Dibujos en medio del aire – de Hector de Sain-Denys Garneau

Hector de Sain-Denys Garneau (1912-1943, Sainte-Catherine-de-Fossambault, Canadá) fue un poeta y cofundador de la importante revista franco-canadiense La Relève (1934; “The Relief”). Sus versos, intensos e introspectivos, están llenos de imágenes sobre la muerte y la desesperación (fueron estos elementos, especialmente, lo que lo diferenciaron del regionalismo imperante de la literatura canadiense).

Garneau, a los veinte años de edad, sufrió un ataque al corazón. A partir de ese momento comenzó a vivir cada vez más en soledad. Publicó un solo libro de poemas, Regards et jeux dans l’espace (1937; “Miradas y Juegos en el espacio”); además de escribir un registro íntimo de su vida entre 1935 y 1939, mismo que apareció póstumamente¹.

Según Adalber Salas Hernández, traductor de estos poemas aquí presentados del libro Miradas y Juegos en el espacio (y que serán publicados en su integridad por Buenos Aires Poetry en la colección Abracadabra, junto a su Diario, en 2017) “Se trata de un personaje singularísimo. En Québec se le rinde culto, prácticamente. Su juventud, su muerte temprana, aunadas al impacto de su único libro en el ámbito literario –y su fama de eremita– hacen de él una figura muy atractiva. Documentales, biografías, tesis: la atención que se le da es descollante. De hecho, nunca me he explicado por qué no se le conoce más fuera de Québec; imagino que tendrá que ver con el lugar subalterno que ocupa en el ámbito francófono”.

Sauces

Los sauces a orillas de las ondas
La cabeza inclinada
El viento peina sus cabelleras largas
Las agita sobre el agua
Mientras que sueñan
Y se complacen indefinidamente
Con los juegos del sol en su follaje frío
O cuando la noche enmaraña sus corrientes.

Los olmos

En los campos
Quietos parasoles
Esbeltos, en una elegancia tranquila
Los olmos se encuentran solos o en pequeñas familias.
Los olmos calmos arrojan sombra
Para las vacas y los caballos
Que los rodean al mediodía.
No hablan
No los he escuchado cantar.
Son simples
Traman una sombra ligera
Llanamente
Para las bestias.

Sauces

Los grandes sauces cantan
Enredados con el cielo
Y sus follajes son aguas vivas
En el cielo

El viento
Hace girar sus hojas
De plata
En la luz
Y es resplandeciente
Y móvil
Y fluye
Como ondas.

Se diría que los sauces se vierten
En el viento
Y es el viento
El que se vierte en ellos.

Hay remolinos en el cielo azul
En torno a las ramas y los troncos
La brisa da vueltas a las hojas
Y la luz salta alrededor
Una fantasía
Con miles de reflejos
Como trinos de colibrí
Como baile sobre las quebradas
Inquieto
Con todos sus diamantes y todas sus sonrisas.

Miradas y juegos en el espacio – seguido de Diario (extractos) de Hector de Saint-Denys Garneau. Traducción ©Adalber Salas Hernández, Colección Abracadabra, Buenos Aires Poetry, 2017.

 

¹ “Hector de Saint-Denys Garneau”. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Online.
Encyclopædia Britannica Inc., 2016. Web. 04 Oct. 2016