Los hombres huecos | T. S. Eliot

Extraído de T. S. Eliot : Collected Poems, 1909 – 1962, Harcourt, Brace and World, 1963 | Traducción de Rodrigo Arriagada Zubieta | Buenos Aires Poetry, 2020. 

Los hombres huecos

El Señor Kurtz- muerto
Un centavo para el viejo Guy

I

Somos los hombres huecos,
los hombres llenos de aserrín
apoyando unos en otros
las cabezas rellenas de paja ¡Pobre de mí!
Nuestras ásperas voces, cuando
susurramos juntos
quedas y sin sentido
como viento en hierba seca
o el trotar de las ratas sobre vidrio roto
en nuestros sótanos secos.

Contorno sin forma, sombra sin color;
fuerza en detención, ademán inmóvil.

Aquellos que han cruzado
con los ojos fijos al otro Reino de la muerte
nos recuerdan —si acaso— no como
violentas almas perdidas, apenas como
los hombres huecos
los hombres llenos de aserrín.

II

Ojos que no me atrevo a mirar en sueños
en el reino del sueño de la muerte
ellos no aparecen:
Ahí, esos ojos son
rayos de luz en una columna rota,
ahí hay un árbol meciéndose
y las voces son
en el canto del viento
más distantes y solemnes
que una estrella agonizante.

No dejen que me aproxime
al Reino del sueño de la muerte
permítanme que use también disfraces convenientes
pelaje de ratas, piel de cuervo, palos en cruz
en un descampado,
meciéndome como se mece el viento
No más allá –

No ese encuentro último
en el reino crepuscular.

III

Esta es la tierra muerta,
la tierra del cactus,
aquí se erigen imágenes de piedra,
aquí reciben las súplicas
de las manos de un hombre muerto,
bajo el parpadeo de una estrella agonizante.

¿Es esto así
en el otro Reino de la muerte
despertar a solas
en la hora en que temblamos de ternura?
Labios que quisieran besar
formulan oraciones en piedra rota.

IV

Los ojos no están aquí
No hay ojos aquí
En este valle de estrellas moribundas
En este valle vacío
Esta quijada rota de nuestros reinos perdidos.

En este el último lugar de reunión
vamos juntos a tientas
y evitamos hablar
congregados en la playa del tumefacto río.

Ciegos, a menos que
reaparezcan los ojos
como la perpetua estrella
la rosa multifolia
del reino crepuscular de la muerte
única esperanza
de los hombres vacíos.

V

Aquí vamos dando vueltas al nopal,
al nopal, al nopal
Aquí vamos dando vueltas al nopal
a las cinco de la mañana.

Entre la idea
y la realidad
entre el movimiento
y el acto
cae la Sombra
porque Tuyo es el Reino.

Entre la concepción
y la creación
entre la emoción
y la respuesta
cae la Sombra
la vida es muy larga.

Entre el deseo
y el espasmo
Entre la potencia
y la existencia
Entre la esencia
y el descenso
cae la Sombra

Porque tuyo es el reino

Porque tuyo es
la vida es
Porque tuyo es el

Así es como acaba el mundo
Así es como acaba el mundo
Así es como acaba el mundo
No con un estallido sino con un quejido.

The Hollow Men

Mistah Kurtz – he dead.
A penny for the Old Guy

I

We are the hollow men
We are the stuffed men
Leaning together
Headpiece filled with straw. Alas!
Our dried voices, when
We whisper together
Are quiet and meaningless
As wind in dry grass
or rats’ feet over broken glass
In our dry cellar

Shape without form, shade without colour,
Paralysed force, gesture without motion;

Those who have crossed
With direct eyes, to death’s other kingdom
Remember us —if at all— not as lost
Violent souls, but only
As the hollow men
The stuffed men.

II

Eyes I dare not meet in dreams
In death’s dream kingdom
These do not appear:
There, the eyes are
Sunlight on a broken column
There, is a tree swinging
And voices are
In the wind’s singing
More distant and more solemn
Than a fading star.

Let me be no nearer
In death’s dream kingdom
Let me also wear
Such deliberate disguises
Rat’s coat, crowskin, crossed staves
In a field
Behaving as the wind behaves
No nearer –

Not that final meeting
In the twilight kingdom

III

This is the dead land
This is cactus land
Here the stone images
Are raised, here they receive
The supplication of a dead man’s hand
Under the twinkle of a fading star.

Is it like this
In death’s other kingdom
Waking alone
At the hour when we are
Trembling with tenderness
Lips that would kiss
Form prayers to broken stone.

IV

The eyes are not here
There are no eyes here
In this valley of dying stars
In this hollow valley
This broken jaw of our lost kingdoms

In this last of meeting places
We grope together
And avoid speech
Gathered on this beach of this tumid river

Sightless, unless
The eyes reappear
As the perpetual star
Multifoliate rose
Of death’s twilight kingdom
The hope only
Of empty men.

V

Here we go round the prickly pear
Prickly pear prickly pear
Here we go round the prickly pear
At five o’clock in the morning.

Between the idea
And the reality
Between the motion
And the act
Falls the Shadow

For Thine is the Kingdom

Between the conception
And the creation
Between the emotion
And the response
Falls the Shadow

Life is very long

Between the desire
And the spasm
Between the potency
And the existence
Between the essence
And the descent
Falls the Shadow

For Thine is the Kingdom

For Thine is
Life is
For Thine is the

This is the way the world ends
This is the way the world ends
This is the way the world ends
Not with a bang but with a whimper.

Extraído de T. S. Eliot : Collected Poems, 1909 – 1962, Harcourt, Brace and World, 1963 | Traducción de Rodrigo Arriagada Zubieta | Buenos Aires Poetry, 2020.