Ezio FALCOMER: entre la locura y la perfección de la palabra, por Antonio Nazzaro

Ezio FALCOMER: entre la locura y la perfección de la palabra

Escribir entorno a la poesía de Ezio Falcomer es difícil para mí ya que Ezio es un amigo antes que todo, no un amigo cualquiera: sino uno de los que son parte de una pequeña lista de amigos de mi tierra y ciudad que cada emigrante tiene guardada en su cartera en caso de que se caiga el mundo y haya que regresar.
En la época del liceo vivimos juntos la influencia de las teorías y análisis de Umberto Eco y nuestra profesora de letras y latín era como su versión femenina, autora de un libro que cambió la enseñanza de la literatura. Ezio se movía ágil en ese mundo de palabras nuevas y para la época empezaba a subir al escenario mientras yo jugaba a la revolución, al fútbol y miraba a las chicas. Cruzamos juntos esos tres años – extraños para todos – que se viven entre los 15 y los 18. Luego él se esfumó y yo también. Hasta reencontrarnos casi 30 años después en FB y retomar nuestra amistad desde el punto en que la dejamos. Así de simple. Cuando empecé a leer los poemas de Ezio fue como ver regresar un mundo que de cualquier forma había dejado de frecuentar hacía tiempo.
La poesía de Ezio es la palabra, hablo de la “construcción poética”, la palabra que en si es metáfora, juego de significado y significantes llevado a veces casi al extremo y palabra que al mismo tiempo esconde una sonrisa irónica y un uso lúdico del “hacer poesía”. La palabra desnuda y al mismo tiempo casi barroca en sus vestidos que la rodean. El valor de la palabra y su conocimiento son los cimientos de la poesía. Pero en la poesía italiana, la de Ezio, es una forma de poesía que da continuación a las formas poéticas de autores como Fortini* y Giudici** y al mismo tiempo marcada por la influencia de la neo-vanguardia del Grupo 63*.
Como decía nos reencontramos después de 30 años con nuestras batallas y nuestros fracasos ya estructurados: es decir la vida. Ezio padece de bipolaridad una enfermedad que no se puede dejar en un cuarto para curarse y que se vuelve parte diaria de su vida y “no vida”. Leyendo sus poemas la enfermedad marca su presencia en la intensidad emotiva y a veces delirante del texto. Se puede ver cómo en un estudio que advertía el crecer de la intensidad del amarillo en las pinturas de Van Gogh, el aumento de la enfermedad que lo afligía. Con Ezio pasa lo mismo sus poemas: llegan a veces a tener una intensidad explosiva, como el brillar del sol de la palabra vivida y encarnizada.

* Franco Fortini (1917 1994) poeta y ensayista italiano
** Giovanni Giudici (1924-2011) poeta, ensayista, traductor y periodista italiano
***El grupo del 63 es un movimiento literario en Italia, formado principalmente por poetas, narradores, críticos literarios y filósofos italianos. Se generó en octubre de 1963 tras una conferencia, crítica, a la literatura clásica de los años 50.

Yo no

Yo soy este silencio que no escribe.
Yo soy este abismo que me devora.
Lámpara candente que sopla
sobre alas encartuchadas de mariposa.
Yo soy esta pregunta que no se expresa.
Yo soy esta gangrena que fagocita.
Yo soy el sonido que no soy yo.
El Yo-soy se derrite en el sonido de yo-no-soy
No-Yo soy sonido que no suena.
Silencio que ulula y no se adula.
Que habita una taberna devastada
por la ola de un trueno silencioso.
Perdidamente yo no soy.
A/Apasionadamente inundado por un no sonido.

Io non

Io sono questo silenzio che non scrive.
Io sono questo abisso che mi divora.
Lampada rovente che alita
su ali accartocciate di farfalla.
Io sono questa domanda che non si esprime.
Io sono questa cancrena che fagocita.
Io sono il suono che io non sono.
L’Io-sono si scioglie nel suono di Io-non-sono
Non-Io sono suono che non suona.
Silenzio che ulula e non si adula.
Che abita una locanda devastata
dall’onda di un tuono silenzioso.
Perdutamente io non sono.
A/Passionatamente allagato di non suono.

Masaccio, la hernia y la manzana

Ceniza que resbala en el borde.
Hoja estrujadada sobre la mesa.
La lluvia que canta sobre las cacas de los pichones.
La ropa tendida.
El delirio de los números cuánticos.
Las manos sabias de Masaccio.
La hernia entre la cuarta y quinta vertebra.
La inefable calma de septiembre turinés.
La vida que fluyó hasta ahora;
las guerras, las matanzas, las desesperaciones;
el cabaret Voltaire y Disneyland;
Godot que no llegó todavía;
mi carcajada de clown sobreviviendo
a los lager al gentío y a las orgias.
La manzana pelada,
sabor que no tiene nombre.
El sentirme cada vez más cretino,
cada instante que pasa, cada acto que cumplo;
cada vez más monje Advino,
cada vez más ángel sobre Dublín.

Masaccio, l’ernia e la mela

Cenere che sdrucciola sul bordo.
Carta stropicciata sul tavolo.
La pioggia che canta sulle cacche di piccioni.
La roba stesa.
Il delirio dei numeri quantici.
Le mani sapienti di Masaccio.
L’ernia fra quarta e quinta vertebra.
L’ineffabile calma di settembre torinese.
La vita che ha fluito fino ad ora;
le guerre, le stragi, le disperazioni;
il cabaret Voltaire e Disneyland;
Godot che non è ancora arrivato;
la mia risata di clown sopravissuto
ai lager alle bolge alle orge.
La mela sbucciata,
sapore che non ha nome.
Il sentirmi sempre più cretino,
ogni istante che passa, ogni atto che compio;
sempre più frate Indovino,
sempre più angelo sopra Dublino.


Sueño ranúnculos a rasgones

Sueño ranúnculos a rasgones
Eterno fluir de los eventos.
Gritos de mochuelo en la noche.
Sabbat de hojas encartuchadas.
Los moribundos a la intemperie se agarran a la hierba.
La mente espuma entre un chirriar
de sirenas achacosas:
odisea vintage.
La sabiduría petrificada
estudia las vitrinas.
Esplendores dejados atrás
ladridos y aventuras.
Nieve en la tundra.
La vida se forcejea,
impacientada por ese ojo inmóvil.
Ero manía, cabaré chispeante.
Ahora escruto en pantuflas
los ciclones
en las páginas meteo de la web.
Plúmbeo Saturno
emborrachado de lucida visión.

Sogno ranuncoli a squarci

Sogno ranuncoli a squarci.
Eterno fluire degli eventi.
Gridi di barbagianni nella notte.
Sabba di foglie accartocciate.
I moribondi all’addiaccio si aggrappano all’erba.
La mente schiuma tra un frinire
di sirene acciaccate:
odissea vintage.
La saggezza impietrita
studia le vetrine.
Splendori lasciati alle spalle,
latrati e avventure.
Neve sulla tundra.
La vita si divincola,
spazientita da quest’occhio immobile.
Ero mania, cabarettismo scoppiettante.
Ora scruto in pantofole
i cicloni
nelle pagine meteo de la web.
Plumbeo Saturno
ubriaco di lucida visione.

Biografia:

Ezio Falcomer nació en Concordia Sagittaria (VE) en 1962, vive en Turín. Doctorado en Estudios Italianos, publicó Carlo Vidua. Un joven literato subalpino en la epoca napoleónica, (Alessandria, Dall’Orso, 1991) y otras obras de crítica literaria en torno a Camillo Sbarbaro, Eugenio Montale, Giacomo Leopardi, Carlo Goldoni, Voltaire, Piero Gobetti, Ippolito Pindemonte. En 2008 publicó un volumen de poemas bajo el seudónimo Isidhermes Sevilla, Brisas de braza (Castellana Grotte (BA), CSA Editrice). En febrero de 2010 ganó el primer lugar “Antología” del Premio Internacional de poesía “Ciudad de Torvaianica” 2009 (poemas publicados poemas en la Antología del evento, por Edizioni Stravagario di Irene Sparagna).

Biografia:

Ezio Falcomer è nato a Concordia Sagittaria (VE) nel 1962, vive a Torino. Dottore di Ricerca in Italianistica, ha pubblicato Carlo Vidua. Un giovane letterato subalpino in età napoleonica, (Alessandria, Dall’Orso, 1991) e altri lavori di critica letteraria su Camillo Sbarbaro, Eugenio Montale, Giacomo Leopardi, Carlo Goldoni, Voltaire, Piero Gobetti, Ippolito Pindemonte. Nel 2008 ha pubblicato un volume di versi sotto lo pseudonimo di Isidhermes Siviglia, Brezze di brace (Castellana Grotte (BA), CSA Editrice). Nel febbraio del 2010 ho ottenuto il primo posto nella sezione “Silloge” del Premio internazionale di poesia “Città di Torvaianica” 2009 (poesie pubblicate nell’Antologia della manifestazione dalle Edizioni Stravagario di Irene Sparagna).