Carta de John Fante a H. L. Mencken | 26 de julio de 1932

Fante, que por entonces era un estudiante en Long Beach Junior College, comenzó a escribirle a Mencken cuando tenía 21 años y Mencken ya tenía 50. En sus cartas al editor Fante era efusivo, grandilocuente y divertido. En una carta le llegó a decir a Mencken: “Debo tener algún dios, y tú eres él”.
Las cartas de Mencken generalmente eran escuetas, pero claramente encontró inteligencia y talento en las efusiones de Fante. Animó al joven a escribir y publicó el primer cuento de John, “Altar Boy”, en la edición de agosto de 1932 de The American Mercury, la respetada revista literaria que Mencken había fundado.

26 de julio de 1932

Estimado Sr. Mencken,

¿Me podría contestar una pregunta? En los últimos treinta días he escrito 150.000 palabras. Sé que un escritor con reputación no llega a tantas, pero ¿se supone que un hombre que recién empieza produce tantas? Ciertamente siento los efectos de estar en la ruina, comí muy poco y perdí una libra por día, o bien treinta libras. Además, para poner a prueba mi inmunidad hacia otros escritores que a menudo son imitados, leo todo Hemingway, Dos Passos y De Maupassant, además de grandes dosis de H.G. Wells y una dosis crónica de Mencken. Esto significa diez horas del día y de la noche, incluyendo la escritura. No intento presumir aquí. Sólo quiero saber si un hombre que acaba de empezar a escribir debe necesariamente trabajar tanto. Quiero saber si usted hizo algo así en un período similar de su vida.
Mi plan es publicar en The American Mercury algún día. Hacia los cuarenta o más, creo que estaré calificado. Esto significa un trabajo arduo, así que lo estoy haciendo de manera muy sistemática, y salvo la muerte o la ceguera, un hombre puede obtener una gran reserva de trabajo en veinte años, y no conozco ninguna razón terrenal por la cual el trabajo no debería ser mío al final de todo ese tiempo. El único problema del plan es que si en algún momento decides abandonar el trabajo es probable que la revista se vaya a la ruina, así que, por el amor de Dios, quédate un rato más.

Suyo con gran admiración,

John Fante

3 de agosto de 1932

Estimado Sr. Fante:

Tiendo a pensar que estás tratando de acumular demasiadas palabras. Ciertamente es absurdo escribir 150.000 en treinta días. Creo que lograrás más si tomas las cosas más lentamente. Si obtienes mil palabras de buen material en papel todos los días, estarás haciendo un buen trabajo. Muy pocos autores pueden escribir por más de tres horas al día. De hecho, muchos de los buenos exitosos no promedian más de una hora.

Sinceramente suyo,
H. L. Mencken

July 26, 1932

Dear Mr. Mencken,

Will you answer a question for me? In the past thirty days I have written 150,000 words. I know a writer with a reputation does not do that many, but is the man just starting supposed to do that much? I certainly feel the effects, for being broke throughout, I ate very little and lost a pound a day, or thirty pounds. Moreover, to test my immunity to other writers who are often imitated, I read all of Hemingway, Dos Passos, and De Maupassant, besides great stacks of H. G. Wells and a chronic dose of Mencken. It means ten hours of the day and night, including the writing. I’m not bragging here. I just want to know whether a man just beginning to write must necessarily work that hard. I want to know whether you did as much in a similar period of your life.
It is my plan to edit the American Mercury some day. By forty or thereabouts I think I shall be qualified. This means a lot of hard work, so I am going about it very systematically, and barring death or blindness a man can get whole warehouses of work done in twenty years, and I know no earthly reason why the job should not be mine at the end of that time. The only hitch in the plan is that should you ever decide to quit the job, the magazine is liable to go on the rocks, so for God’s sake stick around for a while longer.
Yours with great admiration,
John Fante

Aug. 3, 1932

Dear Mr. Fante:

I incline to think that you are trying to pile up too many words. Certainly it is absurd to write 150,000 in thirty days. I believe you’ll accomplish more if you take things more slowly. If you get one thousand words of good stuff on paper every day you’ll be doing well enough. Very few authors are able to do actual writing for more than three hours a day. In fact, a good many very successful ones average no more than an hour.

Sincerely yours,
H. L. Mencken

Extraído de   Los Angeles Times ArticlesCopyright 2018 Los Angeles TimesTraducción y nota de Juan Arabia para Buenos Aires Poetry, 2018.