Defender la palabra: 22 poetas de Costa Rica | Parte #1

Es una tarea compleja realizar una muestra o selección de poetas de tu país. Implica, si se está lejos de casa, el regresar; primero, al territorio tangible y limitado de un país latinoamericano pequeño y hermoso, ubicado en el istmo y puente que es Centroamérica y segundo, y quizá más complejo, regresar al territorio intangible de la poesía que se ha escrito en este país. Resulta ser un viaje conmovedor en el que es difícil establecer un orden y una sistematización de escogencia. Se intenta ser riguroso y encontrar un criterio de selección y de orden. Sin embargo, el criterio de selección se convierte en un camino de regreso a casa, como buscar las migas de pan de Hanzel y Gretel. Así, el orden en el que están incluidos los poetas costarricenses de esta selección, es únicamente cronológico, según los nacimientos, representando décadas. Ellos, simbolizan la grandeza de la palabra hecha poesía de un país, atravesado como muchos países latinoamericanos, de contrastes, paradojas y dobles discursos, abatido de conflictos y problemáticas dolorosas, como la violencia y la inequidad, en el que la tarea más noble es sobrevivir y defender la palabra.

Carolina Quintero Valverde


Julieta Dobles Yzaguirre (1943)

Cursó estudios de Biología y Filología Española en la Universidad de Costa Rica y obtuvo un posgrado en Literatura Hispánica en Nueva York. Principales obras publicadas: Reloj de siempre (1965), El peso vivo (1968), Los pasos terrestres (1976), Hora de lejanías (1982), Los delitos de Pandora (1987), Una viajera demasiado azul (1990), Amar en Jerusalén (1992), Costa Rica poema a poema (1997), Poemas para arrepentidos (2003), Hojas furtivas (2005), Fuera de álbum (2007), Casas de la memoria (2003), Cartas a Camila (2008), Espejos de la memoria (2014) Trampas al Tiempo (2014), Lunaridades (Antología, 2014) Poemas del Esplendor (2016) y Envejecer Cantando (libro sobre salud en la tercera edad) (2016). Primer premio de la Editorial Costa Rica (1976), cinco veces Premio Nacional Aquileo J. Echeverría en poesía, un accésit del Premio Adonais, de Madrid (1981) y Premio Nacional de Cultura Magón de Costa Rica 2013.

La leyenda del beso

Surgió en la radio:
zarzuela que resiente el tiempo
y los mitos ya prescritos
de condes y gitanos.
Iba a girar la perilla mordaza
frente a la caducidad del argumento,
cuando surgió, inmortal,
la música que mi padre amó.
Aquella cuya belleza no desaparece
porque es como la luna,
eternamente móvil,
inquieta y majestuosa,
rítmica y azulada.

Y la dancé, solitario vaivén,
junto a la presencia amada entre las notas:
mi padre, frente a una adolescencia femenina
de cinco niñas que le amaron,
mi padre alborozado por la música
que reflejaba orígenes y huellas.

La Leyenda del Beso,
encuentro con el amor sin adjetivos,
suspiro agradecido a la vida primera,
a la herencia infinita,
a la conjugación de alientos y de voces
de mi familia emigrante de dos siglos,
que aún recorre con delicia
esa música hispánica,
que nos canta en la sangre.

La vicisitud caduca,
el argumento envejece,
las fórmulas caen en el vacío
de los años y la palabra muerta,
pero la verdadera música,
y la poesía que trasciende,
hermosas emociones
de la belleza plena,
permanecen y enraizan
en lo humano,
árbol eterno del espíritu,
interminable cepa
de lo amado.

Arabella Salaverry (1946)

Escritora y actriz. Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría 2016. Se forma en diversos países latinoamericanos en donde estudia Artes Dramáticas y Filología (México, Venezuela, Guatemala y Costa Rica). Publica en editoriales nacionales y en España. El sitio de Ariadna, novela; Infidelicias e Impúdicas, cuentos. Poemarios: Llueven Pájaros, Erótica, Continuidad del aire, Violenta piel, Dónde estás Puerto Limón, Chicas Malas, Breviario del deseo esquivo, Arborescencias. Presente además en antologías, periódicos, revistas y blogs literarios en Costa Rica y México, España, Polonia, Italia, Rumanía, la India, Ecuador, Argentina y Colombia. Escenarios de varios países han albergado su voz en recitales personales. Traducida a múltiples idiomas, ocupó la Presidencia y la Vicepresidencia de la ACE (Asociación Costarricense de Escritoras).

I

Llueven pájaros
Azotan las ventanas

Pájaros que son ángeles agobiados

Llueven pájaros
los tejados repiquetean mientras los pájaros
golpean contra el claro de luna

llueven ángeles
que son pájaros
para hablarnos desde el grito infernal
de su caída

llueven pájaros
saetas
flechas malheridas
llueven pájaros
habitantes desmesurados de las nubes

Estos pájaros que suelen ser ángeles
lloran este planeta que arderá
quemado por nuestro propio desatino

Estos ángeles que suelen ser pájaros
se llenan la garganta con arena
mientras escupen fuego

Sus palabras son entonces pedernales
que nos golpean desde la arremolinada soledad
de la ceguera

Magda Zabala (1949)

Escritora costarricense, ha publicado poesía, novela, cuento, ensayo y textos académicos, productos de la investigación. Desde 2013, investiga la literatura de mujeres centroamericanas. Ha sido jurado de diversos premios e invitada a festivales, entre otros, al Festival Internacional de Poesía de Granada, Festival de Poesía de Zamora, México; Festival la Isla en Versos, Cuba; y Encuentro Abrazo de Voces, Argentina.

Libertad primaria

A la eterna libertad de los cuerpos
ninguna institución humana la confina,
sigue dando oportunidad
y límite a la especie.

Nadie frena el fragor de los oleajes,
nada los reduce,
existen solamente
con sus ritmos remotos.

Nosotras las mujeres

Por Jorge Debravo, siempre presente.

(En la habitual laxitud de las palabras
se esconden, fieros, los malentendidos).
M.Z.

Un mundo para hombres y mujeres,
mano a mano, sin profetas.

Y entre nosotras, bienvenidos
los hombres dispuestos a un abrazo común,
capaz de rodear con auténtica ternura
la Tierra.

Adriano de San Martín (1958)

Poeta y narrador. Ha publicado más de diez libros de poesía, cuatro novelas y un volumen de cuentos. También escribe ensayo y teatro. Es profesor e investigador del Instituto Tecnológico de Costa Rica en San José.

59. 

En el fondo de la tarde
con la arboleda frutal de cámara verde
recuerdo a Madre pedaleando
sobre esa magnífica estructura
de metales fundidos y maderas preciosas
en cuyo centro de hierro forjado
podíamos deletrear S-I-N-G-E-R

La aguja trazaba veredas de pájaros
estelas de pececillos escarlatas
cantos de ojales decorados
y cuando se salía de su ruta
Ella sin lentes detenía mi lectura
para que le ayudase a pasar el hilo de tiempo
por el orificio de la nada

Hoy que barajo lentamente esas imágenes
mientras mi esposa en el taller
pinta sus figuras obesas de barro y canto
percibo el ronroneo del pedal bajo el escritorio
y las manos de Madre enhebran las palabras
sobre camisas y blusas de otra tarde
en que versos y esculturas son canciones
de una máquina en el viento

Mauricio Molina Delgado (1967)

Es Licenciado en Estadística y Máster en Ciencias Cognoscitivas por la Universidad de Costa Rica y Doctor en Psicología por la Universidad Aristotélica de Thessalonica, Grecia. Actualmente es Director de la Escuela de Filosofía de la Universidad de Costa Rica. Ha publicado entre otros libros de poesía: Abominable libro de la nieve (1999), (México, D. F., CONACULTA, 1999); (San José, Ediciones Perro Azul, 1999); Abrir las puertas del mar (Editorial Costa Rica, 2004), Premio Editorial Costa Rica, 2004; y Treinta y seis daguerrotipos de Diotima desnuda (Sevilla, España, Isla de Siltolá, 2016), por el cual recibió el Premio Nacional de Poesía de Costa Rica, Aquileo J. Echeverría 2016.

LENTES PARA LA OCASIÓN

1. Unos cristales para ver solo cosas sin color,
como las gotas de lluvia o el viento, el olor
de la tierra mojada, las palabras y la pereza
de levantarse en la madrugada.
2. Unos lentes para mirar cosas pequeñas, el
núcleo de las bacterias y los quarks, el alma
de los protozoarios que ríen bajo el cielo.
3. Me sentaría bajo una máquina con
paciencia, como Baruch, a pulir cristales.
Microscopios, prismas para ver tus ojos o
cuarzos rudos para imaginar el tiempo.
3.1 Telescopios para las cosas grandes,
púlsares, animales que flotan como medusas por
el universo y la imaginación como un ojo que se
dilata y mira hacia su propio fondo.
3.2 Unos para mirar las cosas rápidas, como
un tren, un desconsuelo o un animal de rapiña.
Como las horas en que tomamos un café y una
cerveza detrás del zoológico, como la furia con
que reventé un extraño reloj sobre el pasado.
4. Unos para imaginar tu cuerpo desnudo
debajo del agua,
4.1 unos cristales para leer tu mente.

Marianella Saenz Mora (1968)

Graduada de la carrera de Turismo. Formó parte del Círculo de Poetas Costarricenses. Tiene publicados los poemarios, Migración a la esperanza (2015), Perspectiva de la ausencia (2017) y Transgredir (se) (2019).

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Confieso

Persigo tu recuerdo
que revolotea por la casa
herido,
quebrando los espejos
mientras divago por esta eternidad
de hambre lesionada
con el sexo sin ignorar tu ausencia
y sus huellas esparcidas en la brisa.

Vivo la esperanza a toda prueba
del refugiado y sus anhelos de patria
exilada de un amor que no es tan mío,
indolente e infinito en la vivencia paralela
de latitudes trastocadas.

Aquí, en el confesionario de mis silencios,
indómito y falaz, como mi miedo.

Guillermo Acuña González (1969)

Sociólogo con una especialidad en comunicación social. Docente universitario, investigador social y especialista en temas migratorios a nivel regional centroamericano. Ha publicado Programa de Mano (2008), En Cuerda Floja (2014), ambos con Editorial Arboleda, Costa Rica. Amares (2014), publicado por Editorial Ixchel, Honduras, En Ninguno de tus mapas (2015), VOSTOK (2016), Al Fondo del Corazón (2017), todos publicados por Metáfora Editores, Guatemala y Sobre el Origen de las Primaveras (2019), publicado por Proyecto Editorial La Chifurnia, EL Salvador. En el año 2019, publicó un ensayo titulado “Déjennos pasar. Migraciones y trashumancias en la región centroamericana”, con Editorial Amargord, España. Ha sido invitado a varios Festivales Internacionales de Poesía a nivel Latinoamericano. Ha organizado eventos literarios relacionados con la migración, tales como encuentros, lecturas y talleres, a nivel nacional y regional centroamericano.

CARBONO 14

I
Iremos a recrearnos,
Vestidos de noche.
Seremos barco
En cualquier madera.
Llegaremos a sus costas,
Como sea.

II
Quiso
Desbaratar el sonido
De la métrica.
Ese bolero incompleto
Le enseño
A salir de los colores
`sin hacer ruido.

III
Hay arenas
Que se baten
Con todas sus fauces.
Las edades son eso
Que somos:
El vidrio,
Su temperatura,
El cuerpo impreso a su sombra.

Joan Bernal (1974)

Poeta y profesor de español, como segunda lengua. Participó, de 1993 a 1998, en el taller literario del Café Cultural Francisco Zúñiga Díaz. Ha participado en festivales de poesía en Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala y México. En el 2010 fue escogido, para representar a su país, en el IX Festival Internacional de Poesía de CR. Ha publicado: Pre-monición (1996), Homenaje a la ceniza (2006), Vivo Delirio (2010), For Sale (2011), En Pocas Palabras (2013), Como si doliera la quietud de un árbol (2016), Contra unos ojos cerrados (2017), Un dios más, un dios menos (2018). Su poesía ha sido traducida, parcialmente, al italiano y al árabe. 

NO ES UN POEMA DE AMOR

Les presento a mi locura. Traigo ante ustedes a esta vieja, a esta soltera apetecida. Su nombre me suscita escalofrío, vómito, recuerdos que alcanzan la edad de la inocencia. La sucia, la fétida. La tipa que se cree más que yo. Y es. Vos me la diste Señor. Vos me la pusiste y me enamoraste de esa “mala mujer” sin patria y sin vergüenza. Vino a mí con la mirada fi ja de la muerte. Vino a mí empuñando su cuchillo de traiciones. Fue la sangre erguida para el amor y el duelo. Por candidez o gula la llamé Diosa o Reina. Su encantamiento data de la edad de los por qué.
Y sus cicatrices más allá de mis huesos. Yo sufrí por ella y la he querido tanto que muchos me llaman: su paria, su mendigo. Vos me la diste Señor. Estoy seguro. Mi Ángel de Satanás mi espina en la carne es ella. Mi amor, mi devoción por esta preciosura es la de uno sin voluntad ni guía. Cada vez fue más su crueldad – ternura. Cada vez fue más mi ilusión furiosa. Yo pedí su mano. El resto de ella. Fue la invasión. Fue el asecho. Se las presento temido tribunal imaginario recelosa gente de mi dolor por ella. Vean la transparencia de los hechos. No me juzguen. Ya no pude odiarla pero quiero. Por mi propio bien y la salud de mi corazón y mi cabeza toma esta locura mi dios mi dueña dame el Amor
que en vez de lágrimas y rebeldía lleve mis pasos a la verdad del Cielo por la que tantas vidas se ganan en tu mundo. Dios del cielo azul que por una vez mis ojos quieren ver. Dios del Amor bueno que ayuda a los hombres a vivir sin reservas. Dios del perdón de los agravios. Dios de los ojos abiertos. Dios de los pies en la tierra. Dios de mi comprensión. Llévatela. Dame el Amor que predicaba Pablo.

Selene Fallas (1978)

Estudió Literatura en la Universidad Nacional hasta obtener el grado de Licenciatura, también es egresada de la Maestría en Literatura Latinoamericana de la Universidad de Costa Rica. En 2015 publicó el libro El teatro en Paradiso (un análisis sobre la novela del cubano José Lezama Lima) y su primer poemario Hijas de Safo, de este libro el poema “La cólera de Tetis” fue traducido al italiano y publicado en la revista Proa (Italia). Actualmente, por un proyecto personal, reside en Montgomery, Alabama. EEUU.

Hijas de Safo

Para leer este poema
debés llevar un sostén negro
con encaje, sin cordones.
Lo irás soltando poco a poco
como si fuera de palabras,
como si no tuviera comas,
ni ganchillos, ni botones.
Tomarás el tirante como un renglón
que nada pesa
y liberarás tus pezones,
versos sin candado
que no apuntan a la rima.
Comenzarás en la estrofa
que se parezca más a vos,
no tenés que detenerte.
Terminarás desnuda
en el regazo de Érato,
pero no serás poesía,
ni musa, ni ninfa.
Serás la poeta,
la hija de Safo,
la castradora de Zeus.

Esteban Chinchilla (1978)

Es Bachiller en Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica. Su vocación lo ha llevado a trabajar los últimos 10 años como fotógrafo (http://www.estebanchinchilla.com), con experiencia como fotógrafo oficial de escuelas de danza de varias universidades. Es músico, escritor de poesía y cuentos, publicado por la cooperación española para la cultura, con su primer libro de poesía Carpintería. También publicado por el departamento de Español de la Universidad de Princeton, Estados Unidos (revista Letra en Ruta). Trabajó como pianista de profesión. Ha sido co-director de fotografía, entre otros proyectos, de la película Viaje de la directora Paz Fábrega (seleccionada en el Festival de Tribeca, NY Estados Unidos 2015) y director de fotografía para proyectos con la World Animal Protection. Fue seleccionado por John Stanmeyer -ganador del WolrdPress Photo 2013- para participar en el taller de Storytelling en Tbilisi, Georgia 2016.

Conversation with my self.

La cosa va así:
no sé cómo nombrar este libro,
como si nombrar esto fuera la hipérbole de la hermandad,
no temerle a lo cierto,
pasar del alimento cotidiano al polvo de un paisaje,
saltar por lo sencillo de la imagen de un pájaro blanco
que irrumpe sin respeto,
a lo que nunca supe;
escribir es escribir lo que no se sabe, por lo demás,
un impulso que tienta definir la sonrisa de alguien
con la estampa accesible de un nombre propio.
Pero la cosa va así amor: no sé cómo nombrar este libro.
Susceptible todo desde lo nada,
por eso el tema del clima, árboles totales,
victorias contundentes de insectos,
lo que contiene decir un niño ambiguo,
para alguien la carcajada, para otro el asco,
para alguien más horas claras,
semanas marcadas para siempre nunca.
Al escribir tenemos reservas,
al ver de frente tenemos reservas,
al poner el pie derecho pensando en las serpientes tenemos reservas,
al dormir al lado de un desconocido tenemos reservas.
Al menos hoy al no saber cómo darle nombre a esto que ha ocurrido,
mientras los truenos marcan distancia y certidumbre.

Laura Fuentes Belgrave (1978)

Es Doctora en Sociología por l’École des Hautes Études en Sciences Sociales. Trabaja como investigadora y docente en la Universidad de Costa Rica y en la Universidad Nacional, donde dirige la Revista Ístmica. Ha publicado un poemario, Penumbra de la paloma (Ministerio de Cultura, 1999) y dos libros de cuentos, Cementerio de Cucarachas (EUCR, 2006) y Antierótica Feroz (Clubdelibros, 2013). 

El último iluminado

Cuando los andamios de mi cuerpo
ya no resistan el peso de las hojas,
mis labios anhelarán el huerto,
dulce argamasa de tus manos.
Seré un diminuto caracol muerto
que interrumpirá con su savia
la furiosa lucidez del tiempo.
Fragantes luciérnagas milenarias
cubrirán de magnolias mis huesos.
Se elevará mi eco entre trigales
cual potente graznido de cuervo.
Una espiga amarilla se doblará
al más leve susurro del viento,
mi voz será un trino perdido
jugando en un paisaje desierto.
Ya no podré mirar a través de mí
sino en lontananza hacia tu puerto.
Entonces escucharé a Puccini
sembrar belleza en lo incierto.
Las estaciones se alejarán
meciéndose en abrazo violento,
(nebulosa telaraña de recuerdos).
Enjambre de nubes es lo que siento,
cuando canto eterna y sin nombre
el gozo secreto que experimento,
alondra de fuego, cañaveral,
cuando en la alborada el silencio,
rayo entrometido, me invita a viajar.
A un castigo sin hiel me sentencio,
desnuda tempestad, amado rostro
que como ligera flecha al firmamento,
enrumba al último iluminado
a recoger los vestigios de mi aliento.


Defender la palabra: 22 poetas de Costa Rica | Parte #1 | Selección y prólogo de Carolina Quintero Valverde para Buenos Aires Poetry, 2019.