Palabras liberadas. Siete poetas norteamericanas contemporáneas (comp. Lisa Rose Bradford y Fabián O. Iriarte) | por Lucas Margarit

Palabras liberadas. Siete poetas norteamericanas contemporáneas, Lisa Rose Bradford y Fabián O. Iriarte (compiladores), Mar del Plata, Letra Sudaca, 2017.

Nos encontramos con una antología y lo que presupone un libro de estas características es una investigación que nos conduzca al germen de esta edición. El proyecto de investigación del grupo Problemas de Literatura Comparada de la Universidad de Mar del Plata se centra en la coordinación, lectura y traducción de la poesía. En este caso una serie de poetas de Estados Unidos actuales. Estos talleres de traducción tienen larga data y este libro es uno de los resultados de los debates acerca de las estrategias y recursos de la traducción del inglés al castellano que llevan a cabo los investigadores aquí reunidos como traductores.

El libro reune una serie de autoras con una gran diferencia en sus poéticas lo cual es un desafía mayor en tanto la elección de un corpus que tenga cierta coherencia, aunque es claro que la indeterminación podría ser su característica. Tal como afirman en el prólogo, ellas han sido catalogadas por la crítica como “posmodernas” aunque también pongan en duda con sus producciones esta clasificación. Esta circunstancia nos lleva a enfrentarnos a una variedad de poéticas y de recursos que, por una parte recibe la herencia de la generación Beat y de L=A=N=G=U=A=G=E y por otra establece nuevos parámetros de búsqueda de la palabra poética. Desde la experiencia inmediata (Cynthia Cruz) hasta la reflexión más teórica (Rae Armantrout).

Son siete las poetas reunidas en este volumen. Comenzando con Kim Addonizio (1954) quien lleva su escritura a una suerte de transgresión transversal a diferentes tópicos de la vida cotidiana y de la tradición poética y política estadounidense, por ejemplo en su poema “News” [Noticias] o Storm Catechism [Catecismo de tormenta]. Las traducciones en este caso fueron realizadas por Rossana Álvarez y se enmarcan en una elección adecuada del tono de los poemas de la poeta norteamericana. Un caso singular de esto es el poema “Verities” [Verdades] que está compuesto por una serie de refranes populares modificados y que la traductora adapta a nuestra lengua y a nuestra cultura traspasando el sentido no sólo de una lengua a otra, sino también de una idiosincracia a otra.

Luego continúa el grupo de poemas de Rae Armantrout (1947) con las traducciones de Luciana Beroiz. Una poesía que se caracteriza por la fragmentación del verso, una estructura discontinua, con blancos y guiones (siguiendo el halo de Emily Dickinson tal como afirma la traductora en la nota introductoria), y a su vez con una constante pregunta acerca de la palabra poética: “A Resemblance” [Una semejanza] es un buen ejemplo de esta mirada reflexiva. La tercer poeta de la antología es Cynthia Cruz (1980) con esa doble experiencia, la de su infancia en Alemania y su posterior vida norteamericana, lo cual permite un cruce de tópicos culturales. La experiencia de una percepción íntima que se proyecta hacia lo público es en su poesía uno de los puntos nodales que establece su visión del mundo. El autorretrato y el paisaje urbano se cruzan en este grupo de poemas de manera casi constante.

Fabián O. Iriarte, uno de los editores, es el traductor de la serie de poemas de Jorie Graham (1950), una de las poetas más interesantes de la antología. Lo mínimo, el detalle se despliega en su poesía como una constante redefinición de la palabra y del punto de vista, como una marca de inflexión en cada poema que nos lleva de un modo de pensamiento a otro tal como sucede en su poema “I Was Taught Three” [Me enseñaron tres]. Hay dos poemas que me parecen ideales para establecer una zona de su poética que son los dedicados a pintores: “Angels for Cézanne” [Ángeles para Cézanne] y “For Mark Rothko” [Para Mark Rothko], donde la visión implica detenerse en el detalle visual, paro también es la experiencia expuesta de ese yo poético que se constituye como intérprete de una nueva imagen.

Por su parte, Joyelle McSweeney (1976), la siguiente poeta, fue traducida por Sabrina Salomón. El grupo de poemas remite a una mirada donde se destacan los juguetes, el mundo íntimo de la niñez atravesada por la mirada de una adulta para proyectarse hacia una escritura de carácter performativa, tal como se afirma en la breve introducción. Los últimos poemas de la serie “Percussion Grenade” [Bombo Granada] se adentra en la experiencia fónica que nos conduce directamente a pensar en juegos de palabras y en sentidos sugerentes que nacen de cierta desarticulación. Esto último trae una serie de inconvenientes que han sido salvados por la traductora, eligiendo el ritmo y la sonoridad adecuada en su versión.

Con Sidney Wade (1951) –en traducción de Karen Cresci- volvemos a una musicalidad más serena y quizá también más tradicional, donde la aparente simpleza implica la superposición de sentidos que nacen de la sugerencia del verso breve, lo que sin embargo, no anula el contrapunto sonoro de los poemas con la sencillez de las imágenes, destacando de este conjunto el “Animist Manifesto” [Manifiesto Animista]. Por último, Rosanna Warren (1953) traducida por la también editora de la antología Lisa Bradford. Nos encontramos en esta oportunidad con una de las voces más intensas del grupo y sus versos ecfrásticos e impecables. La pintura (Turner o Chagall) tienen sus referencias en sus poemas lo cual nuevamente nos enfrenta a una experiencia visual del yo poético donde mirar no es sólo contemplar, sino también interrogar de manera vívida el mundo.

Cada una de estas siete poetas norteamericanas es presentada en este volumen por una breve nota introductoria que nos permite un primer acercamiento a sus poéticas y donde también se ubican en el contexto de producción a partir de premios y actividades académicas o educativas con respecto a la escritura creativa. Asimismo, nos ofrecen algunos datos que nos permiten completar el perfil de cada una. Estas notas fueron escritas por cada traductor.

La edición que estamos presentando es una excelente entrada a estas poetas que son casi desconocidas en ediciones en castellano. Los editores han llevado a cabo una labor, que, como ya señalamos, denota una reflexión y un debate que se refleja en las investigaciones del resto de los traductores presentes en el volumen. Un buen conjunto de poemas, con muy buenas versiones –aunque en algunos casos, de manera absolutamente personal, no comparto la elección de ciertos términos- que nos conduce a una poesía contemporánea para pensar y conocer otras voces y otros modos de ver el mundo. La antología publicada por Letra Sudaca en la Ciudad de Mar del Plata concluye con una bibliografía completa de cada poeta y también es bilingüe, otra ventaja más de este libro que nos permitiría adentrarnos en los conflictos de la traducción de cada una de ellas y conocer así cada poema original junto a su versión castellana como un ejercicio más de lectura placentera.

Rae Armantrout
A Resemblance

As a word is
mostly connotation,

matter is mostly
aura?

Halo?

(The same loneliness
that separates me

from what I call
“the world.”)

*

Quiet, ragged
skirt of dust

encircling a ceramic
gourd.

*

Look-alikes.

“Are you happy now?”

*

Would I like
a vicarious happiness
Yes!

Though I suspect
yours of being defective,

forced.

Una semejanza

Ya que una palabra es
principalmente connotación,

la materia ¿es principalmente
aura?

¿Un halo?

(La misma soledad
que me separa

de lo que llamo
“el mundo.”)

*

Silenciosa, harapienta
pollera de polvo

alrededor de una calabaza
de cerámica.

*

Igualitos.

“¿Estás contento ahora?”

*

¿Si me gustaría
una felicidad derivada?
¡Sí!

Aunque sospecho
que la tuya es defectuosa,

forzada.

Trad. Luciana Beroiz

Jorie Graham
I Was Taught Three

names for the tree facing my window
almost within reach, elastic

with squirrels, memory banks, homes.
Castagno took itself to heart, its pods

like urchins clung to where they landed
claiming every bit of shadow

at the hem. Chassagne, on windier days,
nervous in taffeta gowns,

whispering, on the verge of being
anarchic, though well bred.

And then chestnut, whipped pale and clean
by all the inner reservoirs

called upon to do their even share of work.
It was not the kind of tree

got at by default—imagine that—not one
in which only the remaining leaf

was loyal. No, this
was all first person, and I

was the stem, holding within myself the whole
bouquet of three,

at once given and received: smallest roadmaps
of coincidence. What is the idea

that governs blossoming? The human tree
clothed with its nouns, or this one

just outside my window promising more firmly
than can be

that it will reach my sill eventually, the leaves
silent as suppressed desires, and I

a name among them.

Me enseñaron tres

nombres para el árbol frente a mi ventana
casi al alcance de la mano, elástico

de ardillas, bancos de memoria, hogares.
Castagno se lo tomó a pecho, sus vainas

como huérfanos se aferraron allí donde aterrizaban
apoderándose de cada pedacito de sombra

en el ruedo. Chassagne, en días de más viento,
nervioso en su vestido de tafetán,

susurrante, a punto de volverse
anárquico, aunque bien educado.

Y finalmente castaño, pálido y limpio por los golpes
de todas las reservas internas

llamadas a efectuar su parte justa del trabajo.
No era la clase de árbol

que se aborda por descarte—imagínense—, ni uno
en el que sólo la última hoja

era leal. No, éste
era todo primera persona, y yo

era el tallo, sostenía entero en mí misma
el ramo de los tres,

a la vez dando y recibiendo: los más pequeños mapas
de rutas de la coincidencia. ¿Cuál es la idea

que gobierna el florecer? El árbol humano
vestido con sus sustantivos, o éste

justo al lado de mi ventana, prometiendo con más firmeza
de la que es posible

que alguna vez alcanzará mi alféizar, las hojas
silenciosas como deseos suprimidos, y yo

un nombre entre ellos.

Trad. Fabián O. Iriarte

Rosanna Warren
Wreckers: Coast of Northumberland
(J.M.W. Turner)

What they save from the wreck
is indistinct, and the sea on the glistening sand
could just as well be sky. Or rather, three
elements, earth, water, and air, are seen to take

the properties of mist, and so dissolve.
The people themselves, as they haul junk from the waves,
seem a kind of dark, scriptural weed
destined, like the spars they grope for, to revolve

in tides endlessly turned back on themselves.
If they lured the ship, they are towed in turn
through foam by the shapes they save.
The sea lunges in from distant shelves

yawning for plunder, hurls itself at the shore
as bridal spray. A cloud
gapes its vast jaw over the ship
foundering on the horizon. Nothing more

can be saved from this scene. It is all
already lost, no sooner seen
than shrouded, the lucid brush
mingling, like the vague wreckers, possession and memorial.

Wreckers: costa de Northumberland
(J.M.W. Turner)

Indistinto lo que del naufragio rescatan,
y el mar sobre la arena resplendente
sería de igual forma cielo. O, quizá, tres
elementos, tierra, agua, y aire, que acatan

las propiedades de bruma, y así disolverse.
Los hombres mismos, mientras jalan restos desde el oleaje,
lucen como una oscura especie de hierbajo bíblico
destinado, como las varas que tantean, a revolverse

sin cesar en mareas que se les vuelven en contra.
Si sedujeron al barco, a la vez a ellos los remolcan
a través de la espuma los bultos que salvan.
Se les abalanza el mar desde las lejanas plataformas

ensanchándose para el saqueo, tirándose a la costa
como corona de novia. Una nube
abre su mandíbula sobre el barco
que a pique se va en el horizonte. Nada más

se puede rescatar de esta escena. Toda facción
está perdida ya, apenas vista,
amortajada, el lúcido pincel que mezcla,
igual que los borrosos saqueadores, posesión y conmemoración.

Trad. Lisa Rose Bradford