Giorgio Anelli (Busto Arsizio, 1974) se inició en la literatura en 2013. Bajo el sello Ladolfi Editore ha publicado las obras Parole che si infiammanotra le inquietudini della vita; la colección de relatos Il cedro del Libano (2015); la novela Lettera da Noversch (2018) y los ensayos Simone Cattaneo. Di culto et orfico (2019) y Cristina Campo. Catabasi nel destino (2021). Asimismo, la revista Pangea.news difundió por entregas su novela Mirabilia Dei (2019). En su faceta como poeta, es autor de L’umana ferocia o Poesie dall’inferno (Kolibris Edizioni, 2017), 8 Bohemian poems (2017), el poemario Una stagione in paradiso (2018) y Lampi dall’esilio (2020), estos últimos también editados por Ladolfi. En 2020, el sello Buenos Aires Poetry tradujo y distribuyó en España, Londres y toda Sudamérica su obra La ferocidad humana o Poemas del infierno. Colaborador habitual de Pangea.news (revista “aventurera” de cultura e ideas), parte de sus artículos y traducciones de poesía aparecidos en dicho medio fueron compilados en el volumen Frammenti, folgori e visioni(Ladolfi Editore, 2021). En 2022, la editorial Ensemble publicó sus Poesie dall’inferno.
Entre sus labores de edición y traducción, destaca la curaduría —junto a Davide Brullo— de Ottanta poetesse per Cristina Campo (Magog, 2023), obra traducida y publicada en Francia por N&R Editore en noviembre de 2024. Fue el responsable de la primera edición italiana de la correspondencia Rilke-Pozzi, Non dimenticherò che mi avete teso la mano (Ladolfi Editore, 2023; reeditado por Transeuropa), y de la antología poética Disadatti all’esilio (Ladolfi, 2023), en colaboración con Abigail. Sus publicaciones más recientes incluyen la novela Maledetti i poeti (Ensemble, 2024) y el poemario Rosa alchemica, alchemica rosa (Ensemble, 2025). Es fundador y director de La Nicchia, revista de corte poético-literario.
De vuestro exilio al mío
Oh, inmortales
poetas de doquier:
poetas de allende el océano
y de la madre Rusia.
Poetas despavoridos
y poetas escarnecidos
ocultos y a salvo en cada rincón del mundo;
poetas suicidados y poetas martirizados en la Historia,
yo os digo:
no solo en el libro de David reside mi exilio,
¡sino en vuestros libros!
En todos vuestros libros que rebosan versos intocables,
recobro vida y aliento
y aunque solo — ¡aun estando solo! —
atravieso las palabras de todos los tiempos: libre.
Porque la época es ahora
en la lectura de un verso sagrado;
aquí y ahora,
en la literatura que otorga sentido
al más profundo aislamiento.
Dal vostro al mio esilio
Oh, voi immortali
Poeti d’ogni dove:
Poeti d’oltre oceano
E della madre Russia.
Poeti impanicati
E poeti sbeffeggiati
Nascosti e salvati in ogni angolo del mondo;
poeti suicidati e poeti martoriati nella Storia,
Io vi dico:
Non solo nel libro di Davide è il mio esilio,
Ma nei vostri libri!
In tutti i vostri libri che traboccano versi intoccabili,
Io ritrovo vita e respiro
E seppur solo — seppur solo! —
Attraverso le parole d’ogni tempo: libero.
Perché l’epoca è adesso
Nella lettura d’un sacro verso;
Qui e ora,
Nella letteratura che dà senso
Al più profondo isolamento.
•
Si me hubiesen dado una rosa,
habría encajado el agravio,
la ilusión traicionada.
Mas recibí fría indiferencia,
el habitual silencio contable.
Nada me importa la virilidad.
Me importa, en cambio, esa flor,
esa flor que todos temen y ansían;
porque simboliza el amor,
la esperanza ultrajada,
la alegría traicionada.
•
Se mi aveste dato una rosa,
Avrei incassato l’offesa,
L’illusione tradita.
Ma ho ricevuto fredda indifferenza,
Il solito contabile silenzio.
Della virilità non mi importa nulla.
Mi importa invece di quel fiore,
Di quel fiore che tutti temono e bramano;
Perché simboleggia l’amore,
La speranza offesa,
La gioia tradita.
•
A Gian Ruggero Manzoni
Aquel hombre desconocido mató hombres,
estuvo en los servicios secretos,
conoció a Pier Vittorio Tondelli.
Aquel hombre un día me observó,
se acercó, y con un acto de humildad y respeto
me estrechó la mano.
Aquel hombre se llama Gian Ruggero Manzoni
y cree en dios.
Qué piensa de Amelia Rosselli y de Borges no lo sé,
pero los conoció.
Y aquella noche, al despedirnos, me dijo:
«Es como si nos conociéramos desde siempre».
•
a Gian Ruggero Manzoni
Quell’uomo sconosciuto ha ucciso uomini,
È stato nei servizi segreti,
Ha conosciuto Pier Vittorio Tondelli.
Quell’uomo un giorno mi ha osservato
Si è avvicinato, e con un atto di umiltà e rispetto
Mi ha stretto la mano.
Quell’uomo si chiama Gian Ruggero Manzoni
e crede in dio.
Cosa pensa di Amelia Rosselli e di Borges non lo so,
Ma li ha conosciuti.
E quella notte, quando ci siamo salutati, mi ha detto:
è come se ci conoscessimo da sempre.
•
Jode a tu prójimo como a ti mismo.
Danos hoy nuestra guerra cotidiana.
Derriba el muro,
combate a mammón,
hermano necio.
Ahora saben que sabes,
y que late fuerte ese corazón obsceno.
Golpea el pecho, pecador,
late tu corazón beduino,
que se ahoga en el mar.
Muere, niño inocente,
que conciencia aún no tienes
del mundo infame.
20 maggio 2025
•
Fotti il prossimo tuo come te stesso.
Dacci oggi la nostra guerra quotidiana.
Abbatti il muro,
Combatti mammona,
Fratello scemo.
Ora sanno che sai,
E che batte forte quel cuore osceno.
Batti il petto peccatore,
Batte il tuo beduino cuore,
Che affoga in mare.
Muori, innocente bambino,
Che coscienza ancora tu non hai
Del mondo infame.
20 maggio 2025
Rosa alchemica, alchemica rosa / Rosa alquímica, alquímica rosa
Traducción por Daniel Filoni
Buenos Aires Poetry, 2026
100 p.; 15.24 x 22.86 cm
ISBN 9786316688446
Poesía Italiana

