El Legado — François Villon

François Villon (1431 París, Francia – 1463, destino incierto) podría ser considerado como el precursor de los poetas malditos¹. Bachiller desde los dieciocho años, admirado por Ezra Pound (“Villonaud For This Yule”), de vida hedonista y bohemia, siempre al borde de los límites, pese a lo cual se estudia su obra como una de las más importantes del siglo XV.
De 1455 data su primer crimen. Un tal Phillipe Sermoise (o Chermoye), hombre de iglesia, lo provoca y Villon lo traspasa con un puñal. Los motivos son desconocidos, aunque sus biógrafos señalan que este acto ya nos muestra su inclinación hacia la marginalidad y hacia una vida deliberada.
Acusado de asesinato y robo, Villon acabó por ser encarcelado, torturado y exiliado de París en 1463, fecha a partir de la cual se desconoce su destino.
De entre su obra habría que destacar títulos como El legadoEl testamento o La balada de los ahorcados.

En “Imagisme”, artículo aparecido en la revista Poetry, vol. 1, 1913, Ezra Pound menciona a Safo, Catulo y Villon como los “mejores escritores de todos los tiempos”. Además en su libro The Spirit of Romance, dice que Villon era totalmente medieval, pero que su poesía marcó el fin de la literatura medieval².

El Legado

I

En mil cuatrocientos cincuenta y seis,
yo, François Villon, siendo bachiller,
después de pensar reposadamente,
y estando dispuesto a cualquier esfuerzo,
que hay que meditar todos nuestros actos,
( tal como Vegecio nos dice en suslibros,
un sabio romano y un gran consejero),
para asó evitar cometer errores…

II

En tal año, pues, ya queda dicho,
por la Navidad, esa estación muerta
en la que se escuchan aullidos de lobos,
cuando cada cual se queda en su casa
huyendo del frío, cerca de la hoguera,
me asaltó el deseo de romper los hierros
de esa tan dulcísima prisión amorosa
que a mi corazón tenía encerrado.

III

Y tuve que obrar de modo tan brusco,
pues aún la veo delante de mí
que está consintiendo que me este muriendo,
aunque con mi muerte ella nada gana.
De lo cual me duelo y me quejo al cielo,
pidiendo venganza por tan duro trato
a todos aquellos dioses del amor
y el consuelo mío por tan cruel tormento.

¹ Villon paga su tributo a la tradición preexistente, empleando los mismos metros y recurriendo a los mismos temas que ya estaban consagrados. En su condición de “subversivo” no fue el único: antes de el tenemos el caso de Jean Réginer, conocedor de cárceles y autor de Fortunes et adversités. Y, seguidores de Villon, dos de sus compañeros, Guillaume Cocquillart y Henri Baude, más cercano incluso a su maestro, y autor de Testament de la mule Barbeau
² Ya desde mediados del siglo XIX había renacido en Inglaterra un gran entusiasmo por Villon, evidenciado en escritores como Dante Gabriel Rossetti, Swinburne (ambos lo tradujeron del francés) y Stevenson. 

Presentación y notas de Juan Arabia para Buenos Aires Poetry, 2018. Traducción de los poemas de Juan Victorio, Ediciones Cátedra, Madrid, 1985.