Los años formativos de T. S. Eliot – por A. WALTON LITZ

En septiembre de 1914 «un americano llamado Eliot» visitó a Pound en Londres y poco después le envió un poema titulado «La canción de amor de J. Alfred Prufrock». Pound le escribió de inmediato una entusiasta carta a Harriet Monroe, directora de Poetry. «Tenía toda la razón sobre Eliot. Ha mandado el mejor poema que yo haya tenido o visto hasta ahora por un americano… Es el único americano que conozco que ha hecho lo que llamo una preparación adecuada para escribir. Realmente se ha preparado y modernizado por sí solo… Qué gran consuelo conocer a un hombre y no tener que decirle que se lave la cara, se sacuda los pies, y recuerde la fecha (1914) del calendario».

Desde 1914 hasta la publicación en 1922 de La tierra baldía, Eliot y Pound fueron esencialmente colaboradores, y voy a tratar a este periodo como una sola historia. Pero antes debemos descubrir cómo Eliot «se modernizó por sí mismo».

Tras comenzar sus estudios en San Luis, fue enviado al Este a la Milton Academy y luego a Harvard, donde se licenció en 1909. Luego pasó otro año en Harvard estudiando filosofía y después un año en París, asistiendo a las clases de Henri Bergson sobre filosofía y leyendo poesía francesa. En 1911 regresó a Harvard y tras completar su trabajo para el titulo de Ph. D. comenzó una tesis sobre el filósofo F. H. Bradley que le llevó primero a Alemania y luego, mientras la guerra se acercaba, a Merton College, en Oxford, donde Bradley era miembro del consejo de la facultad.
Durante estos años formativos, el acontecimiento que afectó el curso de la vida de Eliot no fue una crisis personal, sino su descubrimiento en diciembre de 1908 de El movimiento simbolista en la literatura (The Symbolist Movement in Literature) de Arthur Symons, que le llevó a las obras de los poetas franceses del siglo XIX, sobre todo de Charles Baudelaire y Jules Laforgue. De Baudelaire aprendió «la posibilidad de la fusión entre lo sórdidamente realista y lo fantasmagórico», de cómo las experiencias aparentemente antipoéticas de la ciudad moderna podían transformarse en materiales para la poesía. De Laforgue aprendió a usar la ironía para «dividir» la personalidad del poeta, permitiéndole ser al tiempo participante y espectador. El libro de Symons tuvo sobre Eliot el impacto de una profunda experiencia personal o de una conversión religiosa. Al cabo de pocas semanas estaba escribiendo poesía que ya era definitivamente moderna. El pequeño poema Melancolía (Spleen), publicado en enero de 1910, no podía haber sido escrito por ningún otro poeta. Establece el tono para la mayoría de los poemas del primer volumen de Eliot, Prufrock and Other Observations (1917), aunque Eliot decidió no volverlo a imprimir:

Domingo: esta procesión satisfecha
De categóricos rostros de domingo;
Tocas, sombreros de seda y gracias conscientes
En repetición que aparta
Tu auto-posesión mental
Por esta digresión injustificada.

Anochecer, luces y té!
Niños y gatos en el callejón;
Desaliento incapaz de unirse
Contra esta aburrida conspiración.
Y la Vida, un poco calva y gris,
Lánguida, fastidiosa y suave,
Espera, sombrero y guantes en mano,
Formalmente de corbata y traje
(un poco impactante por el retraso)
En el umbral de lo Absoluto.

La mayoría de los poemas del primer volumen de Eliot, fueron escritos entre 1909 y 1912, y se caracterizan por un verso libremente cadencioso que puede ser un vehículo para la confesión, pero que está siempre controlado por una ironía distanciadora. Es como si el monólogo dramático decimonónico hubiera sido filtrado a través de la sensibilidad de Henry James. Los versos que abren Prufrock son típicos:

Vayamos pues, tú y yo,
Cuando el anochecer se extiende contra el cielo
Como un paciente anestesiado sobre una mesa…

Aquí es fácil de entender lo que quiso decir John Berryman cuando declaró que con este verso comienza la poesía moderna.
Los restantes poemas de Prufrock y otras observaciones fueron escritos después de que Eliot cayera bajo la influencia de Pound, y tienen muchas afinidades con las breves piezas satíricas de Lustra. El impacto agudo del imaginismo es claro, como en el pareado inicial de El Boston Evening Transcript, que imita a En una estación de Metro:

Los lectores del Boston Evening Transcript
Se balancean en el viento como un campo de maíz maduro.

O los versos

Sobre los estantes vidriados vigilaban
Mathew y Waldo, guardianes de la fe,
El ejército de la ley inalterable.

Mathew y Waldo, como la Prima Nancy se referiría a ellos con frivolidad, son por supuesto Mathew Arnold y Ralph Waldo Emerson, defensores de un orden anterior, ahora encerrados sin peligro tras el cristal.

A. WALTON LITZ¹

¹ A. Walton Litz ostenta la Cátedra Holmes de Literatura Inglesa en la Universidad de Priceton.Ha publicado numerosos estudios y ediciones de escritores americanos modernos, ente ellos, Eliot in His Time y Ezra Pound and Dorothy Shakespeare: Their Letters, 1909-1914 (editado con Omar Pound).