Eco tardío | John Ashbery

Extraído de John Ashbery, “Late Echo” from As We Know, 1979 | Traducción de Rodrigo Arriagada Zubieta | Buenos Aires Poetry, 2020. 

Eco tardío

A solas con nuestra flor favorita y nuestra locura
vemos que realmente no queda nada sobre qué escribir.
O más bien, es necesario escribir sobre las cosas de siempre,
del mismo modo, repetirlas una y otra vez
para que el amor persista y sea gradualmente diferente.

Hormigas y colmenas deben ser eternamente reexaminadas
y el variable color del día registrado
cientos de veces de verano a invierno
para que se ralentice el ritmo hasta alcanzar
el de una auténtica zarabanda y se entrevere ahí, vivo y reposado.

Sólo entonces la endémica falta de atención
sobre nuestras vidas nos envolverá, conciliadora
y con un ojo en esas largas sombras marrones y afelpadas
que hablan tan profundamente a nuestro improvisado conocimiento
de nosotros mismos, los motores parlantes de nuestro día.

Late Echo

Alone with our madness and favorite flower
We see that there really is nothing left to write about.
Or rather, it is necessary to write about the same old things
In the same way, repeating the same things over and over
For love to continue and be gradually different.

Beehives and ants have to be re-examined eternally
And the color of the day put in
Hundreds of times and varied from summer to winter
For it to get slowed down to the pace of an authentic
Saraband and huddle there, alive and resting.

Only then can the chronic inattention
Of our lives drape itself around us, conciliatory
And with one eye on those long tan plush shadows
That speak so deeply into our unprepared knowledge
Of ourselves, the talking engines of our day.

Extraído de John Ashbery, “Late Echo” from As We Know, 1979 | Traducción de Rodrigo Arriagada Zubieta | Buenos Aires Poetry, 2020.