Peligro de extinción | Ana Franco Ortuño

Ana Franco Ortuño (Ciudad de México, 1969). Poeta, cocinera, ensayista y profesora. Licenciada y maestra en Letras hispanoamericanas por la unam. Fue subdirectora y coordinadora del Periódico de Poesía y del festival Poesía en Voz Alta en la Casa del Lago Juan José Arreola, ambos de la unam. Publicó El libro de las ideas (Ediciones Sin nombreSCGDF, 2012); Peligro de extinción (Carmina in mínimare, Barcelona, 2012) con versiones a la lengua ñuu savi (mixteco), por Kalu Tatysavi. Participa en selecciones como Enemies / Enemigos. Poesía de la Ciudad de México y Londres (SJ Fowler. EBL-Conaculta, 2014); Sombra roja. Diecisiete poetas mexicanas (1964-1985), (Rodrigo Castillo. Vaso Roto, 2016); The Other Tiger. Recent Poetry from Latin America, (Richard Gwyn. Poetry Wales Press, 2016). Coordinó y tradujo Inestabilidad. Poesía contemporánea de Francia y México (EBL. Intersticios-Universidad Veracruzana, 2016); Cocina y literatura. Ensayos literarios sobre gastronomía y gastronómicos sobre literatura (LOM, Santiago de Chile, 2017).

Rutas

I
Lo que camino

No te asusta lo justo ni lo preciso
Te levantas
húmedo aún
sonriente
a asesinar el día ya muerto de por sí
como si hubiera algún sentido oculto
(este país lapida la mirada
nos tiene a todos presos)

Andas
previo programa
¿adónde?

II
Lo que sueño

En el asombro de una inquietud ajena
que me mantiene viva
(otros mundos o cuerpos)
lumínica en textura
agonizante

III
Lo que digo

La voz
como si desgastara
Himen o violín
(nota larga y oculta de la cuerda)
con un nuevo yo, un hijo, un ingeniero,
su verdad aceptable para los mentirosos.

Peligro de extinción

Un insecto camina en la tensión del té
despacio
teje y comienza a rodearnos:
Peligro de Extinción

Coinciden los colores
la rapidez del vuelo
y su fugaz azul
Vidrio soplado

–Habrá que revisar este sistema de creencias
la fragilidad del argumento
la mercantilización de los sueños

Densidad
que reconoce indicios en lo leve
Partículas de Prácticas Infantiles

El cuerpo (voraz)
necesita volver cada tanto a ese lugar de frutas:
el enrojecimiento o el temblor de las manos, por ejemplo

Es el ritmo el que ha ido envejeciendo
(los ojos y narices agotados
llorosos por la luz o por la cercanía de una sustancia tóxica)

Lo inaceptable es perder los sentidos
—deja que entre el sol aquí, que nos caliente el cuarto.

Extraído de Ana Franco Ortuño, Peligro de extinción (o el Libro de las noches y los días)