Cherry Valley, NY: 22 de octubre, 1969 | Allen Ginsberg

Allen Ginsberg se encontraba en su granja de Cherry Valley, NY, cuando recibió una llamada de teléfono en la que le informaron que Jack Kerouac había muerto. Ginsberg, Gregory Corso y algunos autores más pensaban escribir en aquella época una respuesta al controvertido ensayo “Tras de mí, el diluvio” (la última publicación de Kerouac en vida). Fiel a su costumbre, Ginsberg fue mucho más tolerante e indulgente que los demás ante los insultos de Kerouac.

Cherry Valley, NY: 22 de octubre, 1969

El tictac de dos relojes en la oscuridad, el zumbido de una mosca en el cristal negro, llamadas telefónicas durante todo el día a Florida y a Old Saybrook, Lucien, Creeley, Louis — “borracheras” y “tu cara le hizo sentir mal”, dijo Stella —
Toda la noche anterior (ya que el día precedente me lo había pasado entero charlando con Creeley sobre la granja) estuve en la cama empollando la respuesta para el “Tras de mí, el diluvio” de Kerouac y al mediodía según el reloj me desperté dándome cuenta de que era él quien tenía razón, que el sufrimiento de la carne en el ecuador de la existencia es un dolor más intenso que el producido por cualquier esperanza o ira política; yo también estaba en la cama agonizando.
Di un paseo con Gregory bajo los cenicientos bosques desnudos de octubre – el viento soplaba y alzaba las hojas secas bajo nuestros pies — hablamos de la muerte de Jack — el cielo era un viejo lugar familiar con nubes ceñudas y fragantes que pasaban sobre nuestras cabezas en la Corriente otoñal —
Él también las vio pasar sobre la luna.
Al anochecer salí al campo abierto & vi a través de los ojos de Kerouac la puesta de sol, el primer anochecer tras su muerte.
No vivió mucho más que el amado Neal — un año & medio más —
Gregory despertó llorando a mitad de la noche — en realidad no quería irse tan pronto – desde el ático —
Su mente, mi mente, de tantas formas distintas – “Los días de mi juventud se alzan de nuevo en mi mente.”* —
La charla que mantuvimos hace 25 años despidiéndonos de los dulces y mortales escalones del seminario de la Unión Theological en la misma 7.ª planta en la que conocí a Lucien —
Esta noche Lucien me dijo por teléfono que había dejado de beber en Penna. Hace unas semanas había tenido convulsiones y se había partido la nariz & toda la dentadura postiza delantera, estuvo a punto de partirse la lengua en dos — le llevaron al hospital semiinconsciente —
Jack había vomitado sangre la semana pasada, no seguía los consejos del médico, tuvo una hemorragia & tras una docena de transfusiones murió al día siguiente en plena operación de cirugía —

* Wordsworth, “Lyrical Ballads”.

EXTRAÍDO DE ALLEN GINSBERG, GINSBERG ESENCIAL. EDICIÓN E INTRODUCCIÓN DE MICHAEL SCHUMACHER. TRADUCCIÓN DE ANDRÉS BARBA Y RODRIGO OLAVARRÍA, EDITORIAL ANAGRAMA, BARCELONA, 2018.