Thirties Poets – Louis MacNeice

Se llamó Thirties (también War Generation) a un conjunto de poetas ingleses de la década del 30 (Auden, MacNeice, Day Lewis), que asumió un rol activo frente a la contingencia de una sociedad en crisis, con variables colectivas dramáticas y urgentes. Este grupo era, por un lado, epígono de la Primera Guerra Mundial, con su rémora de cerca de diez millones de muertos; por el otro, antesala de la Segunda, con sus siguientes millones de vidas por cobrar.
“Los Thirties”: autores que hicieron propaganda de una poesía al servicio del socialismo [¡La burguesía tiene que esperar un poco de dolor, una penitencia!].
A. T. Tolley, en THE POETRY OF THE THIRTIES, sencillamente decía hacia 1975: “Un cambio que está asociado en los nuevos poetas de los años treinta: la aparición de una preocupación por temas políticos”.

CONSIGNADO EN ACTAS

I
Barcelona en tiempo de guerra

En el Paralelo un cojo
se sentó en el piso,
sonriente, la pierna hacia fuera.
De pronto el sonido

de una risa loca
sacudió la luz del sol.
En lo alto una lora en la ventana de aspidistras
ríe como los muertos.

II
Business Men

Dos tipos hablan de negocios
con tal soltura en el tren
que en mí se proyectan
como en las ventanas el reflejo

de sus caras, y yo
me descubro en un trance
porque dos extraños comparten
por fin el mismo idioma.

III
Night club

Después de piernas y brandis
y algunos dientes, para los hombres
ronda la idea
de que algo falta.

La luz se apaga
y ojos se yerguen,
Salomé ingresa, cargando
la cabeza de sabe Dios quién.

IV
Dídimo

Tras rechazar enamorarse de Dios,
se entregó al amor de lo creado
y aceptó sólo aquello que podía ver, un río
cubierto de sombras de alas

de golondrinas que tras sumergirse salieron del agua,
de la cual él nunca supo dónde ni por qué.
El día de su muerte, una de ellas
se clavó en el reflejo del cielo equivocado.

ENTERED IN MINUTES

I
Barcelona in Wartime

In the Paralelo a one-legged
Man sat on the ground,
His one leg our before him,
Smiling. A sudden sound

Of crazy laughter shivered
The sunlight; overhead
A parrot in a window of aspidistras
Was laughing like the dead.

II
Business Men

The two men talking business
So easily in the train
Project themselves upon me
Just as the window pane

Reflects their faces, and I
Find myself in a trance
To hear two strangers talking
The same language for once.

III
Night Club

After the legshows and the brandies
And all the pick-me-ups for tired
Men there is a feeling
Something more is required.

The lights go down and eyes
Look up across the room;
Salome comes in, bearing
The Head of God knows whom.

IV
Didymus

Refusing to fall in love with God, he gave
Himself to the love of created things,
Accepting only what he could see, a river
Full of the shadows of swallows’ wings

That dipped and skimmed the water; he would not
Ask where the water ran or why.
When he died a swallow seemed to plunge
Into the reflected, the wrong, sky.

Extraído de L. MACNEICE, “Entered in the Minutes”, Selected Poems, Faber & Faber, London, 2007. pp. 90-91. Traducción de Carlos LLAZA para Buenos Aires Poetry, 2017.