Cántico del hermano Sol (o de las criaturas) | San Francisco de Asís

Francésco d’Assisi, fue el Fundador de los Frailes Menores (Asís, 1182-1226). Es uno de los santos más venerados del cristianismo. De familia pudiente y comerciante, se entregó por completo a las enseñanzas de Jesús, de quien imita hasta el extremo la humildad, renunciando a todas sus vestiduras, riquezas y posesiones, decide vivir en plena pobreza, ejerciéndola como una virtud espiritual para su tiempo. Ejemplo de imitación incluso para nuestra época posmoderna. Junto a Santa Caterina da Siena, son los patrones principales de Italia y actualmente también de Ciudad Abierta en Viña del Mar. Francésco se popularizó en el mundo por hablar con los animales, a quienes predicaba su mensaje religioso para que el Verbo se extienda por toda la Naturaleza que sustenta a los hombres. De allí surgieron múltiples leyendas. Sus escritos reconocidos como auténticos incluyen las dos Reglas, una carta fechada en 1223 destinada a un ministro de orden, una breve promesa de asistencia y la voluntad a las Clarisas, De reverentia corporis Domini et de munditia altaris, Laudes de virtutibus, Laudes Dei, un reglamento a los hermanos, la epístola y la bendición al hermano León, una oración a la Virgen, traducciones personales de los salmos y, el más famoso, el Cantico di frate Sole (o delle creature). Este poema, escrito ya en lengua moderna, sostiene la idea de los elementos naturales como «creaturas», reconociendo a Dios como el primer y verdadero Poeta del mundo, de quien hereda su poiesis, y a la Muerte como alguien ineludible y a quien hay que amar como a una hermana que está siempre acompañándonos.

Mario Chávez Carmona

Cántico del hermano Sol (o de las criaturas)

Altísimo, omnipotente, Buen Señor, tuyas son las alabanzas, la gloria, la honra y toda bendición.
Solo a ti, Altísimo, atienden y ningún hombre es digno de mencionarlo.
Alabado sea, mi Señor, junto con todas sus criaturas, especialmente por el hermano Sol, que es la luz del día y por él nos alumbras. Y él es hermoso y radiante con gran esplendor, de ti, oh Altísimo, posee significación.
Alabado sea mi Señor, por la hermana Luna y las estrellas: en el cielo las creaste, claras, preciosas y bellas.
Alabado sea, mi Señor, por el hermano Viento y por el aire; por el nublado y el sereno, y por cada tiempo, por el cual a tus creaturas das sustento.
Alabado sea mi Señor, por la hermana Agua, que es muy útil y humilde, preciosa y casta.
Alabado sea mi Señor, por el hermano Fuego, por quien alumbras la noche. Es bello, jocundo, hercúleo y fuerte.
Alabado sea mi Señor, por nuestra hermana la Madre Tierra, que nos nutre y gobierna: produce diversos frutos, con coloridas flores y hierbas.
Alabado sea mi Señor, por aquellos que perdonan en el nombre de tu amor y soportan enfermedades y suplicios.
Bienaventurados los que soportan en paz, porque por ti, Altísimo, serán coronados.
Alabado sea mi Señor por nuestra hermana la Muerte corporal, de la cual ningún ser humano puede escapar: será lamentable para aquellos que morirán en pecado mortal.
Bienaventurados los que la encontrarán en tus santísimas voluntades. En este caso, la Muerte segunda no les hará ningún mal.
Alaben y bendigan a mi Señor, agradezcan y sírvanle con gran humildad.

Cantico di frate Sole (o delle creature)

Altissimu, onnipotente, bon Signore, tue so’ le laude, la gloria e l’honore et onne benedictione.
Ad te solo, Altissimu, se konfàno et nullu homo ène dignu te mentovare.
Laudato sie, mi’ Signore, cum tucte le tue creature, spetialmente messor lo frate sole, lo qual è iorno, et allumini noi per lui. Et ellu è bellu e radiante cum grande splendore, de te, Altissimo, porta significatione.
Laudato si’, mi’ Signore, per sora luna e le stelle, in celu l’ài formate clarite et pretiose et belle.
Laudato si’, mi’ Signore, per frate vento et per aere et nubilo et sereno et onne tempo, per lo quale a le tue creature dài sustentamento.
Laudato si’, mi’ Signore, per sor’aqua, la quale è multo utile et humile et pretiosa et casta.
Laudato si’, mi’ Signore, per frate focu, per lo quale ennallumini la nocte, et ello è bello et iocundo et robustoso et forte.
Laudato si’, mi’ Signore, per sora nostra matre terra, la quale ne sustenta et governa, et produce diversi fructi con coloriti flori et herba.
Laudato si’, mi’ Signore, per quelli ke perdonano per lo tuo amore, et sostengo infirmitate et tribulatione.
Beati quelli che ‘l sosterrano in pace, ca da te, Altissimo, sirano incoronati.
Laudato si’ mi’ Signore per sora nostra morte corporale, da la quale nullu homo vivente pò scappare: guai a quelli che morrano ne le peccata mortali;
beati quelli che trovarà ne le tue santissime voluntati, ka la morte secunda no ‘l farrà male.
Laudate et benedicete mi’ Signore’ et ringratiate et serviateli cum grande humilitate.


Extraído de  Bigaroni M., Compilatio Assisiensis dagli scritti di fr. Leone e Campagni su S. Francesco d’Assisi. Edizione integrale dal Ms. 1046 di Perugia | Traducción de Mario Chávez Carmona| Buenos Aires Poetry, 2021.