Cuando leí los poemas “The Constructor” o “The Narrow Way”, regresé al origen subjetivo del conocimiento humano… Pero además regresé a laberintos, cápsulas y determinaciones de significados… ¿Cuál fue el origen de estos poemas?

J. K.: “The Narrow Way” y “The Constructor” fueron dos poemas, cada uno en su forma, muy importantes para mí. En 1976 había dejado de escribir poesía, porque dedicaba mis veranos a trabajar en mis papers de filosofía con el fin de conseguir mi puesto como profesor titular (que finalmente conseguí en 1978), retomando la actividad poética hacia 1977. No tenía un lugar realmente cómodo para escribir en mi casa, y por tanto lo hacía en una máquina de escribir en un cubículo de una librería, de esas que uno paga con monedas por el tiempo utilizado (esto tenía el beneficio de poder ponerle un valor monetario a los poemas que escribía; por ejemplo, $ 0.75 por poema). A la vez, esto me presionó a escribir más rápido, cosa que no había hecho en más de diez años. Ese verano escribí diez poemas cortos. El verano siguiente (todavía trabajaba en filosofía durante el año académico) decidí escribir un extenso poema utilizando ese método, y el resultado fue “The Narrow Way”, trabajo que escribí en dos semanas. Recuerdo que volvía de una conferencia en Alemania sobre teoría literaria, y supongo que el poema refleja algo de todo eso. Me gusta mucho, sobre todo, la primera y larga estrofa del poema… Pero nunca estuve realmente satisfecho con el resto, incluso después de haberlo editado y revisado varias veces. Sin embargo, fue el primero de los poemas genuinamente extensos que se llegó a convertir en una especie de sello distintivo de mi trabajo.
“The Constructor”, por otro lado, es uno de los poemas de los que me siento más orgulloso… Y numerosos críticos parecen considerarlo como mi mejor poema. En 1987, mientras me tomaba un año sabático, fui a una exhibición de fotografías del artista ruso El Lissitzky en Harvard… Y de ellas me impresionó una pequeña fotografía de Lenin “The Constructor”, y una fotografía superpuesta de un hombre en la cubierta de un barco mirando hacia atrás y hacia adelante al mismo tiempo. En ese mismo instante decidí escribir un extenso poema con él mismo título, y usar la fotografía superpuesta en la tapa del libro que contuviera el poema (no pensé que pasarían doce años hasta que eso sucediera). Comencé el poema en el aeropuerto de regreso a casa, con la última línea “Why do I feel so happy?” (¿Por qué me siento tan feliz?), y trabajé con “The Constructor” todos los días durante los próximos tres meses. Lo importante del poema es que fue totalmente escrito de atrás hacia adelante, desde la última línea hasta la primera (un total de doscientas líneas). Fue una experiencia muy estimulante, ya que tuve la sensación de revelar o descubrir un poema que ya estaba allí, en lugar de componerlo a medida que avanzaba. Supongo que el tema del poema es el de la sensación de tardanza en el encuentro de uno con la poesía del pasado, y pienso en “The Constructor” como en mi propio homenaje al gran poema John Ashbery “Clepsydra”, por su forma ininterrumpida, como un bloque, a pesar de que no se parece al poema de Ashbery en ningún otro aspecto. (Por cierto, alguna vez sugerí que “Clepsydra” de Ashbery vendría a ser una especie de homenaje al gran poema ininterrumpido de Marianne Moore “An Octapus” [Un Pulpo]).

∇ Entrevista completa “Preguntas a John Koethe, por Buenos Aires Poetry” por Juan Arabia, en Buenos Aires Poetry n°4. Traducción por ©Florencia Evia. Diseño Editorial: Doppelgänger.