Robin Hood: Jacques Le Goff

Robin Hood es uno de esos personajes que flotan entre la realidad histórica y la ficción. Si realmente existió, es posible que haya tenido la función que le ha sido atribuida por la literatura, la de vagabundo popular en el bosque de Sherwood en Nottinghamshire, y habría vivido en el siglo XII, pues un episodio célebre de su leyenda lo muestra frente a Ricardo Corazón de León. Sin embargo, apareció por primera vez en el célebre poema Piers Plowman (Pedro el labrador) de William Langland, entre 1360 y 1390, como un héroe popular.

Piers Plowman (Pedro el labrador) de William Langland

Se convirtió en un héroe de moda en las baladas populares de los siglos XV y XVI y también se difundió en la iconografía de la época. Robin Hood presenta muchos puntos de interés. Por un lado, es el reflejo de las revueltas populares y de los conflictos religiosos de finales del siglo XIV y, por otro, representa una figura social positiva aunque opuesta a la del caballero: es el defensor de los humildes y de los pobres. Finalmente, introdujo en el imaginario medieval un ámbito natural: el bosque, que desempeñó un papel esencial en lo económico y lo social. Justiciero, hombre de pueblo y vagabundo de los bosques, usó el arma considerada el opuesto social y simbólico de la espada caballeresca: el arco. También era jefe de una banda y del pequeño grupo activo que lo rodeaba; como tan no existen otros ejemplos en la Edad Media. Siempre al lado de un fiel compañero, el Pequeño Juan, y del truculento fraile Tuck.

Esta obra muestra que todos los héroes de aquel tiempo en ocasiones han vuelto a gozar de fama en los siglos XIX y XX, y hasta nuestros días. Sin embargo, el caso de Robin Hood es excepcional. Fue primero el romanticismo el que lo relanzó a la vitrina de una Edad Media situada entre la realidad histórica y la ficción: la célebre novela de Walter Scott, Ivanhoe (1819), le dio una dimensión política impresionante en un entorno encantador. Más adelante, un estadounidense hizo de él un héroe de una obra ilustrada para niños, Las alegres aventuras de Robin Hood (1883), que en 1890 inspiró la exitosa ópera de Reginald de Koven y le dio a Robin Hood una inmensa popularidad en los Estados Unidos.

Extraído de Jacques Le Goff (Coordinador), Hombres y mujeres de la Edad Media. Traducción de Isabel Almada y Odel Guilpain, FCE, 2018 | Buenos Aires Poetry, 2021.