Tres poemas de LUSTRA, de Ezra Pound

 

El Resto

¡Oh, unos pocos desamparados en mi patria,
Oh, restos esclavizados!

Artistas destrozados por estar en contra,
Descarriados, perdidos en las aldeas,
Juzgados, difamados,

Amantes de la belleza,
Frustrados con los sistemas,
Impotentes contra el control;

Ustedes que no se dejan llevar
Por la persistencia del éxito.
Ustedes que sólo pueden hablar,
Y no se pueden fortalecer en la reiteración;

Ustedes, de sensibilidad más fina,
Destrozados en contra del falso conocimiento,
Ustedes, que sólo pueden conocer de primera mano,
Odiados, encerrados, juzgados:

Escuchen;
Yo resistí la tormenta,
Yo derroté mi exilio.

 

Canción de los grados (Cantos Graduales )

Aléjenme con colores chinos,
porque creo que el cristal es malo.

II

El viento se mueve por encima del trigo
con un estruendo de plata,
una guerra aguda de metal.

Yo conocí el disco de oro.
Lo vi fundirse por encima de mí.
Yo conocí el lugar de piedra-brillante,
la sala de los colores claros.

III

¡Oh cristal sutilmente malvado, confusión de colores!
Oh luz amarrada y torcida, alma del cautivo,
¿Por qué estoy prevenido? ¿Por qué estoy siendo enviado desde lejos?
¿Por qué tu brillo está lleno de curiosa desconfianza?
¡Oh cristal astuto y sutil, polvo de oro!
¡Oh filamentos color ámbar, de dos caras iridiscentes!

DUM CAPITOLIUM SCANDET

Cuántos vendrán detrás de mí
cantando tan bien como yo canto, ninguno mejor;
diciendo la verdad desde su corazón
como yo les enseñé a decirla;
fruto de mi semilla,
¡oh, mis hijos innombrables!
Entonces sabrán que los amé de antemano…
Oradores claros, libres, desnudos bajo el sol.

 

∇ Ezra POUND, Lustra (1917). Traducción de Juan Arabia, ©2015/16. Diseño de Portada: Camila Evia (ä).