Siete poemas | João Rasteiro

 

João Rasteiro (Coimbra, Portugal, 1965) es poeta, ensayista y traductor. Obtuvo la Licenciatura en Estudios Portugueses y Lusófonos en la Universidad de Coimbra. Ha publicado dieciséis libros, en Portugal y Brasil, siendo el primero A Respiração das Vértebras (2001), y el más reciente A rose is a rose is a rose et coetera (con ediciones en 2017 y 2018 y llevado a escena por el grupo de teatro Os Controversos). Sus poemas han sido traducidos al francés, inglés, italiano, finlandés, checo, húngaro, japonés, occitano y persa; en español se ha publicado su antología Poemas en punto de hueso (2001-2017). En 2009 editó un número especial de la revista colombiana Arquitrave dedicado a la nueva poesía portuguesa, y en 2018 publicó en España la antología de poesía portuguesa contemporánea Aqui Nesta Babilónia. También ha escrito cuentos y letras para la Canción (fado) de Coimbra. Recibió el Prémio Literário Manuel António Pina 2010, y es miembro de la Asociación Portuguesa de Escritores y del Pen Club Portugués. Vive y trabaja en Coimbra (para la Casa de la Escritura).

No princípio foi o homem (com um cão espetado numa estaca brilhando sob as áscuas da sua solidão para o resto dos seus raiados dias), e o homem criou um Deus, e o homem inflamou Deus na essência de rosas da sua perversão: a peregrinação sobre a argila e água impura para que não seja lembrado o seu mísero nome. No princípio sobreveio o homem, a chaga mais negra que a carne e também que a torpeza viva do crepúsculo: um esplêndido cântaro de purulência, uma hástea em fogo com a floração dos credos. No princípio era o homem, e a opulência do sopro.

En el principio fue el hombre (con un perro clavado en una estaca brillando bajo las ascuas de su soledad para el resto de sus días rayados), y el hombre creó un Dios, y el hombre incendió a Dios en la esencia de las rosas de su perversión: la peregrinación sobre la arcilla y el agua impura para que no se recuerde su mísero nombre. Al principio sobrevino el hombre, la llaga más negra que la carne y también la torpeza viva del crepúsculo: un espléndido cántaro de purulencia, un mástil ardiendo con la floración de los credos. Al principio era el hombre y la opulencia del soplo.

Gémeos

Dentro de mim há dois cães,
sob as mísulas da pele:
um deles existe desapiedado da carne
e inconfidente ao sangue;
o outro é desmesuradamente indulgente.
*
Os dois subsistem eternamente
pugnando sob o impaciente e disposto
mundo do inatingível,
*
o que consolida a disputa é aquele
que eu alicio mais frequentemente
no pecado e na endrómina.
*
Um deles vai resignando ao estuário,
o seu outro igual subsiste dissidente
despojado das múltiplas súplicas do verbo.

Gemelos

Dentro de mí hay dos perros
bajo las ménsulas de la piel:
uno se muestra despiadado con la carne
y desleal con la sangre;
el otro es demasiado indulgente.
*
Los dos eternamente subsisten
lidiando bajo el impaciente y dispuesto
mundo de lo inalcanzable,
*
el que se consolida en la disputa es el
que seduzco con más frecuencia
al pecado y la ignominia.
*
Uno de ellos se va resignando al estuario,
su otro igual subsiste disidente
despojado de las múltiples súplicas del verbo.

Limpezas

Serenamente, como se detivesse todo o tempo
do mundo e toda a luz do astro-rei
Jorge Luís Borges lavou toda a biblioteca
mergulhando os livros em água de rosas brancas,
era o tempo do expurgo, do exílio da traça,
há de certeza maneiras bem piores
de nos despirmos da inutilidade dos dias
passados em improfícuas quimeras.
*
Ah, só o livro “Historia universal de la infâmia”
escapou ao genocídio das limpezas
nessa nebulosa aurora de 6 de Agosto de 1945
quando Buenos Aires ainda abria a noite
pois “os poetas, como os cegos, podem ver no escuro.”

Limpiezas

Con serenidad, como si se parase entero el tiempo
del mundo y entera la luz del astro rey,
Jorge Luis Borges lavó toda la biblioteca
hundiendo los libros en agua de rosas blancas,
era tiempo de expurgar, del exilio de la polilla,
hay sin duda formas mucho peores
de desnudarnos de la inutilidad de los días
pasados en quimeras baladíes.
*
Ah, solo el libro Historia universal de la infamia
escapó al genocidio de las limpiezas
en esa nebulosa aurora del 6 de agosto de 1945
cuando en Buenos Aires aún se abría la noche
pues “los poetas, como los ciegos, pueden ver en la oscuridad”.

Para Judas Iscariotes

à Nazaré de Sant’ Anna

A tua sentença faz-me lembrar
um cadafalso extremamente belo,
construído de forma cuidadosa
é de uma felina harmonia visceral.
*
O teu aresto sob a brisa das oliveiras
pronuncia a prostração que brilha
para lá do próprio arbítrio: ó triste
palco da unção com óleo perfumado!
*
No canto direito entre Pedro e João
os olhos do magnificente carrasco, tu,
orgulhosamente só, ora sorrindo,
ora lamentando o teu secreto manto.
*
Enquanto o sol te reflecte em mim
eu soçobro a um amor tão límpido
que nunca precisará sequer de justiças
para que a magnólia possua pétalas.

Para Judas Iscariote

a Nazaré de Sant’ Anna

Tu sentencia me recuerda
un cadalso extremadamente bello,
construido de forma cuidadosa
con una felina armonía visceral.
*
Tu arista bajo la brisa de los olivos
pronuncia la postración que brilla
más allá del propio albedrío: ¡oh triste
escenario de la unción con aceite perfumado!
*
En la esquina derecha entre Pedro y Juan
los ojos del fastuoso encino, tú,
orgullosamente solo, ora sonriendo,
ora lamentando tu secreto manto.
*
Mientras el sol te refleja en mí
yo naufrago en un amor tan límpido
que nunca necesitará siquiera justicias
para que el magnolio posea pétalos.

A um velho corpo

ao Manuel António Pina

Esquece “a rosa. Onde ela estiver”
oculta o mundo já renunciou, só
da melancolia da ave viverás,
(pétalas: os teus livros, as tuas mãos,
os teus gatos, os teus mortos,
a frágil extremidade da herança)
o resto são os talhes de bruma
que se abrem ao musgo: a língua
desabitada como dádiva. Despreza-a
pois ela ofusca-te da boca do sol,
extermina-a pois, a rosa de Provins,
o segredo está na unívoca nudez,
na metáfora que te aleita o pecado
que irrompe da paixão das musas
em rosáceas pétalas delirantes, ouve,
esquece-te dela, “de nenhuma palavra
e nenhuma lembrança, prometes?”

A un viejo cuerpo

a Manuel António Pina

Olvida “la rosa. Doquiera que esté”
oculta, el mundo ya renunció, solo
de la melancolía del ave vivirás
(pétalos: tus libros, tus manos,
tus gatos, tus muertos,
el frágil extremo de la herencia),
el resto son los tajos de la bruma
que se abren al musgo: la lengua
deshabitada como dádiva. Despréciala
pues ella te oculta de la boca del sol,
extermínala, pues, la rosa de Provins,
el secreto radica en la unívoca desnudez,
en la metáfora que amamanta el pecado
que irrumpe de la pasión de las musas
en rosáceos pétalos delirantes. Oye,
olvídate de ella, “de ninguna palabra
y ningún recuerdo, ¿lo prometes?”

O desígnio do amor sobre um corpo

O desígnio do amor sobre um corpo
é uma desprezível lasca bíblica
como era escutar o útero de Brahms
*
em Auschwitz: a inocência da hýbris
perfurando o húmus dos dedos.
A biblioteca do mundo contornando
*
os espaços onde a crueldade se oferta
tecto e a morte ascende dos fornos
e do seu anélito. No júbilo que sustém
*
a crença, o verbo é sempre outra flor.

El designio del amor sobre un cuerpo

El designio del amor sobre un cuerpo
es una despreciable viruta bíblica
como era escuchar el útero de Brams
*
en Auschwitz: la inocencia de la hibris
perforando el humus de los dedos.
La biblioteca del mundo rodeando
*
los espacios donde la crueldad ofrece
techo y la muerte asciende de los hornos
y de su aliento. En el júbilo que sostiene
*
la creencia, el verbo es siempre otra flor.

A Divina Pestilência

1.
Os poemas virão inclusos
quando afluir o orvalho,
chegarão antes do pecado.

2.
O seu domínio é infinito:
longa é a garganta do medo,
cego o coração do sussurro!

3.
No princípio era a doçura
e a palavra ousou a lascívia.
Por ela se fará todo o flagício.

4.
Nenhum dom abre a palavra:
há-de crescer o último bicho
e saciar-se no interior da caça.

5.
O que for escrito do hálito
será cumprido – a dilecção
é a sua extensão mais pura.

6.
Como decifrar a ira do clarão,
se é do eixo da luz que cego
e da soldadura que agora rezo?

7.
Depois do dilúvio a labareda,
nada já há a dizer em tua graça
pois as vozes ardem em silêncio.

8.
Sinto como a estrita cegueira
invoca o mais recôndito lugar
pois nada solidificará o medo…

9.
A matança é uma inferência,
nunca a criação permanecerá
em sua aparente invisibilidade.

10.
O poema serve de mortalha,
ignoro de que ocultos metais
é constituída a arte dos dedos.

La divina pestilencia

1.
Los poemas vendrán inclusos
cuando afluya el rocío
llegarán antes del pecado.

2.
Su dominio es infinito:
¡larga es la garganta del miedo,
ciego el corazón del susurro!

3.
Al principio era la dulzura
y la palabra se atrevió con la lujuria.
Por ella será toda ignominia.

4.
Ningún don abre la palabra:
le ha de crecer el último bicho
y saciarse en interior de la caza.

5.
Lo que sea escrito por el hálito
será cumplido – el afecto
es su extensión más pura.

6.
¿Cómo descifrar la ira del fulgor,
si es el eje de la luz por lo que me ciego
y por la soldadura que ahora rezo?

7.
Después del diluvio el ardor,
ya nada hay que decir en tu favor
pues las voces arden en silencio.

8.
Siento cómo la estricta ceguera
invoca el más recóndito lugar
pues nada solidificará el miedo…

9.
La matanza es una interferencia,
nunca la creación permanecerá
en su aparente invisibilidad.

10.
El poema sirve de mortaja,
ignoro de qué ocultos metales
se compone el arte de los dedos.


Colaboración enviada por Víctor Rodríguez Núñez – Buenos Aires Poetry, 2019. Traducción de Xavier Frías Conde.