Escribió Dickinson, de Carina Sedevich

Los días se acortan y vuelven a alargarse
del invierno al verano.

Pero no la vida.

Escribió Dickinson:
Me fui temprano, me llevé mi perro
.

Cosas de la gente que está sola.

Yo también salgo y dejo esas noticias.

Y encabezo Hijo
y firmo Madre

como si hubiera alguien más en esta casa.

Me fui temprano.

Crucé las vías para llevarte flores.

No tuve apuro.

Las palabras, grandes o pequeñas,

siempre corren la suerte
de las flores.

Enciendo la lámpara de sal de la montaña
junto a mi cama.
Me suelto el pelo
recordando las canas invisibles.
Me acuesto entre las sábanas de hilo
con la bata dorada de la China.
Debajo mi piel blanca no desea
ni en sus botones rosados
ni en sus lunares pálidos.
Sobre la almohada se escuchan mis anillos
porque está fresco, quizás,
y se afinaron mis dedos.
El oro, la plata, la amatista.
Afuera la noche se ha espesado
porque terminó la luna llena.
Empieza el mes que precede al invierno.

Qué ligera que soy sin tus deseos.

Qué dulce corre el alma
en mi esqueleto.
Qué cierta es esta cara y estos flancos
qué ciertos que son,
qué delicados.
Me admira mi gata, blanca y parda,
y yo la admiro a ella en su silencio.
Hasta el perfume rojo de las flores
tengo.

Qué ligera que soy sin mis deseos.

Carina Sedevich nació en 1972 en la ciudad Santa Fe y reside en Villa María, Córdoba. “Escribió Dickinson” (Alción Editora, Córdoba, Argentina, 2014) “Klimt” (Suburbia Ediciones, Gijón, España, 2015 – Club Hem Editores, La Plata, Argentina, 2015) “Gibraltar” (Dínamo Poético Editorial, Córdoba, Argentina, 2015) y “Un cardo ruso” (Ediciones Del Movimiento, Maracaibo, Venezuela, 2016), entre otros.