Salmo bíblico 142: versión de San Francisco

En sus escritos se ordena un esquema de oración, iniciando con Santa Maria Vergine, que da lugar a los salmos de sufrimiento dispuestos por Francisco, con el fin de reverenciar y recordar la pasión del Señor. 

Con la mia voce grido al Signore:
con la mia voce il Signore supplico.
Innalzo davanti a lui la mia preghiera:
la mia tribolazione
avanti a lui proclamo.
Mentre il mio spirito vien meno:
tu già conosci la mia strada.
Sulla via in cui camminavo
mi hanno teso un laccio.
Guardavo a destra e vedevo:
non c’era alcun mio conoscente.
Non c’è per me via di scampo,
non c’è chi sostenga la mia anima.
Poiché per te ho affrontato l’insulto,
la confusione ha coperto il mio volto.
Son diventato estraneo ai miei fratelli,
pellegrino tra i figli di mia madre.
Padre santo, lo zelo della tua casa mi accese:
e l’insulto dei miei persecutori
è su di me caduto.
Contro me si son rallegrati nei loro convegni:
hanno radunato flagelli per me,
né lo sapevo.
Si son moltiplicati più dei capelli del mio capo:
quanti senza ragione mi odiano.
Si son rafforzati quanti mi perseguitano
i miei ingiusti nemici:
non ho rubato e debbo rifondere.
Levátisi testi iniqui,
mi domandavano ciò che ignoravo.
Mi ripagavano il bene con il male
e mi calunniavano:
poiché segu la bontà.
Tu sei il mio santissimo Padre:
mio Re e mio Dio.
Affréttati in mio aiuto, Signore,
Dio della mia salvezza.

Con mi voz clamo al Señor,
con mi voz suplico al Señor.
Levanto mi oración ante él:
mi tribulación
delante de Él proclamo.
Mientras mi espíritu erra,
ya conoces mi camino.
En el trayecto de mi errancia
me han tendido una trampa.
Miré a la derecha y vi:
no había ningún conocido mío.
No hay escapatoria para mí,
no hay quien sostenga mi alma.
Porque me enfrenté al insulto por Ti,
la confusión ha cubierto mi rostro.
Me he convertido en un extraño para mis hermanos,
peregrino entre los hijos de mi madre.
Santo Padre, el celo de tu casa me encendió:
y el insulto de mis perseguidores
cayó sobre mí.
Contra mí se regocijaron en sus conjuras:
me han destinado flagelos,
ni yo lo sabía.
Se han multiplicado más que los cabellos de mi cabeza:
cuántos sin razón me odian.
Los que me persiguen se fortalecen
mis enemigos injustos:
No he robado y me hacen pagar.
Tergiversaron textos inicuos
para preguntar lo que ignoraba.
Me devolvieron lo bueno con lo malo
y me calumniaron:
porque mi bondad no cesaba.
Tú eres mi Santísimo Padre:
mi Rey y mi Dios.
Date prisa en ayudarme, Señor,
Dios de mi salvación.


«Salmo bíblico 142 versión de San Francisco», traducción al español Mario Chávez Carmona | Extraído de Bigaroni M., Compilatio Assisiensis dagli scritti di fr. Leone e Campagni su S. Francesco d’Assisi. Edizione integrale dal Ms. 1046 di Perugia | Buenos Aires Poetry, 2021.