Emaús y el vientre de arena – Robert Rincón

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Peregrino del cuerpo

Carlos Osorio Granado

No encontramos empacho en saludar este segundo poemario de Robert Rincón, Emaús y el vientre de arena, donde el poeta sin pretensiones grandilocuentes se embarca en una excursión a su mundo próximo, no por ello superficial, sino escrutando entre lo turbulento y la sed de reposo para encontrar el justo tono que vibre vertical sin torceduras amorfas.
Como recurso para darle cuerpo y sentido a esa lucha, el poeta acude a valores heredados de su cultura familiar; religión y ritual que lo acompañan en su tránsito cotidiano entre la calle, el paisaje y la casa, donde encuentra asidero al observar su flaqueza sometida a las fuerzas internas y externas que lo habitan. Su entorno es su alimento y, meticulosamente, ordena un nuevo universo, como no queriendo dejar nada al azar.
La sencillez del lenguaje asumido, una vez más, es resultado de un severo pero amoroso encuentro entre opuestos vividos y sufridos simultáneamente, para dejarnos un gusto extraño a lo explícito, que solo se hará manifiesto cuando nos permitamos conectarnos con nuestra propia realidad interna.
También sin empacho, subscribimos este trabajo a una tradición que se viene sosteniendo, en nuestro convulsionado y heterogéneo país literario, por mantenerse fiel a lo auténtico y no dejarse arrastrar a los vericuetos del facilismo gratuito e irresponsable que tanto daño causa a nuestra más genuina poesía.

Qué larga es la distancia
de la frente al ombligo
cuando el latir
debe ser
la mitad de un campo de ofrendas

y debajo del cielo
el cuerpo y yo
centinelas para algo grande

me detengo en la hierba
con el engaño de medir palmos
al silencio

piso con las botas del tiempo
el trabajo de un corazón desleal
pero labro

algún retoño como criatura esperaré
con la cabeza colgada
y sonriente

˜

Abrirme en la arena y se levante
el pan en mi frente y sea mi guía
hacia el oriente

pararme en el polvo
y guarde respeto en el horizonte
dejando las manos a un lado
y me salven de la desobediencia
de mi boca

son dientes bajo el sol
y piernas a la orilla de la cama

Oriente
eres la luz en este desierto
en el que vivo

˜

Un hombre y una mujer que se aman
es el ayuno que se acerca al mediodía
es la espera de una garganta que se abre al sol
es la plegaria honda satisfecha
es la sonrisa de agradecimiento en soledad
es la melodía de dos manos en diferentes tonos
es el cuerpo que se hace y sirve
es el decreto cumplido ante Dios
es la esperanza por encima de la muerte
es el aliento que vence el egoísmo
es el Nombre que a todos nos sostiene
Un hombre y una mujer que se aman
es la luz encima de la mesa cuando se come

˜

Soplo
para empuñar estos trastes
mover los dedos al pecho
y conseguir un acorde
que me detenga y vea el cuerpo
melodioso

pero duermo en un pergamino
que se escribe
con las dudas de un hombre
que la vida le pasa a un lado
cerrando el pacto que el Nombre
obliga

quizá irresponsable
como hermano

cuando despierte
una balada me lleve
al latido que armonice
todo

˜

La melodía del pájaro
puesta en la ventana
imperativo de una misión
de congregar su canto

amar con su canto
trabajar con su canto
besar con su canto
escribir con su canto

terror por llevar una vida
como la que curso

distante del ave
nada por dentro
que quiera ascender

Robert Rincón (Valencia, Venezuela, 1985). Poeta, músico y licenciado en Educación Mención Lengua y Literatura por la Universidad de Carabobo, con Maestría en Literatura Latinoamericana por la UPEL (Universidad Pedagógica Experimental Libertador). Cursa un Doctorado en Ciencias Sociales: mención Estudios Culturales por la UC. Se ha desempeñado como corrector de textos en Medios y Publicaciones de la UC. Forma parte de la redacción de la revista Poesía editada por el Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la UC. Ha publicado el poemario Mercaderes (2010) y en el 2014 fue merecedor del V Premio Nacional Universitario de Literatura Alfredo Armas Alfonzo, en el género poesía, con su libro Emaús y el vientre de arena. Finalista en la primera edición del Concurso Nacional de Poesía Joven “Rafael Cadenas” (2016).