Thirties Poets: Cecil Day-Lewis

Se llamó Thirties (también War Generation) a un conjunto de poetas ingleses de la década del 30 (W. H. Auden, Louis MacNeice, Cecil Day-Lewis, Stephen Spender, entre otros), que asumió un rol activo frente a la contingencia de una sociedad en crisis, con variables colectivas dramáticas y urgentes. Este grupo era, por un lado, epígono de la Primera Guerra Mundial, con su rémora de cerca de diez millones de muertos; por el otro, antesala de la Segunda, con sus siguientes millones de vidas por cobrar.
“Los Thirties”: autores que hicieron propaganda de una poesía al servicio del socialismo [¡La burguesía tiene que esperar un poco de dolor, una penitencia!].
A. T. Tolley, en THE POETRY OF THE THIRTIES, sencillamente decía hacia 1975: “Un cambio que está asociado en los nuevos poetas de los años treinta: la aparición de una preocupación por temas políticos”.

Cecil Day-Lewis, (nacido el 27 de abril de 1904, Ballintubbert, County Leix, Irlanda, fallecido el 22 de mayo de 1972, Hadley Wood, Hertfordshire, Eng.)

A principios de la década de 1930, Auden y Day Lewis, junto con Stephen Spender, Louis Macneice y otros, se hicieron conocidos como un grupo distinto, expresando su malestar por las crisis políticas y sociales de la década y el surgimiento del fascismo. Day Lewis fue el más activo políticamente del grupo, habló en reuniones y finalmente se unió al partido comunista.

La Montaña Magnética

Parte Tres

Never yield before the barren.
D. H. Lawrence

16

¡Mira hacia el oeste, Wystan, volador solitario, hombre pájaro, mi pequeño matón!
Plaga de langostas, aluvión arrastrándose, ha dejado la tierra desnuda:
Lactantes y centenarios están en el aire,
Wystan no tiene espacio para las alas, no es broma para la alegría del halcón.

Los rascacielos hacen grandes preguntas que apagan el aliento del viento,
cuya sombra aún se queda corta de verdad, pero mata la hierba:
Las chimeneas de las centrales eléctricas ahogan el sol, los pilones ascéticos pasan
Trayendo luz a los cariñosos hígados, encargados de causar la muerte.

Fiestas de fuegos artificiales, demostraciones de amor, levitación de muertos,
La salvación escrita en humo tranquilizará a la ciudad,
Cómoda en globos aerostáticos fácilmente derribables,
Siéntense, frágiles filósofos, la gravedad se les subió a la cabeza.

¡Gana altitud, Auden, dejemos que la base quede segura!
¡Migra casto, halcón mío, necesitas un cambio de aire!

The Magnetic Mountain

Part Three

Never yield before the barren.
D. H. Lawrence

16

Look west, Wystan, lone flyer, birdman, my bully boy!
Plague of locusts, creeping barrage, has left earth bare:
Suckling and centenarian are up in air,
No wing-room for Wystan, no joke for kestrel joy.

Sky-scrapers put hig questions that quench the wind´s breath,
Whose shadow still comes short of truth, but kills the grass:
Power-house chimmeys choke sun, ascetic pylons pass
Bringing ligh to the darl-livers, charged to deal death.

Firework fêtes, love displays, levitation of dead,
Salvation writ in smoke will reassure the town,
While comfy in captive balloons easily brought down
Sit frail philosophers, gravity gone to the head.

Gain altitude, Auden, the let the base beware!
Migrate, chaste my krestel, you need a change of air!

Extraído de Collected poems, by Day Lewis, C. (Cecil), 1904-1972 | Publication date 1961 | Publisher [London] : J. Cape, pp. 223-224 | Traducción de Juan ArabiaBuenos Aires Poetry, 2021.

“Never yield before the barren”. D. H. Lawrence

 Thirties Poets: W. H. Auden | Louis MacNeice | Cecil Day-Lewis | Stephen Spender | Selección y Traducción de Juan Arabia & Rodrigo Arriagada Zubieta | Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, Mayo, 2021 | 316 p. | Diseño de Portada: Camila Evia