“Invictus”, de William Ernest Henley

William Ernest Henley (1849-1903), poeta inglés, contemporáneo y amigo de Robert Louis Stevenson, con quien trabajó en cuatro obras de teatro. Sufrió de tuberculosis ósea, por lo que le amputaron la pierna izquierda por debajo de la rodilla cuando tenía casi 20 años. Su amigo, después de publicar La Isla del Tesoro, le escribió: “Te haré ahora una confesión: Fue la vista de tu fuerza y habilidad  lo que produjo a Long John Silver….”. Invictus, uno de sus poemas más celebrados, aquí es presentado y traducido por Juan Carlos Villavicencio. 

Invictus

Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias
Ni me he lamentado ni he dado gritos.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.

Invictus
Out of the night that covers me,/ Black as the pit from pole to pole,/ I thank whatever gods may be/ For my unconquerable soul./ In the fell clutch of circumstance/ I have not winced nor cried aloud./ Under the bludgeonings of chance/ My head is bloody, but unbowed./ Beyond this place of wrath and tears/ Looms but the Horror of the shade,/ And yet the menace of the years/ Finds and shall find me unafraid./ It matters not how strait the gate,/ How charged with punishments the scroll,/ I am the master of my fate:/ I am the captain of my soul.//

∇Traducción de ©Juan Carlos Villavicencio, 2016.