Made in Italy | Simmone Cattaneo

Nacido en Saronno, Italia, en 1974, Simmone Cattaneo fue una de las grandes voces de finales siglo XX y principios del XXI italianos. Sus poemas denunciaron no sólo la desidia nacional –fundida en un complejo escenario de hiperconsumo, ignorancia y racismo–, sino que dejaron ver el lúcido testimonio de un hombre sensible, librado a su atormentada fuerza vital.
Como puede leerse en distintos estudios críticos (llevados adelante por contemporáneos como Andrea Temporelli, Roberto Cafiri, Davide Brullo y Giorgio Anelli*), el rol social y romántico del poeta no era lo que fagocitaba su vida, sino que trabajaría a la inversa: escribir disciplinadamente, sin jactancias, alejado de cualquier expresión naif, abstracta o clientelista. Ese humor negro y personal, mezclado con un sentido rimbaldiano de la justicia, funcionan como parachoques de una obra poética que no deja lugar a la abstracción y propone un trémulo viaje por escenarios ocultos no sólo de la sociedad italiana, sino de lo que denominamos, desde nuestras costas, como “primer mundo”.
¿Cuál es la diferencia entre la inútil búsqueda de originalidad y la autenticidad? Se podría responder que la sinceridad –único formol de cualquier literatura– es el motor de esta diferencia. Porque animarse, como decía Alejandra Pizarnik, “a ir hasta el fondo”, a escribir con incorreción política y salvaje nunca fue ni será gratuito: cuando la cruda realidad es leída por quienes no quieren ser leídos en ella no se puede esperar otra cosa que cierta indiferencia, dejando el camino libre hacia un redescubrimiento a posteriori, doblemente valioso. Este fue el caso de Simmone Cattaneo.
Para ciertas personas, nuestro poeta saronés fue considerado “el último maldito”, dejando tan sólo una plaquette, La pioggia regge la danza (Atelier, 1999) y dos libros publicados en vida, Nome e sorpannome (Atelier, 2011) y Made in Italy (Atelier, 2008).
Cattaneo falleció en la misma ciudad que lo vió nacer, treinta y cinco años después de su nacimiento.

* Giorgio Anelli “Simone Cattaneo. Di culto et orfico” Giuliano Ladolfi Editore, 2019

*

La primera palabra del latín que aprendí fue “silentium”.
Estaba escrita en un pedazo de papel amarillo, pegado a la pared del bar en el que
servían bebidas en verano. “Silentium” o sea “silencio” es un lugar donde
gritos, ruidos, apuestas y entretenimientos eran como luces al alba,
sonaba un poco extraño para un niño con los pies en la espalda como yo.
Cuando el bar cerró decidí llevarme a casa ese cartel pero
no quería robármelo, el propietario era un amigo que estaba parado
por la gracia recibida así que le hice mi oferta, una oferta más que
generosa por un pedazo de cartón sucio y gastado.
Por lo menos una veintena de personas antes que yo habían hecho lo mismo y
con cifras mucho más consistentes. Vagos, borrachos, gitanos y ladrones
en una subasta abusiva por un poco de latín. Al final se lo adjudicó
un gitano friuliano* a cambio de medio millón de liras, en efectivo.
En Nochebuena conozco a este chico en el bar de la puerta de casa en donde
celebro siempre las fiestas organizadas que me sacan afuera aquél cartón sucio,
envuelto en una bolsa de supermercado. Es para vos me dice, te importaba tanto.
No entendía si se burlaba de mí o si quería vaya uno a saber qué cosa.
Pegué media vuelta y volví a brindar con los amigos.
La cosa había terminado para mí. “Silentum”.

* Oriundo de la región del friuli, al noroeste de Italia.

*

La prima parola di latino che ho imparato è “silentium”.
Stava scritta su un pezzo di cartone giallo attaccato al muro del bar in cui
servivo da bere in estate. “Silentium” ossia “silenzio” in un luogo dove
grida, schiamazzi, scommesse e intrallazzi erano come luce all’alba,
suonava un po’ strano per un bimbo con i piedi sulle spalle come me.
Quando il bar chiuse decisi di portarmi a casa quel cartello ma
non lo volevo rubare, il proprietario era un amico che stava in piedi
per grazia ricevuta così gli feci la mia offerta, un’offerta più che
generosa per un pezzo di cartone logoro e sporco.
Almeno una ventina di persone prima di me avevano fatto lo stesso e
con cifre ben più consistenti. Perdigiorno, ubriachi, zingari e ladri
ad un’asta abusiva per un po’ di latino. Alla fine se lo aggiudicò
uno zingaro friulano in cambio di mezzo milione di lire in contanti.
La vigilia di natale incontro questo ragazzo nel bar sottocasa dove
festeggio sempre le feste comandate che mi tira fuori quel logoro cartello
avvolto in una busta da supermercato. È per te mi dice, ci tenevi tanto.
Non capivo se mi pigliasse in giro o volesse chissà cosa.
Mi sono girato e sono tornato a brindare con gli amici.
La cosa per me era finita lì. “Silentium”.

*

No me importan los niños de Burkina Faso que se mueren de hambre,
no quiero saber nada de minas antipersonales*,
si se matan los unos a los otros me pondría contento.
Solamente quiero salud, dinero y pendejas hermosas. Pendejas jóvenes hermosas,
……………………………………………………………………………………….[está claro.
Que los apestados se queden apestados, los enfermos estén enfermos y
los infelices que viven en un pulmón de acero
se fundan como queso en un microondas. Quiero buena ropa,
una casa hermosa y mucha vagina linda. Tiramos a los espásticos por los acantilados,
les arrancamos hígados y riñones a los hijos de la calle
pero dame un Mercedes negro con los vidrios polarizados.
Ningún plan para la conservación de los recursos energéticos planetarios
sólo quiero cojerme colegialas hermosas que desfilan todos los sábados a la tarde
con la bandera de la paz. No tengo dinero y el golpe se acabó.
Pero soy un hombre rapaz, para Semana Santa
quince millones de italianos se irán de vacaciones dejando
sus cómodas casas vacías.
Al fin y al cabo no soy racista. Blancos, negros, amarillos y rojos
no me interesan demasiado.

* Explosivos terrestres, principalmente utilizados por los ejércitos norteamericanos, israelíes y rusos. El objetivo de este tipo de minas no es asesinar a sus víctimas, sino herirlas de gravedad.

*

Non mi importa niente dei bambini del Burchina Faso che muoiono di fame,
non ne voglio sapere delle mine antiuomo,
se si scannassero tutti a vicenda sarei contento.
Voglio solo salute, soldi e belle fighe. Giovani belle fighe, è chiaro.
Che gli appestati restino appestati, i malati siano malati e
i bastardi che vivono in un polmone d’ acciaio
fondano come formaggio in un forno a microonde. Voglio bei vestiti,
una bella casa e tanta bella figa. Buttiamo gli spastici giù dalle rupi,
strappiamo fegato e reni ai figli della strada
ma datemi una Mercedes nera con i vetri affumicati.
Niente piani per la salvaguardia delle risorse energetiche planetarie
vorrei solo scopare quelle belle liceali che sfilano tutti i sabato pomeriggio
con la bandiera della pace. Non ho soldi e la botta è finita.
Ma sono un uomo rapace, per le vacanze pasquali
quindici milioni di italiani andranno in ferie lasciando
le loro comode case vuote.
Alla fine non sono razzista. Bianchi, neri, gialli e rossi
non mi interessano un granché.

*

La madre de un compañero mío de la secundaria
me agarró en una calle del barrio viejo
para decirme que su hijo estaba muerto.
No se desequilibró demasiado, y me invitó al funeral.
Me pareció de buena educación aceptar.
Una semana después me paró cerca de casa y con aire decidido
me confesó que calzo el mismo número que su pobre hijo,
así que me regaló dos pares de zapatos y una campera amarilla.
Hace algunas noches terminé en un bar de Milán y
conocí a una chica sudamericana muy sensible
a mi nueva campera canaria. Entrecerré los ojos
y le susurré que por los detalles nunca me preocupo.

*

La madre di un mio compagno delle scuole medie
mi ha bloccato in una strada del vecchio quartiere
dicendomi che suo figlio era morto.
Non si è sbilanciata più di tanto e mi ha invitato al funerale.
Mi è parso buona educazione accettare.
Una settimana dopo mi ha fermato sotto casa e con aria decisa
mi ha confidato che calzo lo stesso numero di piede del suo povero figlio,
così mi ha regalato due paia di scarpe e un giubbotto giallo.
Qualche sera fa sono finito in un bar di Milano e
ho abbordato una ragazza sudamericana molto sensibile
al mio nuovo giubbotto canario. Ho stretto gli occhi
e le ho sussurrato che per i particolari non bado mai a spese.

*

Demasiado lindo para ser un boxeador,
demasiado feo para jugarla de proxeneta
caminaba por el centro de Buccinasco*
sin trabajo y empapado de trigo
esperando la hora del aperitivo
cuando me dan ganas de hacerme tirar las cartas por la vieja
bruja del barrio.
En realidad sus cartas de tarot no son más que
pedazos de bebidas arrancadas de los dientes pero al final te las arreglás con lo que podés.
Recortada una carga de veinte a la vieja le pido brutal
cuando moriré, ella me sonríe y responde pronto, a los veintisiete consumados.
La informo de mis veintinueve y mi bruja anciana de Buccinasco me
reconforta diciéndome, ves entonces sos un hombre afortunado.
El dinero mejor gastado en los últimos diez años.

* Localidad italiana de la provincia de Milán.

*

Troppo bello per essere un pugile,
troppo brutto per fare il magnaccia
camminavo nel centro di Buccinasco
senza lavoro e inzuppato di grano
aspettando l’ora dell’aperitivo
quando mi sale la voglia di farmi fare le carte dalla vecchia
strega del quartiere.
In realtà i suoi tarocchi non sono altro che
pezzi di bibite strappati a dentate ma alla fine ci si arrangia con quel che si può.
Rifilato un carico da venti alla vecchia le chiedo brutale
quando morirò, lei mi sorride e risponde presto a ventisette compiuti.
La informo dei miei ventinove e la mia anziana strega di Buccinasco mi
conforta dicendomi, vedi allora sei un uomo fortunato.
I soldi migliori spesi negli ultimi dieci anni.

*

Se tiró a las vías del subte de Milán
línea roja, estación Cairoli. Gritó que el cielo
necesitaba una inyección de rosa, él un trabajo y
que la Virgen se había olvidado de ayudarlo.
Cuando era chiquito le rezaba a la Virgen para que se ocupase
de los cerdos aquellos que me pinchaban las ruedas de la bicicleta
pero como no paraban elegí confiar
en los punteros de la ´Ndrangheta*. También ellos en el fondo
le rezan a la Virgen.

* Junto con la Camorra y la Cosa Nostra, una de las principales organizaciones criminales de Italia.

*

Si è buttato sotto la metropolitana di Milano
linea rossa, fermata Cairoli. Ha urlato che il cielo
aveva bisogno di un’iniezione di rosa, lui di un lavoro e
che la Madonna si era scordata di aiutarlo.
Quand’ero ragazzino pregavo la Madonna che si occupasse
di quei porci che mi bucavano le gomme della bicicletta
ma visto che non smettevano ho preferito affidarmi
ai puntati della ‘ndrangheta. Anche loro in fondo
pregano la Madonna.

Presentación y traducción de Fermín Vilela | Buenos Aires Poetry, 2020.