Mejor es levantarse – de Fayad Jamís

Fayad Jamís (Ojocaliente, Zacatecas, México, 1930 – La Habana, 1988). Poeta, artista plástico, periodista, traductor y editor. Graduado de la Academia de Bellas Artes de San Alejandro en 1952. En 1954 se trasladó a París, donde realizó trabajos de sobrevivencia y escribió y pintó frenéticamente. De regreso a Cuba en 1959, compiló y prologó con Roberto Fernández Retamar la antología, Poesía joven de Cuba, que definió a su generación. Fue coeditor de La Tertulia y editor de F. J. (1959-1960); responsable del suplemento cultura Hoy Domingo (1960-1964); profesor de pintura en la Escuela Nacional de Arte (1963-1966) y Consejero Cultural de la Embajada de Cuba en México (1973-1984). Obra poética: Brújula (1949), Alumbran. Seco sábado (1954), Los párpados y el polvo (1954 y 1981), Vagabundo al alba (1959), Cuatro poemas en China (1961), Los puentes (1962, 1981 y 1989), La pedrada (1962 y 1972), Por esta libertad (1962 y 1977, Premio Casa de las Américas), La victoria de Playa Girón (1964), Cuerpos (1966), Abrí la verja de hierro (1973); entre otros. Jamís es uno de los poetas cubanos más leídos e influyentes, y su obra constituye un modelo de poesía dialógica*.

Mejor es levantarse

Si no puedes dormir levántate y navega.
Si aún no sabes morir sigue aprendiendo a amar.
La madrugada no cierra tu mundo: afuera hay estrellas,
hospitales, enormes maquinarias que no duermen.
Afuera están tu sopa, el almacén que nutre tus sentidos
el viento de tu ciudad. Levántate y enciende
las turbinas de tu alma, no te canses de caminar
por todas partes, anota las últimas inmundicias
que le quedaron a tu tierra, pues todo se transforma
y ya no tendrás ojos para el horror abolido.

Levántate y multiplica las ventanas, escupe en el rostro
de los incrédulos: para ellos todo verdor no es más que herrumbre.
Dispara tu lengua de vencedor, no sólo esperes la mesa tranquila
mientras en otros sitios del mundo chillan los asesinos.

Si no puede soñar golpea los baúles polvorientos.
Si aún no sabes vivir no enseñes a vivir en vano.
Tritura la realidad, rómpete los zapatos auscultando las calles,
no des limosnas. Levántate y ayuda al mundo a despertar.

Por esta libertad

Por esta libertad de canción bajo la lluvia
habrá que darlo todo.

Por esta libertad de estar estrechamente atados
a la firme y dulce entraña del pueblo
habrá que darlo todo
Por esta libertad de girasol abierto en el alba de fábricas
……….encendidas y escuelas iluminadas
y de esta tierra que cruje y niño que despierta
habrá que darlo todo
No hay alternativa sino la libertad
No hay más camino que la libertad
No hay otra patria que la libertad
No habrá más poema sin la violenta música de la libertad

Por esta libertad que es el terror
de los que siempre la violaron
en nombre de fastuosas miserias
Por esta libertad que es la noche de los opresores
y el alba definitiva de todo el pueblo ya invencible.
Por esta libertad que alumbra las pupilas hundidas
……….los pies descalzos
……….los techos agujereados
……….y los ojos de los niños que deambulan en el polvo
Por esta libertad que es el imperio de la juventud
Por esta libertad
bella como la vida
habrá que darlo todo
si fuere necesario
hasta la sombra
y nunca será suficiente.

*Para una definición del concepto “Poesía Dialógica” se recomienda la lectura del prólogo de Víctor Rodríguez Núñez (ed.), Poesía Cubana. Antología Esencial, Volumen XI de la Colección La Estafeta del Viento (Visor Libros), donde el poeta y crítico cubano esboza su tesis a partir de los insumos teóricos de autores como Bajtín y Raymond Williams.