Once poemas | Sigfredo Ariel

Sigfredo Ariel (Santa Clara, Cuba, 1962) es poeta, narrador, ensayista, artista plástico, productor musical, guionista de cine, televisión y radio. Estudios en el Instituto Superior de Arte. Desde hace más de dos décadas trabaja en la radio y la televisión cubanas, escribiendo y dirigiendo programas culturales. Asesor musical de la película Buena Vista Social Club de Wim Wenders (1998), y productor de numerosos álbumes de música popular de la isla. Actualmente dirige la Revista de Música Cubana de la UNEAC. Como poeta, ha recibido los premios El Caimán Barbudo (1985 y 1988), 1987, David (1987), Abril (1990), La Gaceta de Cuba (1995), Nicolás Guillén (2002), Julián del Casal (1997 y 2005) y Nacional de la Crítica (2002 y 2006). También recibió la Distinción Por la Cultura Nacional (1997). Obra poética: La imprenta (1985), Algunos pocos conocidos (1987), Manualidades (1988), El enorme verano (1995), El cielo imaginario (1996), Las primeras itálicas (1997), Hotel Central (1998), Los peces & La vida tropical (2000), Manos a la obra (2002), Escrito en Playa Amarilla (2004), Born in Santa Clara (2006), Cielo imaginario (2008) y Todos los hierros (2017). En la obra de Ariel el lenguaje coloquial alcanza una depuración notable. Se trata de lírica no absorta en lo personal, donde predomina la actitud afirmativa, de identificación social y cultural, sin menoscabo de la actitud crítica.

GRULLAS DE BUTÁN

En las cumbres congeladas donde se ponen
a los parientes muertos cercenados en pedazos
para alimentar a las aves emigrantes, las grullas
abren sus enormes alas y rumbean el día entero
hasta que se pone el sol Dan lo mejor de sí
en la violenta danza erótica con sus infinitas
patas articuladas de manera asombrosa
al parecer ridículamente felices
y en parejas siempre

Son las grullas cuellinegras que regresan
cuando cede un poco el hielo —solo finge que
cede como las autocracias o algún amor diario
que te dio por perdido— Son las invariables grullas
de Bután que se aparean de por vida Como oyes:
una sola pareja de por vida Por eso cuando
vuelve la rara primavera al tejado del mundo
la llegada de una grulla solitaria
es triste de ver.

RADIO SARUSKY

En un ejercicio de atardecer con whisky
brasileño, riéndonos de peces
de colores y en especial de uno mismo
escuchaste a Jaime, huérfano
de padre y madre, polacos muertos
en diferentes campos de exterminio, decir
—Si olvidas que eres judío, alguien
no judío te lo recordará

—Estate atento a las casualidades
que por cierto no existen: una muestra
es esa estrella de David en el granito
de la casa donde has venido a dar, me dijo
Jaime ayer, sin una gota de alcohol
pero ya en sueños.

CONUCO’S DREAMS

Como Sebastián el santo hincado
y machacado por todas partes subo
a un vagón camino a la provincia
y demoro en llegar un siglo entero

Duermo todo el camino: tierras yermas
y fábricas vacías hicieron que soñara
con un cultivador o soñara convertirme
en un cultivador No estoy seguro

Cuando regreso al parque principal
advierto que unos yumas se apoderan
del banco en que salvajemente
día tras día discutimos de pelota

Con el dinero que me den por recordar
sones viejos remendaré parte del techo
Algo quedará para ayudar a que un amigo
pague tremenda multa y quizás viaje
de nuevo a la provincia
a ver qué sueño.

BAJANDO LEALTAD

Habrá por fin bembé
la policía dio permiso
habrá violín y güiro
y vendrá gente del centro
de la isla con sus descomunales
quesos para contrabandear
fuertemente en la hora
magenta

Vive la policía en su castillo
de Zanja con la vista fija
en el casino chino Bajo
los focos led que encienden
en las noches la estación
de policía parece
Disneyworld.

SALÓN RENOVACIÓN

Con diecisiete años pensaba yo
que pertenecía a un margen: era
limalla, escoria de algún innoble
indigno mineral Me habían
persuadido en asambleas convulsivas
y a través de banderolas con letras
formidables en la escuela de la cual
me extirparon con un gesto
y de una vez como en un juego
de palitos chinos

Ando con diecisiete años por ahí
con el peso de mis extraordinarias
desviaciones ideológicas
hasta que un día echo un lúkin
por los alrededores y me digo
olvida eso, muchacho, olvida, olvida
Y así voy avanzando hasta la fecha
imperceptiblemente:
dale, olvida.

SALIDA DEL TRIANÓN

Para Ele, en Bilbao

Anda suelta la belleza espeluznante
Nada de piel cetrina por fumar desde
la adolescencia Nada de ropa reciclada
ni remiendos del modelo económico

Retoza a la salida del Trianón entre nombres
rupestres fijados con spray en el pedestal
de generales de la independencia sobre el lomo
de súbitos caballos o en el kiosko que vende
porquerías que corroen la salud
o en la fuente de mármol de la calle 3ra.
donde va a sentarse alguna vez la belleza
espeluznante dibujada por Rouault:
una mano y otra sobre el muslo
y la mirada en nadie

Su camino conduce a las descomunales
playas del oeste, a nuevas pizzerías y hacia
langostas vivas En su muñeca emplazarán
anillas y relojes asombrosos Su cara aún
no recuerda a alguien conocido ni siquiera
del cine Mientras espero un taxi
en la acera de enfrente, de manera fugaz
me convierto en su perro.

INFANTA Y CARLOS III

1.

Llega pordioseando de nuevo
el carnaval con pies de plomo y dos pinzas
de cangrejo Va por Malecón sin alegría
Pordioseando de nuevo el carnaval
con ánimo nulo, como por obligación
Oyes o no oyes su gangarria Mira

como baja la gente por la calle vacía
como Gobi Se trasladan ejércitos desde
nuevos barrios injertados en los más allá
de los clásicos barrios marginales
vueltos al margen tras un largo
descuido Miras un rayo de plata
en la mano grande, una navaja
como la media luna Miras

mejor hacia el lado contrario
mientras la nochecita te practica una
nueva punción y dos mujeres policías
comparten una pizza en el portal
de la suprema logia.

2.

Hay dos mujeres policías
entrenadas para reprimir motines
domésticos en cuanto dobla
por la esquina la tragedia
griega: Esparta ha de ser
ese callejón que se pierde
por Los Sitios Micenas
puede ser esta ciudad
entera

Musculosas mujeres
policías: la primera tiene
un ojo verde, otro azul
y está aún en edad
de merecer, la segunda
bajo la cruda luminaria
de la esquina, negra
es bella.

BRONCE EN LA PIEL

Apreciaré que me acompañes
a Emergencias, bixitaxi Padezco
un efecto paradójico, ya que preguntas
La línea que se logra ver de la bahía
se convierte por momentos en tu espina
dorsal Háblame de dinero, respondes
de distancias nunca

Pasan puntas de flechas, ángulos
de personas en estado latente, tiendas
y teatros convertidos en parqueos para ti
bixitaxi, todo en sombra La basura
acumulada en las esquinas durará
por siempre como la nacionalidad Ya no
somos muchachos, no te asombres
Dependemos de padres, jefes indios
e instituciones en general benéficas

Tuve como tú en la actualidad los costillares
nítidos, un tendón bien dibujado tensaba
el maxilar con borde de cuchillo, como tú
No recuerdo si te he dicho que nací
cuando la patria decían se convierte
en amenaza para la paz del mundo Había
personas en la colina del hotel Nacional
que engrasaban armas antiaéreas Algo
de aquellas energías pesaban
en los brazos ayer noche Apreciaré

que derramases algo de epidérmica atención
cuando llegue el descorazonamiento Al dulce
oficial de la carpeta diré somos primos
hermanos o algo así.

VIAJAN LOS YUMAS

Viajan los yumas embutidos
en nuestros carros de alquiler
Fluyen hacia bailables y conciertos
de latin jazz, aplauden a cantantes
que entonan simplezas en inglés
elemental respaldadas por impúberes
jazzistas que ya nos abandonarán
temprano o tarde (open the door, give
me the key canta tonta la letra) Van
nuestros carros de alquiler desde
una playa a otra sin digresión
como tranvías, tranvías
de los yumas

Encajan en la población
de Obispo como extras de un filme
de ambiente tropical y compran
la hoja de periódico de hoy
a un precio inflado como el globo
de Cantoya

Dónde está la clase
obrera preguntas con acento
yuma del oeste No hay quien oiga
detrás de la trompeta la campana
el bongó: la clase obrera Yo no
entiendo te grito cómo es
que sientes Ya no vende
por la calle ya no pregona
en la esquina Ya no ya no
quiere Ya no quiere
trabajar el que siembra, el
que sembraba su maíz

Dónde está, mayor.

PLÉYADES

Las vi mientras rodaba desde un plano
bidimensional al duro suelo Me dices
mira mira son las pléyades y me empujas
al restaurán ornamentado con toscas
representaciones de la vida diaria
en Polinesia

–Entendiste por qué impiden que tengamos
lo que ellos tienen preguntas y yo
asiento con militante ímpetu –Voy
a hablar con mis amigos psiquiatras sobre ti
y me tomas de las manos con los ojos
acuosos Sucedía, claro está, bajo la luz
que echaban sobre un joven incauto
las incautas pléyades, de otro modo
no hubiera sucedido

Un día te encuentro casado por amor
con un hombre, trabajando duramente
por amor a veinte pisos de la calle
en un andamio de la construcción
o de la destrucción en un suburbio
de ciudad donde los pocos cines
se dedican al porno

Eché de menos tu promesa de no ponerme
un dedo encima y la sustancia que metiste
en mi nariz con resultados nulos cuando
logré por fin dormirme en tu cama
del tamaño de una caja de puntillas

Si acaso la fortuna me permite estar
presente en tu funeral algo haré
para impedir que te conviertan en un lindo
monigote de papier maché y vaya
al tanque de basura tu alegría

Como previste ya regresé a la isla
y a la bruma que no deja distinguir
cuál constelación si es que hay alguna
hoy en el cielo de La Habana
parpadea.

Y ES AHORA QUE INTERVIENE UN FUNCIONARIO

Si tuviera tu edad me tatuaría
un racimo de uvas sobre la espalda lisa
o un león en el bícep infantil en sacrificio
a un cambiazo de moneda, un próximo
dislate de las economías o un nuevo rol
en la cama si es posible

Una tarde de estas para vengar
a mi generación iría a zapatear a la lánguida
Academia en homenaje a la máquina
que hila, la máquina que teje, la máquina
que no deja de hacer letra mientras prosigue
en todas partes el guateque nacional
de la holgazanería Claro que iba a estar

más a gusto con las uvas y el león si tuviera
tu edad no un mínimo cargo importante
en el gobierno, esta apariencia de villano
de cómic y un impúdico teatro personal
con funciones continuas.


COLABORACIÓN ENVIADA POR VÍCTOR RODRÍGUEZ NÚÑEZ | BUENOS AIRES POETRY, 2018.