The best time of the day | Raymond Carver

EN UN ARTÍCULO, LA LIBRETA DE NOTAS DE UN NARRADOR, PUBLICADO EN EL NEW YORK TIMES EN FEBRERO DE 1981, RAYMOND CARVER NARRA QUE ÉL NO ELIGIÓ LAS FORMAS BREVES DEL CUENTO Y EL POEMA NARRATIVO PARA EXPRESARSE, LOS ADOPTÓ POR NECESIDAD Y URGENCIA. LO HIZO EN UNA ÉPOCA EN LA QUE DURANTE EL DÍA SE DESEMPEÑABA COMO  DEPENDIENTE EN UN COMERCIO Y, LUEGO, EN LAS PRIMERAS HORAS DE LA NOCHE, BALDEABA EL SALÓN DE UN RESTAURANTE Y BARRÍA SU PLAYA DE ESTACIONAMIENTO. TERMINABA AGOTADO RECUERDA, SÓLO PODÍA ESCRIBIR LOS SÁBADOS O DOMINGOS, SIEMPRE Y CUANDO SU MUJER, QUE ERA  CAMARERA, TUVIERA ALGUNO DE ESTOS DÍAS LIBRES PARA HACERSE CARGO DE LOS HIJOS. ESTOS GÉNEROS, QUE YA NO ABANDONARÍA, ERAN  LOS ÚNICOS  QUE LE BRINDABAN LA POSIBILIDAD DE  ELABORAR UNA IDEA Y CONCLUIR EL  TEXTO EN UNA SOLA JORNADA.

El mejor momento del día

Frescas noches de verano.
Ventanas abiertas.
Lámparas quemadas.
Frutas en el bol.
Y tu cabeza sobre mi hombro.
Estos son los momentos más felices del día.

Junto a las primeras horas de la mañana,
por supuesto,
y el tiempo
justo antes del almuerzo.
Y la tarde,
las tempranas horas de la tarde.
Aunque amo

estas noches de verano.
Más aún, creo
que son otros tiempos.
El trabajo del día terminó.
Y nadie puede comunicarse con nosotros ahora.
Ni nunca.

The best time of the day

Cool summer nights.
Windows open.
Lamps burning.
Fruit in the bowl.
And your head on my shoulder.
These the happiest moments in the day.

Next to the early morning hours,
of course. And the time
just before lunch.
And the afternoon, and
early evening hours.
But I do love

these summer nights.
Even more, I think,
than those other times.
The work finished for the day.
And no one who can reach us now.
Or ever.

Extraído de Raymond CARVER, Ultramarine, Knopf Doubleday Publishing Group, 2015. Traducción de Juan Arabia para Buenos Aires Poetry, 2018.