Cinco Poemas | Christie Williamson

Christie Williamson (Yell, Islas Shetland, 1976) es poeta y editor. Su primer cuaderno, Arc o Möns, es una edición bilingüe de poemas de Federico García Lorca en español y setelandés, que ganó el premio Calum MacDonald. Su poesía ha sido publicada en numerosas revistas de Escocia. Es editor de poesía de Tapsalteerie Press. Actualmente vive en Glasgow.

La única forma

¿Alguna vez lo intentaste? ¿Alguna vez fracasaste? No importa. Inténtalo de nuevo. Fracasa de nuevo. Fracasa mejor.
Samuel Beckett

En el umbral de la habitación
mis índices empuñados en tus manos
me aferraba
lo más posible
dejaba que dieras paso
tras paso hacia
un yo en retirada,
recibiendo tu carcajada de pingüino.

Pero sé que como la alondra
se te debe dejar ir
antes de que vueles
y si te caes
de sentón
da igual
si fracaso yo o fracasas tú
con el mejor ánimo
a cada paso.

The Only Way

“Ever tried? Ever failed? No matter. Try again. Fail again. Fail better.”
Samuel Beckett

Staundin bi da bedroom door
my fingirs in dy haunds
I’d hadd on
as lang as I wis able
lat de takk step
eftir step taward
a retreatin me,
reap dy penguin gaff.

Bit I keen laek da laevrik
du maun be slippit
afore du’ll flee
an if du faa’s
apö dy backside
atween me an de
failin choost as weel as we can
wi ivviry step we takk.

Quemaduras

El sol brilló a través
del tragaluz
y la piedra del fogón
que anoche calentó mi cama
ahora desde hace tiempo fría
me magulló el pie con sueños
olvidados.

Lana y plumas
y calor corporal
evitaron que esa esquina
de la casa de mi corazón
se pusiera tan fría
como el aire.

Una mano, un brazo enpiyamado
se asoman a la mañana
meten en calcetines mis
pies andariegos.
Camisetas y suéteres
se ponen de una sacudida; unas piernas
entran temblorosas
en pantalones.

Recojo el orinal
seco, crujo
al salir por la puerta
y dejo que mis pantuflas
traccionen cada paso
hacia el desayuno.

El techo bajo el cual dormí ya no está,
la chimenea no humeará nunca;
pero donde quiera que ande
arderá en mis huesos
la fogata que mi abuelo encendió para mí
cuyo calor me recibía
al bajar la escalera.

Burns

Da sun shone trow
da skylicht
an da lang caald
haet sten
bruised me taes
wi firgottin dreams.

Oo an feddirs
an boady haet
kept dat coarnir
o hoose at my haert
fae bein is caald
is da air.

A haund, a pyjamaed airm
creep into the morning
pu socks onta itchy feet.
Tay sarks an jumpers
ir shocked on in wan, leegs
shiver inta breeks.

I pick up da dry
pishin pot, creak
mi wye oot da door
an lat me smucks
grip ivviry step
ta brakkfist.

Da röf I slept aneath is gien,
da lumb’ll nivver reek;
bit whaarivvir I wakk
da fire mi graundfeddir set fir me
it da boddom o da stair
‘ll low athin me bons.

Charcos

Después de la lluvia
junto al camino
aparecen
por todo el trayecto
reflejando los rayos
del sol matinal.

Cuando llegues
a mi edad
habrás aprendido
cómo se siente
tener los pies mojados,
sortearlos

(quizá hasta saltártelos
si tienes ganas)
pero no
olvides el simple
placer de brincar

mirando el agua
desaparecer
bajo tus pies
y volver
como la esperanza.

 

Puddles

Eftir da rain
bi da rodside
dey pop up
aa alang dy wye
reflect da rays
o da moarneen sun.

Whan du wins
ta my age
du’ll a lairnt
whit hit feels laek
ta hae weet feet,
wakk around dim

(mibbe even jump
if du’s filskit)
bit makk sure
du minds da simple
pleasure o jumpin in
feet first

watchin da wattir
disappear
an come back ageen
laek hop.


TRADUCCIÓN DE Juana Adcock COLABORACIÓN ENVIADA POR KATHERINE M. HEDEEN | BUENOS AIRES POETRY, 2018.