Mário de Andrade – El rebaño (Trad. Adalber Salas Hernández)

 

 

El rebaño

¡Oh, mis alucinaciones!
Vi a los diputados, sombreros altos,
bajo el palio vespertino hecho de matas de mango rosa,
salir del Congreso dándose las manos –
¡Como un poseso en pleno ataque di mis aplausos
a los salvadores de mi estado amado!

Bajaban, inteligentes, dándose las manos,
entre el trepidar de taxis trastabillantes,
por la calle Marechal Deodoro –
¡Como un poseso en pleno ataque di mis aplausos
a los héroes de mi estado amado!

¡Y las esperanzas de ver todo salvado!
Dos mis reformas, tres proyectos…
Emigran los futuros nocturnos…
¡Y verde, verde, verde!
¡Oh, mis alucinaciones!
¡Pero los diputados, sombreros altos,
poco a poco se transformaban en cabras!
Les crecían cuernos, se les estiraban las barbitas…
Y vi que los sombreros altos de mi estado amado,
con los triángulos de madera en el pescuezo,
se ponían a pastar, bajo las franjas de oro de la tarde,
nuestras verdes esperanzas
junto al palacio del señor presidente –
¡Oh, mis alucinaciones!

Mário de Andrade – El rebañoTraducción: Adalber Salas Hernández